martes, 30 de abril de 2013

Instalación de Congreso de Venezuela en Angostura



15 de febrero de 1819.  Se instaló en la ciudad entonces llamada Angostura, el segundo Congreso constituyente de la República de Venezuela, convocado por el Libertador después de su fracasada campaña del centro.
            En aquel célebre Congreso presidido por el licenciado Francisco Antonio Zea, el Jefe Supremo pronunció un discurso depositando su mandato en la soberanía de los delegados del pueblo y esbozando para la patria en guerra una nueva Constitución o auténtica organización política, inspirada de manera ecléctica en la de otras naciones civilizadas del mundo.
El propósito del Jefe Supremo era despertar la confianza y atraer la simpatía de las naciones extranjeras que dudaban de las ideas de los patriotas y al mismo tiempo echar las bases de una estructura política que sirviese de apoyo a las futuras campañas que habrían de venir para librar a Venezuela y el resto de la América del coloniaje peninsular.
El 15 de febrero de 1819, a las once de la mañana,  en la venerable casona de siete ventanas, frente a la Plaza Bolívar y la Catedral, se reunieron inicialmente 29 diputados, representantes de las provincias venezolanas en ese momento libres, para recibir el Poder Supremo y deliberar sobre los destinos de un nuevo Estado.
“Dichoso el ciudadano que bajo el escudo de las armas de su mando ha convocado la soberanía nacional para que ejerza su voluntad absoluta”, empezó diciendo el Libertador en su mensaje al Congreso de Angostura.  Luego de una serie de consideraciones propuso una Constitución como fundamento de un gobierno popular, eminentemente justo, eminentemente moral, enemigo de la corrupción, la anarquía y la culpa, un gobierno para la paz, la igualdad y la libertad.
Más que un simple discurso, el mensaje del Libertador al Congreso de Angostura, ha sido considerado como una gran pieza de filosofía política con la que sepultó a sus enemigos e infirió un golpe mortal al poderío de España.  Desde Angostura, Bolívar partió entonces seguro hacia la libertad de América.

lunes, 29 de abril de 2013

Natalicio de Juan Bautista Dalla Costa


16 de febrero de 1823  Nació en Angostura Juan Bautista Dalla Costa Soublette, hijo de Juan Bautista Dalla Costa, veronés radicado en la capital de la provincia en 1814, casado con Isabel Jeres Aristeguieta, hermana del General Carlos Soublette, Jefe del Estado Mayor del Ejército patriota.
Sus estudios los realizó en Europa.  Allá se ilustró en las más acreditadas academias, aprendiendo idiomas, viajando y conociendo las culturas de los pueblos más avanzados. Entonces estaba prácticamente ajeno, aunque informado a través de las cartas con su padre y hermanos, de la realidad político-social de Venezuela y de su Provincia. Ello pudo verificarlo ya en los umbrales de la Guerra Federal, cuando en Guayana por influencia del Gobierno de Carlos Soublette, hermano político de Dalla Costa, los filántropos se volvieron centrales y los antropófagos liberales.
            El joven Juan Bautista Dalla Costa, a quien su Padre y su hermano mayor Antonio le habían preparado el terreno en medio de la pugnacidad política que agitaba a la provincia por el mismo efecto de lo que pasaba en Venezuela a nivel central, entró en escena en junio de 1858, justo cuando Julián Castro había desplazado a José Tadeo Monagas de la Presidencia de la República y la Guerra Federal comenzaba a tomar cuerpo en Juan Crisóstomo Falcón y Ezequiel Zamora desde Coro. Desde entonces hasta 1871 que fue expulsado del Gobierno y enviado al ostracismo por la Revolución de Los Azules, Dalla Costa gobernó en 1858, varios meses; luego de 1861 a 1863 y finalmente desde 1866 a 1871.  Este último, su período más productivo signado por la educación gratuita, la estatua del Libertador, el auge de la economía local, la cual estimuló ofreciendo toda clase de facilidades y exploró la factibilidad de otros recursos como la minería y el caucho. Dictó las primeras disposiciones sobre minas que tuvo Guayana, incentivó la inmigración, decretó medidas de protección para las comunidades indígenas, construyó nuevas calles, plazas, alamedas, paseos, edificios públicos, organizó el servicio postal y estimuló las organizaciones gremiales, pero lo más importante a su favor fue el haber evitado que la provincia participara en la cruenta Guerra Federal.        Falleció el 10 de febrero de 1894, a la edad de 71 años y en un ambiente de sencilla pobreza que contrastaba con el de riqueza que marcó su nacimiento, infancia y adolescencia.


domingo, 28 de abril de 2013

Bolívar Presidente de la República



17 de febrero de 1819.  El Congreso de Angostura, una vez instalado, acordó designar un Presidente de la República con carácter de interino hasta que se sancionase una nueva Constitución.  La decisión favoreció al Libertador Simón Bolívar no obstante haber entregado el bastón de mando a la representación soberna del pueblo como bien se estila en el sistema de gobierno republicano, pero el Capitán General Simón Bolívar, no aceptó ser confirmado en el cargo: “…jamás, jamás volveré a aceptar una autoridad a la que por siempre he renunciado de todo corazón, por principios y por sentimientos”.
            En seguida trató el Congreso de pensar mejor la cuestión de nombrar un Presidente interino de la República, pero ocurriendo  muchas dificultades para la elección, se acordó que el General Bolívar ejerciera este Poder por 24 o lo más 48 horas, y  se mandó una Diputación a comunicarle esta resolución.  El General contestó que “sólo por consideración  a la urgencia admitía el encargo, bajo la  precisa condición de que sólo fuera por el término prefijado.
            Al siguiente día, después de largas discusiones, se reconoció unánimemente la absoluta necesidad de que en las actuales circunstancias continuase interinamente el General Bolívar en la Presidencia del Estado, y una Diputación fue encargada de comunicarle esta determinación, manifestándole las poderosas razones en que se fundaba.  No obstante, insistió en la negativa, y ofreció exponer por escrito, como en efecto ocurrió, las razones de su resistencia, pero he aquí que el Congreso respondió así: 
            “Excmo. Señor: no habiendo el Soberano Congreso Nacional, accedido a las repetidas renuncias de la presidencia interina del estado que se confirió a Vuestra Excelencia en la sesión ordinaria de ayer, y confirmado este nombramiento, y el de Vicepresidente del mismo en la persona del señor diputado Francisco Antonio Zea, por la de hoy hasta que estos destinos sean constitucionalmente elegidos; y a consecuencia de la comunicación que a V. E se hizo de esta deliberación, prestado ya el juramento debido: ha acordado el Soberano Congreso se publiquen sus nombramientos: se haga una salva de artillería por ellos  y se mande iluminar generalmente esta capital por la noche de este día, y que al intento VE comunique sus respectivamente órdenes a la Comandancia General.”


