domingo, 18 de noviembre de 2012

Extra del Correo del Orinoco


25 de julio  de 1821.  Un mes después de haber ocurrido, los angostureños se enteraron de la batalla de Carabobo a través de una edición extraordinaria del Correo del Orinoco, miércoles 25 de julio. Las noticias oficiales llegaron a las nueve de la noche del día 24 y a esa hora  le fue entregada al impresor W. Burrel Stewart para la edición que amaneció en la calle el día siguiente redactada en español, inglés y francés.  Aquella batalla era tan decisiva que merecía esa edición contentiva del Parte del Libertador al Congreso de Colombia, desde el Cuartel General de Valencia.  El formato, distinto de la Gazeta ordinaria, impresa por una sola cara, era de 51 X 24.5 cms y comenzaba con este escueto e impactante párrafo “Exmo. Sr. –Ayer se ha confirmado con una espléndida victoria el  nacimiento de la República de Colombia”.
La Batalla de Carabobo fue planificada inmediatamente después de la ruptura del Armisticio firmado por Bolívar con el General Pablo Morillo, quien había viajado a España confiado en las pautas del armisticio y los 15 mil realistas que mandaba quedaron bajo la jerarquía suprema del General Miguel de la Torre.  Era un ejército mejor equipado y superior al de los patriotas; pero Bolívar que veía desmoronarse la integridad territorial, no podía seguir sosteniendo el cumplimiento de un armisticio que conspiraba contra sus fines. Decidió entrar en campaña y a través del General J. F.  Bermúdez abrió operaciones sobre Caracas con el fin de reconcentrar las fuerzas patriotas en San Carlos y distraer una parte del ejército realista.
Convencido de la inferioridad de su ejército, pero convencido al mismo tiempo de su ardor patriótico amparado por la luminosidad de su genio, se apresuró abrir aquella nueva campaña más tarde victoriosa y decisiva en la lucha por la Independencia.
Bolívar disciplinó su ejército en tres divisiones comandadas, la primera                            por el General José Antonio Páez; la segunda por Manuel Cedeño y la tercera por Ambrosio Plaza., estos dos últimos muertos en plena batalla.
  Mientras emprendía su avance hacia Valencia, los realistas se establecían en el campo de Carabobo con todo el material de guerra indispensable para aceptar una batalla. Al despuntar la aurora del 24 de junio de 1821, se libró el gran combate que definió los contornos cabales de nuestra independencia. El ejército español derrotado fue a refugiarse en su estampida a la Fortaleza de Puerto Cabello. Allí lo alcanzaría Páez más tarde para la última estocada y hacerlo morder el polvo de la derrota definitiva.

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