lunes, 18 de febrero de 2013

Cruzado a nado el Orinoco

4 de mayo de 1929. El Luchador del 4 de mayo de 1929 registra que el nadador de nacionalidad francesa Juan Walter, cruzó a nado el Orinoco escoltado por dos curiaras y dos lanchas,  en media  hora desde Soledad hasta el Puerto de Blohm. El día 18 volvió a intentarlo de ida y vuelta en 55 minutos.
            Hasta entonces los aficionados al deporte de la natación se limitaban nadar en el río, desde la Cruz del Perdón o de la Marina hasta la Isla de El Degredo. El Sábado de Gloria y Domingo de Resurrección, según dice el Bachiller Ernesto Sifontes en una de sus publicaciones (1958) “muchachas arrojadas, grandes nadadores de los Palos de Agua, de Polanco y El Pueblito, a la señal de un juez, se echaban al agua y atravesaban el canal que existía hasta alcanzar la playita de El Degredo, para luego regresar sin ninguna custodia ni protección.”
            Después surgió el reto cruzarlo de orilla a orilla por la parte más angosta. El testimonio más a la mano lo registra esa edición del vespertino El Luchador, lo que significa que hubo de transcurrir doce años para una prueba similar. Esta vez (14 de abril de 1941), por los jóvenes telegrafistas, Rafael García y Juan Alacayo. Lo cruzaron en tiempo de 48 minutos, de Soledad al Puerto de Blohm. Imagínese el lector a los citadinos reunidos a lo largo del antiguo Paseo La Alameda contagiados con la emoción de la hazaña.
            Los jóvenes telegrafistas se atrevieron porque les habían asegurado que ya no había caimanes por la zona, pues el último, de tres metros, había sido liquidado en 1931 por el oficial de policía, Samuel Gutiérrez, frente al Resguardo, sin embargo, no hubo de inmediato nuevo intento de cruzar el río, dado que las lavanderas de Orocopiche denunciaron la presencia de otros saurios.
            Efectivamente, el 3 de julio, tras paciente seguimiento, fue localizado y eliminado cerca de la Cerámica, por el jefe militar de la plaza, mayor José Antonio González. El siguiente fue disparado desde el puerto de La Aduana, agosto del año siguiente, por el Prefecto del distrito Heres, capitán José León Medina. De esta forma se declaró limpio el canal angostureño y los nadadores se propusieron confiados la travesía del río. Pero no es sino a partir de 1954, tiempo del gobernador Eudoro Sánchez Lanz (Dictadura del General Marcos Pérez Jiménez) cuando realmente toma cuerpo un movimiento de competencia organizado por Jorge Suikowsky, profesor de inglés del Instituto de Comercio Juan Bautista Dalla-Costa, de origen ecuatoriano y deportista consumado.

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