sábado, 27 de abril de 2013

Los ingleses se adueñan de Trinidad

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18 de febrero de1797. El Gobernador hispano desde 1783, José María Chacón,  entrega a los ingleses la Isla de Trinidad mediante capitulación que le firmó a Harvey y  Abereromby, sin pelear y por la cual la isla pasó a ser colonia inglesa.  Este, el último gobernador español de la Isla que estuvo integrada a la Provincia de Guayana,  se embarcó para España el 30 de abril, donde fue juzgado por un Consejo de Guerra y condenado al exilio de los dominios hispanos en América.
            Trinidad fue prácticamente víctima del Tratado de Basilea entre Francia y España que abrió hostilidades contra Inglaterra que tenía para entonces en la mira a Puerto Rico y Trinidad.  Efectivamente, el 16 de febrero de 1797 llegó a la isla la escuadra de Henry Harvey integrada por   5 navíos, 2 fragatas, 3 corbetas, 3 bergantines, una bombarda, 2  transportes, 28 goletas y 3.000 hombres cuyo ejército de desembarco comandaba  Ralph Abercromby.
La isla estaba defendida por una escuadra venida de La Habana el 14 de septiembre de 1796, compuesta  de 4 navíos, una fragata y 700 hombres al mando de Sebastián Ruiz de Apodaca   En la mañana del 17 de febrero desembarcaron los ingleses en Puerto España, Ruiz de Apodaca baja a tierra y ante la superioridad de la escuadra enemiga ordena incendiar sus naves.  El Gobernador Chacón se rinde y suscribe la capitulación.
Trinidad pertenecía a España desde 1532 que comenzó a colonizarla haciendo desaparecer a la población indígena a causa del duro trabajo, de la transmisión de enfermedades y de la emigración al continente, tras lo cual la colonia se vio en la necesidad de acoger a africanos procedentes de otras islas. A lo largo del siglo XVII, la isla sufrió las incursiones de holandeses y franceses. Durante el periodo revolucionario en Francia, muchas familias francesas llegaron a Trinidad desde Haití y otras islas de las Indias Occidentales. La ocupación inglesa se consolidó en 1802 mediante la firma del Tratado de Amiens. La esclavitud fue abolida en 1833, y entre 1845 y 1917 los británicos deportaron a la isla de Trinidad a más de 150.000 musulmanes e indios para sustituir a los esclavos de las plantaciones.



viernes, 26 de abril de 2013

La Carretera El Dorado-Santa Elena


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19 de febrero de 1973. Esta gran vía que pone en comunicación al resto de Venezuela con la frontera Sur, a través de la Gran Sabana, fue construida casi en su totalidad por el Ejército Venezolano y puesta en servicio por el  Presidente de la República Rafael Caldera.
            Cuando fue inaugurada aún era de tierra y había que pasar los ríos Yuruani y Kuquenán con el auxilio de chalanas. Siendo su presidente el ingeniero Leopoldo Sucre Figarella, la CVG  dispuso importantes recursos para asfaltarla y sustituir las barcazas por dos buenos puentes que contribuyen a hacerla rápida y fluida.
            Quienes la utilizan para ir desde El Dorado hasta Santa Elena pasando por las Claritas, kilómetro 88, la Ciudadela, San Rafael de Kamoirán y San Francisco de Yuruani, hablan de sus bondades y del paisaje que se va descubriendo a lo largo de su trayecto.
            Esa ruta que comenzó a construirse en 1953, la puso en servicio el Presidente de la República Rafael Caldera un lunes en la mañana del 19 de febrero de 1973, poniendo de relieve la importancia geopolítica, militar y económica de esta obra construida casi en su totalidad por el ejército Venezolano.
            Santa Elena de Uairén, municipio donde culmina la gran carretera, con unos 8 mil habitantes y un clima más agradable que el de Caracas, fue fundada en 1924 por el explorador cojedeño Lucas Fernández Peña, quien se quedó allí hasta su muerte en edad octogenaria, viviendo en un bohío que él llamaba la Casa Blanca.
            La importante vía también permite el acceso a Parupa, Kavanayén, San Ignacio de Yuruani, Betania, Maurak, Waramasen, Icabarú y otras comunidades que nacieron al calor de la explotación auri-diamantífera, iniciada en esa región desde que Fernández Peña llegó allí junto con misioneros capuchinos y un grupo disperso de recios mineros de guayare y suruca que le siguieron después.
            Las bullas diamantíferas que atrajeron buscadores de fortuna de todas partes de Venezuela, del Brasil y de la Guayana de habla inglesa, dieron lugar  a que el Gobierno Nacional creara la Comisaría Roraima en Santa Elena, la cual cuidó de la frontera hasta que la Guardia Nacional y la Infantería de Selva tomaron control de la zona fronteriza,  asediada por los llamados garimpeiros. (@piocid)

jueves, 25 de abril de 2013

Consagración de la Catedral de Ciudad Bolívar


20 de Febrero de 1896. El Obispo de la Diócesis de Guayana, Monseñor Antonio María Durán consagró la Catedral de Ciudad Bolívar, utilizando las reliquias de los Santos Mártires Macario, Víctor, Urbano y Águeda que expresamente pidió al Sumo Pontífice de  Roma.
            Dice el Pbro. J. M. Guevara Carrera, Canónigo lectoral del capítulo Catedral de Guayana en sus Apuntes  para la Historia de la Diócesis de Guayana que aprovechando Monseñor Durán una considerable suma de dinero que don José Lezama dejó a su muerte para que fuese empleada en beneficio de la Catedral, le puso el rico  pavimento de mosaico, montó el Altar Mayor, regalo del mismo señor don José Lezama y su esposa; montó el grupo escultural del Bautisterio, donado por don Antonio Liccioni y colocó el Altar de Nuestra Señora de Lourdes bajo la torre.  Pintó al óleo todo el edificio interiormente y resolvió consagrar la Catedral que sólo había sido bendecida en 1841 por Monseñor Talavera. Fundó el Colegio Nuestra Señora de las Nieves en su primera época y el “Boletín Eclesiástico” dirigido por Domingo María Luzardo.
            El solemne acto de la consagración de la Catedral se llevó a cabo el 20 de febrero de 1896 utilizando las reliquias de los santos mártires Macario, Víctor, Urbano y Águeda que expresamente pidió a Roma su Señoría.  Según el acta de Consagración acompañaron al ilustre señor Obispo en esta solemnidad, los señores  Deán Protonotario Apostólico  doctor Juan Francisco Avis, Pbro doctor Adrián María Gómez, Canónigo doctoral Pbro. Doctor Régulo Franquis, Prebendado de ración y Pbro. Br. Rafael Llovera Solano, Prebendado de ración.
El 25 de mayo de 1922, el Obispo Miguel Antonio Mejía amplió la Catedral hacia la Calle Amor Patrio, abarcando el Oratorio de San Antonio, trabajos que se le encomiendan al constructor más reputado de la ciudad, Antonio Valera Villalobos.
Muy poco tiene que ver la Iglesia Catedral de Ciudad Bolívar del siglo diecinueve y parte del veinte al lado de la Catedral actual, alta y monumental y de presencia dominante dentro del contexto urbano del cuadrilátero histórico.

                                                                                                               @piocid



miércoles, 24 de abril de 2013

Reglamentada Presidencia de Bolívar



21 de febrero  de 1819. Simón Bolívar, Presidente de la República de Venezuela, promulga el 21 de febrero de 1819 en la edición del Correo del Orinoco Nº 21; el siguiente Reglamento para la Presidencia de la República:, sancionado por el Congreso de Angostura: 1°- El mando Supremo de las Armas de mar y tierra, su organización y disciplina conforme a las reglas observadas hasta ahora mientras el Congreso no dictare otras, le pertenece: 2°- Nombra todos los Empleados de la República hasta que el Congreso declare los que se reserva: 3°- Es Gefe de la Administración General de la República: 4°- La conservación del orden y tranquilidad del Estado le está especialmente cometida: 5°- Acusa ante el Congreso ó la Diputación que este nombre en su ausencia a los altos Empleados que crea culpables de felonia, de mala conducta, mala versación en las Rentas del Estado, usurpación, corrupción, omisión o ineptitud en el ejercicio de sus funciones: 6°- De esta regla se eceptuan los crímenes puramente militares que habrán de juzgarse militarmente conforme a las Ordenanzas recibidas, y mientras no proveyeses de otras el Cuerpo Legislativo: 7°- Envía y recibe Ministros y Agentes Diplomáticos: 8°- Celebra Tratados de alianza, comercio, amistad y neutralidad con otros Estados, y con particulares, contrayendo con ellos todo empeño ó negociación que sean conducente y necesaria a la guerra, y sometiéndolo todo a la ratificación del Congreso ó sus Delegados: 9°- Promulga y manda executar las Leyes, Decretos, Estatutos, y Actas del Congreso, poniéndoles el sello de la República: 10°- Manda cumplir y hace ejecutar las Sentencias del Congreso ó sus Delegados, y las del Poder judicial: 11°- En los casos de injusticia notoria, puede suspender su ejecución y devolver la Sentencia al Tribunal que la pronunció. Si este insiste en ella, consulta al Congreso ó sus Delegados, cuya determinación será decisiva: 12°- A favor de la humanidad puede mitigar, conmutar, y aun perdonar las penas aflictivas aunque sean capitales; pero antes consultara al Poder Judicial, y no decretara el perdón, ó modificación, sino cuando su dictamen fuere favorable: 13°- Puede Publicar indultos generales, y particulares siempre que sean conducentes a la pacificación del país ocupado por el enemigo, o a terminar la guerra: 14°- Dará al Congreso o su Diputación cuantos informes y cuentas se le pidan; pero podrá reservar las que por entonces no convenga divulgar, con tal que no sean contrarias a las que diere:15°- Los Ministros Secretarios que estime necesario nombrar para el Despacho, darán al Congreso de palabra ó por escrito las noticias e informes que se les pidieren con la reserva ya expresada: 16°- Despachará Patentes de Corso y Represalia conforme al derecho de Gentes, Instrucciones y Reglamentos hasta ahora observados, y mientras La legislatura no dispusiera otra cosa: 17°- Por una Delegación Especial de facultades que son privativas al cuerpo Legislativo se le cometen por ahora y durante las actuales circunstancias de la guerra, las de levantar nuevas tropas, nuevos Cuerpos ó Divisiones, admitir las extranjeras que vinieren al servicio de la República, baxo los pactos y condiciones anteriores, y exigir todo lo necesario para el mantenimiento de fuerza armada de mar y tierra. 

                                                                                                 @Piocid

martes, 23 de abril de 2013

Muerte del botánico Pedro Loefling


Linneo con sus discípulos, entre ellos,Loefling

22 de Febrero de 1756. El más productivo discípulo de Linneo, autor del sistema de clasificación de las plantas, falleció en las Misiones del Caroni, en el curso de una labor científica que lo distingue como representante del desarrollo moderno dentro de las investigaciones de las ciencias naturales.
            Pedro Loefling, primer expedicionario científico enterrado en América, exactamente en Guayana, era oriundo de la tierra de la Escandinavia. Allí en la orilla del Caroni, donde quedó para siempre fulminado por la fiebre, la CVG levantó un Parque con su nombre y, más tarde, Suecia, agradecida, envió a los niños de Ciudad Guayana un Troll de madera tallado por el escultor Karsten Brunlans, ubicado cerca del árbol de acero de Alejandro Otero en el Parque de la Navidad.
            Pedro Loefling llegó a los Castillos, el 29 de abril  de 1755 en el curso de la Expedición de Límites al mando de José de Iturriaga. Loefling venía asistido de los médicos catalanes Benito Paltor, Antonio Condal y los dibujantes Bruno Salvador Carmona y  Juan de Dios Castel.
            El botánico sueco trajo consigo, además de imprescindibles textos de botánica, un microscopio (el primero introducido en Venezuela), un termómetro, una balanza hidrostática y otros instrumentos facilitados por la Academia de Ciencias de su país.
            En los Castillos se estableció  cuando comenzaba a desatarse la estación lluviosa, lo que no frenó su actividad.  Procuraba aumentar su colección botánica de 600 muestras empezada en territorio de Nueva Andalucía, sin descuidar la zoológica que le permitió conocer una Danta y sorprendentemente, una culebra de dos cabezas. (amphisbaena) que Gumilla había descrito antes como del grueso del dedo pulgar y tarda en sus movimientos, los cuales podía realizar según el sentido que le diera cualquiera de las dos cabezas.
            De Loefling se apoderó entonces una actividad desenfrenada. Apenas un poco tranquilo por las noches, si no lo molestaban las plagas. Se levantaba muy temprano y lo sorprendía la noche a veces solo caminando la sabana o saliendo  de la montaña. Repetidamente visitaba las misiones religiosas cercanas llegando hasta la de Capapuy. Exploró el curso del Caroni, se detuvo en  Murucuri, Aguacagua y Altagracia, donde hizo estancia en procura de la quina.
            En Guayana terminó la existencia de Pedro Loefling, pero comenzó la gloria presentida en el párrafo de una carta a su maestro: “Ya he formado la resolución con el favor de Dios de ir a donde me envíen, pues prefiero la gloria del viaje en países distantes a la sujeción de permanecer en un paraje”.

@Piocid

lunes, 22 de abril de 2013

Terminación de la Catedral de Cdad Bolívar


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23 de Febrero de 1841. Concluyeron los trabajos de construcción de la catedral de Ciudad Bolívar, después de 75 años de haber sido iniciada, prácticamente con la fundación de la ciudad en 1764 por Joaquín Moreno de Mendoza, pero quien realmente despegó su construcción con el ingeniero Bartolomé de Anfhoux, fue el Gobernador Manuel Centurión Guerrero de Torres utilizando los recaudos provenientes de algunos impuestos desviados posteriormente por el gobernador Miguel Marmión.  La Catedral, más pequeña que la actual y todavía sin su torre campanario, solamente techada, fue bendecida y oficiada la primea misa por Monseñor Mariano Talavera y Garcés el 25 de marzo  de ese mismo año 1841. 
            Hasta esa fecha, “bajo un caney de azotea se adoraba al Creador, y las oraciones dulces y fervorosas escasean, y se oprimen por su calurosa y estrecha capacidad. Una plaza mal situada existe al lado de estas fábricas; en su primitivo estado, llena de peñascos, basuras y montes, pastando allí las bestias”.
            Ante tan penosa situación, Monseñor Talavera puso en juego todos los recursos de su influencia y dignidad para de una vez por todas concluir la Catedral. Logró recabar entre los fieles de una población de ocho mil almas, 19 mil pesos con los cuales la Catedral, sin la Torre, fue concluida y bendecida el 25 de marzo de 1841, un año antes de finalizada su gestión para darle paso a Monseñor Mariano Fernández Fortique, quien designó una Junta formada por el Vicario Fray Arcángel de Tarragona, Santos Gáspari y Merced Ramón Montes para gestionar la terminación de la Torre.
Pero la Catedral concluida con tanto afán por Monseñor Talavera y Garcés no era la misma diseñada por el ingeniero B. Amphoux. El deseo de terminarla, la dejó sin imafronte, es decir, sin su segundo cuerpo de fachada, y las pilastras fueron coronadas con cuatro pináculos y entre las dos centrales se le construyó un remate con hornacina para una imagen y sobre ella una cruz. Posteriormente fue objeto de otros trabajos, entre ellos, una placa de cemento sobre vigas en las naves laterales y la sustitución del Altozano por una escalinata semicircular construida por el Gobierno Regional (Silverio González) (1924-1930) que se iniciaba en las calles Igualdad y Bolívar.

@Piocid


domingo, 21 de abril de 2013

Sublevación de los negros esclavos en Angostura



24 de febrero de 1832. Bajo el mandato provisional de Pedro Volastero, estalló la sublevación de los negros que en Angostura y desde los mismos tiempos de la Colonia trabajaban en las casas familiares de los blancos. .
            . La sublevación estalló el 24 de febrero de 1832,  Tomaron el Parque de Artillería, pero luego fueron sometidos. Tres de ellos murieron en la refriega y los cabecillas del movimiento fusilados al mediodía del 7 y 8 de mayo en los antiguos predios del Fuerte San Gabriel entonces ocupados por el Mercado. Otros con menos cargos sufrieron condena por cinco años en los presidios de Maracaibo y Puerto Cabello.
            Los cabecillas de la llamada Rebelión de los Negros pasados por las armas fueron: Eusebio Contasti, esclavo de la familia Contasti; Francisco y Bruno Basanta, Felipe y José del Carmen Ferrán, esclavos de la familia Ferrán y Ezequiel, esclavo de la familia Burmeister.
            La libertad de los esclavos proclamada por el Libertador y establecidas en las leyes, no terminaba de surtir efecto y los negros esclavos desesperados prefirieron acelerar el camino hacia la muerte mediante la rebelión, antes que adaptarse a la parsimonia hipócrita de quienes ostentaban el Poder.
Los negros esclavos que traían a Angostura los ponían en cuarentena debajo de una frondosa Ceiba del puerto de La Trinidad, antes de ser entregados a los compradores.  De ese tiempo es este canto y baile “El Papelón” (tipo guasón) rescatado por Fitzí Miranda:
            “Mi amita chupa caña / mi amito bebe ron / y yo tengo un hermanito / que se roba el papelón / Los blancos usan zapatos / y chinelas con tacón / los negros manumisos / llevan pelao el talón / Suda el negro en el trapiche / para hacerle el amo el ron / escupiéndole a la caña / la saliva del rencor / Ceiba de la Trinidad / cuna de la rebelión / sombra de la libertad / grito de revolución”.
                         

sábado, 20 de abril de 2013

Indulto General desde Angostura


25 de Febrero de 1819.  El Congreso de Angostura “deseando marcar el día de su augusta instalación con actos de humildad, piedad y beneficencia”  acordó un Indulto General en todo el territorio libre de Venezuela conforme a los siguientes Artículos:
            1°- Gozaran de este indulto todos los que al tiempo de su publicación se encontraren presos o arrestados en las cárceles públicas, ó cuarteles, siempre que la causa de su prisión no sea alguno de los delitos que se exceptuaron:
            2°- Todos los Desertores del Exercito de la República, de qualquiera  clase que sean, bien se hullen en nuestro territorio, bien en territorio enemigo, con tal que aquellos se presenten en el término de dos meses, y los segundos en el de quatro, ante una Autoridad Civil ó Militar:
            3°- Los que habiendo seguido constantemente el Estandarte de la Tiranía y opresión vengan en el término de quatro meses a tomar servicio a favor de la República:
            4°- Los que en la evacuación de esta Provincia, y otros puntos han seguido al Gobierno Español, caso que vuelvan á cualquiera parte del territorio de la República en el mismo termino del anterior artículo:
            5°- Los que habiendo abrazado antes el Sistema Republicano se hayan incorporado al Gobierno Español después de la Emigración de Venezuela, sin duda engañados y seducidos por sus alevosas promesas, siempre que vuelvan al seno de la República en el mencionado término de quatro meses:
            6°- Todos los que como desertores, ó como Criminales de otra especie, se encuentren refugiados en los montes, perturbando con sus hechos la seguridad y sosiego público con tal que no hayan cometido asesinatos, y se presenten en el término de dos meses ante cualquiera de las Justicias Territoriales, denuncien los pertinaces que continúan es su depravación, y se presenten al servicio á que fueren destinados:
            7°- Los Españoles Europeos gozarán igualmente del presente indulto en todos, y cada uno de los artículos expresados, cualesquiera que hayan sido sus hechos en daño de la República, y cualesquiera que sean sus grados, distinciones y clases en que serán conservados:
            8°- No serán comprendidos en este Indulto los delitos de espionaje, conspiración contra la patria cometida en el territorio libre, el homicidio voluntario, y sodomía; ni ningún otro que cometa después de su publicación:
            9°- El mismo Soberano Congreso es el garante del exacto y religioso cumplimiento de estas gracias que para su publicación, circulación, y ejecución se comunicará el Excmo. Señor Presidente de la República.
            Palacio del Soberano Congreso 25 de Febrero de 1819. 9°.- El Presidente, Francisco Antonio Zea.- El Diputado Secretario, Diego de Vallenilla.- Palacio, Angostura 26 de febrero de 1819.- Pásese al Supremo Poder Ejecutivo.- El Presidente, Zea. El Diputado Secretario, Diego de Vallenilla.

@Piocid

viernes, 19 de abril de 2013

Primeras casas de Angostura



26 de Febrero de 1764.  Comenzaron indios y albañiles a levantar las primeras casas de la ciudad de Santo Tomás de la Guayana en la Angostura del Orinoco, luego que desde el día catorce se había iniciado la mudanza por orden del Gobernador Joaquín Moreno de Mendoza.
Los trabajos de traslado y construcción de la nueva ciudad los dirigió el Teniente de infantería Francisco Guigo durante el lapso comprendido del 14 de febrero al 22 de mayo de 1764, cuando fue bendecida con apenas once viviendas y un  Fuerte.
En las obras de fortificación del nuevo poblado, así como el traslado de los habitantes, se empleó un poco más de tres meses y según se desprende de la relación de cuentas presentada por Andrés de Oleaga, contador oficial de la Real Hacienda, se  gastaron 71.684,5 reales y se utilizaron en mano de obra 208 indios de las Misiones del Miamo, Guasipati, Carapo, Aribis, Santa Clara y Pariaguán; 700 arrobas de casabe: 400 arrobas de carne salada y 22 botijas de aceite de tortuga. En materiales de fábrica se emplearon 521 fanegas de cal, 1200 ladrillos y más de 7 mil tejas.
En la construcción del Fuerte San Gabriel, nombre que le dio Moreno de Mendoza en obsequio al  infante don Gabriel, se trabajó durante 68 días. El bautizo y bendición de la ciudad se efectuó el 22 de mayo del 1764. La bendijo el reverendo Padre Fray Bruno de Barcelona, religioso capuchino y misionero apostólico de la Provincia de Guayana.
Dos fechas históricamente importantes marcan la existencia de la Capital de la Provincia de Guayana, hoy Ciudad Bolivar, la del 21 de diciembre de 1595 cuando fue fundada por don Antonio de Berrío en el lugar donde perviven los Castillos San Francisco y el Padrastro y el 22 de mayo de 1764 cuando tuvo lugar su traslación y refundación en la parte más angosta del Orinoco
Fernández de Bovadilla que cumplía otra misión por instrucciones del Gobernador Joaquín Moreno de Mendoza dice en su bitácora de viaje que “El veintiséis de febrero llegué a la Angostura donde hallé al teniente de infantería don Francisco Guigo que de orden del señor Gobernador daba principio a la nueva ciudad”.

                                                                          @Piocid


jueves, 18 de abril de 2013

Piar nombra a José Félix Blanco administrador de Las Misiones



27 de febrero de 1817.  El General Manuel Piar queriendo dar a Las Misiones del Caroní una administración eficiente y activa, desde su Cuartel general de Upata, nombra al Padre José Félix Blanco, Comandante General para que, investido de las facultades más amplias, recorra los diversos pueblos y los organice conforme a las instrucciones siguientes:
“Habrá en cada pueblo, además del Comisionado que nombraré yo, un Capitán que escogerá U.S entre los naturales más hombres de bien y de influjo, si el que actualmente hay no mereciese continuar en el empleo.     Se formarán listas de las que puedan llevar las armas, desde la edad de 14 hasta la de 40 años.
Los menores de 20 vendrán al Ejército  y los mayores se organizarán en compañías para cuando llegue el caso de necesitarlos, ofreciendo los grados de oficiales á los que se distinguieren por su valor, actividad y patriotismo.
Tomará informes exactos de las haciendas ó interese, pertenecientes á los capuchinos, particularmente del número de ganado vacuno, caballos y mulas que contengan el hato de cada misión.
Determinará el número de reses innecesarias para la manutención de los indios, calculando para esto la población y la riqueza del hato; y procurando economizar lo posible, prohibirá expresamente que se mate el ganado pequeño y las hembras.          Examinará la conducta de los mayordomos, para mudar los que no sean de confianza y celosos del bien de la hacienda.
Con el mayor encarecimiento recomiendo á U.S. que vele sobre la conducta de los comisionados que antes he nombrado, y los que nombraré; los hará llenar su deber y me dará cuenta de las faltas que observe.
Procurara atraer a las poblaciones los indios que estén dispersos huyendo: los tranquilizará, los instruirá de sus derechos, infundiéndoles amor a la libertad y al servicio de las armas, ó inspirándoles odio eterno contra los enemigos.
Para facilitar la exportación de los efectos comerciales, como cueros, algodones, cafés, etc., dispondrá que se trasladen a Miamo todos los que existan de esta especie en cada misión, y encargará cuido, bajo la más estrecha responsabilidad , al comisionado de aquel pueblo, ó á una persona de confianza que deberá recibirlos y entregarlos con cuenta formal.
Los granos y demás provisiones que se encuentren en las misiones inmediatas á  esta villa vendrán aquí: los que haya en las más distantes se dirigirán á la Pastora para formar nuestro depósito de reserva, con la misma formalidad que los otros efectos. Pero es de advertir que existiendo aquí un Proveedor deberá recibirlos este, y en la Pastora el comisionado que se nombre ó la persona que U.S. elija provisionalmente.
De resto yo reposo en la confianza de que U.S. tomará cuantas medidas juzgue conveniente al bien general de la patria y al particular de los pueblos y del ejército, que deben prometérselo todo de la actividad, celo, pureza y demás virtudes que le distinguen y adornan.”.

miércoles, 17 de abril de 2013

Natalicio del poeta José Eugenio Sánchez Negrón



28 de febrero de 1927.  Nació en Caracas el poeta, abogado  y cronista oficial de Ciudad Bolívar, José Eugenio Sánchez Negrón y falleció el 18 de agosto de 1989.  Vivió enfrentado a la vida y a la muerte. Sus obras Los Limos de la Tierra, Los Ruidos del Mundo, Los Humos y las Voces y Sonetos Reiterativos, traducen ese conflicto existencial: ““Resiste corazón. No te me quiebres, / aguántate del alma como puedas. / Si no caes, ni doblas. Si no ruedas. / Yo aguanto sin también yo doblar tus fiebres”.
            Pero el corazón no le obedeció. Se quebró como un cristal de Baccarat. No hubo quien le enhebrara el latido. Estaba solo, tirado en el lívido desmayo, sin el dicotómico señor de cabecera que pudiera atenderle a tiempo el desconcierto de aquella fibrilación ventricular.
            Había llegado allí por sus propios pasos un jueves 16 de San Esteban. Había venido acostumbrándose a la muerte a conocer sus hojas, su tronco, sus raíces, que aquel día no fue asaltado por el miedo. Estaba sereno, según lo sentí por el hilo telefónico. De haberla presentido, habría ido un día antes a la montaña a sentarse en una cumbre para aguardar la luz del día y por la noche velar las estrellas y tocar con su piel la brisa húmeda del Norte. Pero pienso también, como lo pensó él, en el terror que habría amargado su sangre al ver la Luna descender en la madrugada.
            Porque el Poeta a esa altura de su vida (62 trancos en el tiempo), se había transformado en uno de esos seres rayanos en la hipocondría. Le tenía temor y terror a la muerte. Se moría de miedo de morirse y de allí que esa angustia, esa agonía, se asimilará en cada momento extásico de su poesía. Experimentaba temor por la muerte porque amaba desesperadamente la vida, pero nunca pudo amarla sino padecerla por el mismo temor a la muerte.
            “Sonetos Reiterativos”, su última obra publicada (1975), está dedicada a la vida y a la muerte, una muerte que pudiera ser de otra forma si no anduviera, como anda, extraviada entre la vida. Por eso sugiere un lazarillo, a la usanza del ciego.


    

martes, 16 de abril de 2013

MARZO / El Gobernador de Guayana Arístides Tellería



Primero de marzo de 1910. El Gral. Arístides Tellería  se declaró en ejercicio del Poder Ejecutivo del Estado Bolívar tras ser electo por la Asamblea Legislativa, pues desde el 19 de agosto del año anterior lo venía ejerciendo provisionalmente.  Nombró Gobernador de la Sección Bolívar al general José María Urbina y al General Juan Fernández Amparan, Gobernador de la Sección Yuruay.
El 10 de marzo la Legislatura eligió al Gral. Julio Sarría Hurtado y al Dr. Alberto Smith, senadores por el Estado Bolívar. Días después y con vista a la celebración del centenario de la Independencia, el presidente del estado dictó importantes decretos dirigidos a mejorar la calidad urbana y social de la ciudad.
Se refaccionó la Iglesia Catedral a solicitud del obispo Monseñor José María Durán y encargó al señor J. Montiel R. construir de concreto y cemento las gradas de la entrada principal. Construcción del Paseo 5 de Julio, con una longitud de 2.600 metros y 14 de ancho, desde el extremo norte del Dique hasta unirse el Paseo El Porvenir en la esquina de la Democracia.  Transformación de la Plaza Farreras en un parque de acuerdo con el plano propuesto por el ingeniero Abrahám Tirado.
La Junta del Centenario de la Independencia la presidía Luis Aristeguieta Grillet y estaba integrada por ciudadanos ligados a la ciencia, la historia, la literatura, las artes, la industria y el comercio e incorporaba además a los gremios y asociaciones obreras y profesionales.
En torno a la celebración del primer centenario de la Independencia (5 de julio de 1911) con un programa amplio y profuso de  obras y eventos sociales, artísticos y deportivos, se puso de manifiesto el entusiasmo general del pueblo. Por primera vez se dio un encuentro de Béisbol que a través del tiempo terminó imponiéndose al tradicional jugo de pelota popularmente conocido como Rondá,  se acrecentó la actividad taurina como la hípica y teatral, pero, la obra cumbre fue La Electricidad.  Ciudad Bolívar comenzó a tener energía eléctrica permanente y se estrenó el Himno del Estado.
El general Arístides Tellería terminó renunciando luego de una divergencia con el Poder Nacional por cuestiones relativas a la administración de ejidos.  Lo suplantó el 24 de agosto el doctor Luis Godoy, presidente del Consejo de Gobierno.

lunes, 15 de abril de 2013

Domingo Sifontes expulsa a invasores del Cuyuní.


2 de marzo de 1894.  El General Domingo Sifontes asumió la Comisaría del Cuyní, recién creada por decreto del Presidente de los Estados Unidos de Venezuela, Joaquín Crespo, para resguardar y defender los soberanos intereses territoriales de Guayana y Venezuela amenazados por las persistentes incursiones y ocupaciones del reinado británico.
             Situó la sede de la Comisaría en la confluencia del Cuyuní con el Yuruán, frente a la Casa-Fuerte de los ingleses, situada donde se instaló en 1944 la Colonia Penal de El Dorado. Allí, luego de necesarias exploraciones y de haber ocupado las sub-comisarías de Acarabisi, Yuruán y Chicanán, que funcionaban en ranchos y tiendas de campaña así como ejecutados otros trabajos que le fueron encomendados en función de la comunicación y la vigilancia, levantó las primeras casas dando lugar al pueblo que él mismo bautizó con el nombre de El Dorado.
Exactamente a los diez meses  -- 2 de enero de 1895—ocurrió lo que el General Sifontes tenía previsto ocurriría tan pronto quienes estaban del otro lado intentaran ocupar la margen derecha del Cuyuní.
Douglas D. Barnes, Inspector de Policía del Distrito de la Guayana Británica, junto con otros oficiales y agentes de tropa fue reducido a prisión sin dispararse un tiro, por los hombres del Capitán Andrés Avelino Domínguez, lugarteniente del Comisario de Fronteras, quien se hallaba enfermo en Tumeremo. Conducidos presos a Ciudad Bolívar por el coronel Luis Manuel Betancourt, fueron puestos en libertad por el entonces Presidente del Estado, General Manuel González Gil, al disponerlo así el Presidente de la República Joaquín Crespo.
            Mientras tanto, refuerzos provenientes de Demerara, al mando de Michael Mac Turk, trataron de ocupar nuevamente el lugar, pero fueron, esta vez si a tiro limpio, expulsados definitivamente y con refuerzos de voluntarios provenientes de Tumeremo, para dejar limpia la zona que permitió al incipiente pueblo de El Dorado crecer, abrir vertientes y caminos hacia el dominio de unas fronteras legítimas e históricas que si bien fueron defendidas valientemente, más por  espontaneidad de los yuruarenses que por voluntad obligatoria del Gobierno Federal, quedaron truncas en unos 250 mil kilómetros cuadrados, merced al funesto Laudo Arbitral de 1899, dado en París.

domingo, 14 de abril de 2013

La Ley de secuestros y confiscaciones dictada en Angostura



3 de marzo de 1819. Se plantea en el seno del Congreso de Angostura el tema de los secuestros  de las propiedades de los enemigos de la República una vez que abandonan los territorios tomados por las fuerzas patriotas y acuerda legalizar la situación de facto mediante una Ley Sobre secuestros y confiscaciones sancionada el 6 de junio de ese año 1819 y la cual se contrae al siguiente articulado:
“Art. 1°-Libertada cualquiera Plaza, Ciudad ó lugar por las Armas de las República, deberán ser secuestradas y confiscadas todas las propiedades que se encuentren en el territorio libertado, correspondientes al Gobierno Español:
2°-En la misma confiscación caerán todos los bienes muebles de cualesquiera especie, y los créditos, acciones, y derechos que pertenezcan a los españoles que emigren del país siendo amenazado, ó atacado por la tropa de la República:
3°-Se exceptüan de esta pena los americanos que en el espacio de tres meses se hubieren restituido al mismo país donde emigraron, ó á otro que se encuentre libre en el territorio de la República, con calidad de que hayan de permanecer en él:
4°-También se exceptüan los bienes de todo individuo bien sea americano, bien español, que al acto de entrar las tropas de la República en un país libertado se presenten a sus gefes y abrazen el sistema de la independencia:
5°-Quedan exceptuados de la confiscación los bienes de las mugeres e hijos de los emigrantes que permanecieron en el territorio libre; pero se reservan para el estado el tercio y quinto de los que aquellos habían de heredar del padre emigrado:
6°-También están libres de dicha pena los menores de diez y seis años, aunque hayan emigrado, siempre que cumplida esta edad, al cabo de un año se presenten a incorporarse en la República, corriendo entre tanto la conservación de sus bienes por cuenta del Estado:
7°-Los bienes de la mujer están exceptuados de la Ley de confiscaciones. Las que hayan emigrado, y tenido una conducta positivamente hostil, acreditada con actos de expionage, persecución declarada contra los Patriotas, u otros atentados de igual naturaleza contra la República, si no vuelven á entrar a su territorio un año después de haber sido libertado, incurran en la pena de confiscación de bienes:
8°-Todas las propiedades confiscadas por el gobierno español a los patriotas, serán administradas igualmente por cuenta del estado, hasta que se presenten a reclamarlas legítimos interesados:
9°-Todas las cargas inherentes a las propiedades confiscadas, ya sean por deudas escrituradas con hipoteca ó sin ella, ya por fundaciones piadosas, vínculos, o capellanías a que algún particular tenga legítimo derecho, le serán adjudicados y reservados a sus Señorios en la misma finca”:

sábado, 13 de abril de 2013

Creación del Vicariato del Caroní

Pío XI

4 de marzo de 1922. El Papa Pío XI creó el Vicariato Apostólico de Caroní con la finalidad prioritaria de evangelizar a los indígenas.  La propuesta había sido formulada desde 1918, al  Gobierno de Juan Vicente Gómez, por los Capuchinos que entonces recorrieron las antiguas instalaciones de las Misiones en Guayana y el Delta del Orinoco para a partir de sus observaciones materializar un convenio, el cual y previa autorización del Congreso Nacional, fue suscrito el 21 de febrero de 1922, entre Fray Félix de Vegamián, Superior de la orden de capuchinos en Venezuela y el Ministerio de Relaciones Interiores.  La firma de este convenio dio lugar a la erección canónica del Vicariato Apostólico.
En Guayana se le asignó a los capuchinos un territorio que iba desde la Gran Sabana hasta el Delta pasando por las parroquias de Upata, El Palmar, Guasipati, Tumeremo, El Callao y San Félix, pero el 30 de julio de 1954 fue creado el Vicariato Apostólico de Tucupita, por lo que las Misiones del Caroní, quedaron reducida a 88.000 kilómetros cuadrados  de la hoya  hidrográfica Caroní-Paragua, con una  población de 20 mil habitantes aproximadamente, distribuida en grupos de la familia pemón (arekuna, kamaracoto, taurepan) y caribes, todos emparentados.
La primera sede de las Misiones del Caroní, una vez restaurada, fue Upata (1922), pero posteriormente (1954) se reubicó en Santa Elena de Uairén que había sido fundada el 28 de abril de 1931, con la llegada de los misioneros Nicolás de Cármenes, Maximino de Castrillo y Gabimo de San Román.  Inmediatamente después los capuchinos fundaron la Misión de Luepa (1933), trasladada en agosto de 1942 a Kavanayén (lugar de gallitos de sierra), por el P. Benigno de Frenellino. El 14 de julio de 1954, muy cerca de las estribaciones del Auyantepuy, Fray Saturnino de Villaiviera, junto con un grupo de capuchinos proveniente de la provincia de León, España, fundó a Nuestra Señora de Kamarata; luego, buscando hacia el corazón de la Gran Sabana, a orillas del río Karuai, noviembre de 1957, el P. Fernando Zapata, formado y ordenado en el Seminario de la Misión y un grupo de internos, fundó Santa María de Wonkén. En 1959, los grupos de internos, fundaron Santa María de Wonkén.  En 1959, los misioneros se extendieron hasta La Paragua y establecieron allí al P. Servando González, para cubrir la zona comprendida desde Antiguo San Serafín de los Reyes hasta el castillo de San Vicente de Girito y frontera del Brasil.  Misioneras del divino Maestro, dominicas y franciscanas han sido incorporadas a las actividades misioneras desde 1936.

viernes, 12 de abril de 2013

Los bolivarenses conocieron la electricidad en el Teatro Bolívar



5 de marzo de 1909. El empresario Ramón Enseñat, instaló en el Teatro Bolívar una planta eléctrica para la temporada dramática que se iniciaba ese mes.  En la ocasión actuó el Conde Alfonso Fatrizio di Castiglioni.
            Para los  bolivarenses acostumbrados a los faroles públicos y a las lámparas caseras de carburo, aceite o kerosene, resultaba toda una novedad milagrosa el advenimiento del alumbrado eléctrico, aunque  de manera muy  puntual en el templo de Talía.  El citadino sabía de la luz eléctrica en otras ciudades y la conoció por primera vez en mayo de 1905 cuando Cipriano Castro trajo una para alumbrar por tres días el inmueble de la Aduana donde se hospedó durante su gira presidencial.
            Tanto fue la novedad y el entusiasmo local que inmediatamente asomó la idea empresarial de instalar una turbina semejante a la del Encanto en el río Guaire de Caracas para que los bolivarenses conocieran y disfrutaran de los beneficios de las modernas tecnologías en este campo de la energía generada por artificios electromecánicos.
            El 9 de junio de 1904 los señores Bartolomé Tomassi, Wenceslao Monserrate Hermoso, Antonio García Romero y Harold Jennis, excursionaron hacia las afueras de la ciudad el fin de estimar el potencial hidroeléctrico de la cascada del río Marcela.  Pero parecía muy cuesta arriba montarse en ese proyecto.  Preferible sería comprar una planta de vapor en Nueva York que al fin fue lo que ocurrió años después.
            Mientras tanto había que esperar y conformarse con el alumbrado eléctrico temporal del Teatro Bolívar que, según el comentario callejero y de la prensa, “los bombillos son de bastante fuerza para la completa claridad del local, prestando una luz que por su buena distribución no daña la vista, a causa de esa intermitencia que aun no ha logrado la ciencia impedir por completo”.


jueves, 11 de abril de 2013

El Obispo de Guayana Manuel Felipe Rodríguez


Manuel Felipe Rodríguez Delgado
6 de marzo de 1885.   Postulado por el Congreso Nacional en su sesión del 6 de marzo de 1885, el Pbro. Manuel Felipe Rodríguez Delgado fue preconizado  por su Santidad León XIII Obispo de la Diócesis de Guayana y consagrado el 13 de diciembre del mismo año por el Arzobispo de Caracas  Dr. Críspulo Uzcátegui.
Monseñor Dr. Manuel Felipe Rodríguez Delgado, nacido en Chacao, 1850, egresó del Seminario Tridentino de Caracas y recibió las órdenes sacerdotales en Trinidad conferidas por Monseñor Guevara y Lira, cuando este se hallaba extrañado del país en tiempos de Guzmán Blanco. En Trinidad fundó la Iglesia de los Cedros y ya reanudada las relaciones entre la Iglesia y el Vaticano retornó a Caracas al comenzar el Arzobispado del Dr. Ponte. Fue Director de la Escuela Episcopal, Párroco de Candelaria y Magistral.
            Tomó posesión  de la Diócesis de Guayana el 28 de enero de 1886. Previamente se hallaba su Provisor y Vicario General Dr. Juan Francisco Avis. Su Gobierno fue muy corto apenas dos años, pues murió en diciembre de 1887, en Marsella, Francia, cuando cumplía con una secular tradición de peregrinación a orar sobre la tumba de los Apóstoles en Roma. Su obra mayor fue la Escuela Episcopal al frente de la cual puso al Pbro. Avis, posteriormente electo Vicario Capitular para llenar la vacante dejada por su muerte. Al año siguiente también se registró la muerte del Deán de la Catedral, José Leandro Aristiguieta, pariente cercano del Libertador, quien llegó a ser Deán de la Catedral y Vicario Capitular de la Diócesis de Guayana, cargo vacante por el ascenso de Guevara y Lira al arzobispado de Caracas.
        Vale decir, que durante el provisorato de Aristeguieta se terminó de construir la Torre de la  Catedral e igualmente se levantó el Templo de Santa Ana en la entonces llamada calle Amazonas hoy Guzmán Blanco, sobre una casa donada para tal fin por la señora Ana María Méndez de Pulido, según documento público  del 31 de enero de 1856. Vino a ser la segunda iglesia de la ciudad y fue bendecida por el Obispo doctor José Manuel Arroyo y Niño en 1857.

miércoles, 10 de abril de 2013

El Filántropo de Ciudad Bolíva


7 de marzo de 1842.  Primera edición de “El Filántropo”, órgano periodístico del movimiento político liberal acaudillado  en Guayana por Juan Bautista Dalla-Costa, un veronés radicado en angostura desde los tiempos de la colonia, pero que después se hizo tertuliano del Libertador sumado a la causa patriótica de la Independencia.
            Aunque su gran radio de influencia era Angostura y el resto de la provincia, El Filántropo se editaba en el pueblo de Soledad, al otro lado del Orinoco, en la  segunda  imprenta llegada a la ciudad capital después de la Washington Press donde se imprimió el “Correo del Orinoco”.
            Era un semanario eminentemente político al servicio de los liberales agrupados en la denominada “Sociedad Filantrópica” radicalmente opuesta al gobierno del general y prócer de la independencia, Tomás de Heres. Lo editaba el tipógrafo veneciano Pedro José Cristiano Vicentini y en él escribían los fogosos intelectuales del liberalismo criollo partidarios de la federación y contrarios al régimen unitario y centralista.
            Estuvo “El Filántropo” circulando durante poco más de un año y en ese lapso aparecieron veintinueve números cuyas páginas son un claro testimonio de lo que fueron los primeros partidos de Guayana: los Filántropos o Liberales y “Los Antropófagos” o Conservadores.
            El que se imprimiese este semanario político en el ribereño y vecino pueblo de Soledad, ocurrió por temor a las represalias del Gobierno. De allí que a propósito, haya señalado en su editorial que “... se determinó pasar la imprenta a Soledad, porque una prensa en Angostura  hubiera sido lo mismo que encender el hachón en la caverna del Guácharo”. Lo cierto es que El Filántropo fue constante y severo a sus ataques y alimentó un odio visceral que tuvo su máxima expresión en el atentado que costó la vida al prócer de la Independencia. El polémico periodista Juan Vicente Gonzáles calificó entonces al famoso semanario de Angostura como “monumento histórico de audacia y perversidad”.

martes, 9 de abril de 2013

El Día de la Mujer nació en Copenhague


El 8 de marzo de 1944 comenzó a celebrarse en Venezuela el Día Internacional de la Mujer que se había instaurado años atrás en Copenhague durante la celebración de un Congreso de Mujeres en el que se acordó realizar reuniones anuales para evaluar los avances en la lucha por la reivindicación de sus derechos.

Pero el hecho de que la celebración  haya comenzado en esa fecha no significa que la mujer venezolana no se hubiese preocupado antes por sus derechos, particularmente la del Estado Bolívar como la escritora y diplomática Lucila Palacios y Malvina Rosales, primera mujer que entró a competir con el hombre en el mercado de trabajo.
 Ya en 1936 se siente la presencia de la mujer venezolana en la calle sacudiéndose la opresión y vestigios del  gomecismo aunque todavía atada a la omnipotencia patriarcal que siempre ha pretendido hacer de la casa un feudo del macho.
Su participación en las luchas de masas y en los partidos políticos, ha venido desde entonces capitalizando para ella derechos políticos, sociales y económicos muy importantes. En 1942 logra a través de una reforma  del Código Civil que en caso de separación, los hijos menores de tres años queden con la madre, así como la igualdad de derechos de los hijos de la mujer y el reconocimiento a la comunidad concubinaria. En 1944 en el Código de Comercio se permite a la mujer comerciar sin permiso expreso del esposo. Ese año 14 mil mujeres firman un documento pidiendo el derecho al voto. Se logra entonces obtener el sufragio, condicionado a tener 21 años de edad y saber leer y escribir aunque solo para elecciones municipales. En 1946, 12 mujeres van a la Asamblea Constituyente y al año siguiente obtienen el voto pleno. La Constitución promulgada en 1961 establece la protección a la maternidad, el principio de que a igual trabajo igual salario y señala que la venezolana conserva su nacionalidad aun contrayendo matrimonio con un extranjero. A través de otras leyes la mujer venezolana ha venido obteniendo nuevos derechos  para no sentirse en baja frente al hombre.

lunes, 8 de abril de 2013

Muerte de Juan Germán Roscio


 
9 de marzo de 1821.  Falleció en la Villa de Nuestra Señora del Rosario de Cúcuta el doctor Juan Germán Roscio, quien después de haber presidido el Congreso de Angostura, fue nombrado Vicepresidente de la naciente República de Colombia.  Estaba casado con la angostureña Dolores Cuevas Afanador y se había ausentado de la ciudad a principios de junio del año anterior.  La noticia de su muerte se supo en Angostura el sábado 21 de abril y ese mismo día el Correo del Orinoco publicó la siguiente Necrología:
“Al anunciar el fallecimiento del Excmo. Sr. Vicepresidente interino de Colombia Dr. Juan Germán Roscio, sucedido el 9 de Marzo último en la Villa del Rosario de Cúcuta, el más acerbo dolor nos recuerda la pérdida de un Sabio ilustre, de un Magistrado integro de un Patriota eminente, y de un virtuoso ciudadano. Desde el año de 1810 en que, después de un viaje penoso y dilatado, llegó a principios de este año a la nueva capital del Estado, mil graves y difíciles empleos ocuparon de tal suerte su vida, que puede decirse con verdad, que, ni un momento respiró, sino  en servicio de la Patria. Su constancia en la adversidad excede a todo encarecimiento: ni las cadenas mazmorras, ni las miserias y trabajos llegaron a abatir jamás su impávida firmeza o a desviarle un punto de la senda del honor; y aun los déspotas mismos que lo oprimían, se vieron obligados a admirar la grandeza de su alma, y la superioridad de su virtud. Aunque ya no existe entre nosotros, su memoria vivirá eternamente y sus escritos elocuentes, en que confundió e hizo temblar a  los tiranos, defendió la causa de la libertad, y sostuvo  los derechos de la humanidad, serán siempre leídos con placer y entusiasmo por nuestras más distantes generaciones.
            Se quedan solicitando todas las noticias necesarias para formar una relación biográfica lo cual conviene al merito y circunstancias de éste celebre personaje, cuyos títulos a la admiración y gratitud de Colombia son del más alto precio, y se conservarán  fielmente grabados en nuestros corazones”.

domingo, 7 de abril de 2013

Muerte del jesuita que dio a conocer la leyenda de Amalivaca


Felipe Salvador Gillij
10 de marzo  de 1789.  Murió en Roma Felipe Salvador Gillij, misionero jesuita que vivió en la Provincia de Guayana durante diecinueve años conviviendo con los indios Tamanacos.  Escribió su importante obra  “Saggio di Storia Americana” considerada como el mejor aporte sobre el Orinoco dado a conocer durante el período de la colonia.
            Gillij nació en Legogne, Italia, el 27 de julio de 1721 e ingresó en la Compañía de Jesús el 27 de julio de 1740, es decir cuando contaba  19 años de edad.  Tres años luego navegó el Atlántico en la expedición encabezada por el sacerdote  misionero y lingüista, José Gumilla, autor del “Orinoco Ilustrado”.
            Al llegar a Bogota se inscribió en la universidad  Javeriana para estudiar filosofía y teología.  Concluido los estudios y tras un años de estancia  en Tunja, partió en 1749 para el Alto Orinoco.  Fundó allí la Misión de San Luis de la Encaramada con los indios Tamanacos que Gumilla había transferido desde Caicara donde la zoonosis los estaba diezmando.
            Era Superior de la Misión cuando sobrevino la expulsión de los jesuitas en 1767, época del Gobernador Manuel Centurión Guerrero de Torres, quien se presentó en Carichana y progresivamente fue apresando a los misioneros, posteriormente deportados a Italia.
            Ya en Italia a causa de la expulsión, se dedicó de lleno a la educación llegando a ser  Rector  de los colegios de Monte Sano (Potenza) y de Orvieto, donde acató el decreto de extinción de la Compañía de Jesús, dictado en 1773.  Entonces se dedicó de lleno a escribir sobre sus observaciones y experiencias en el mundo americano del Orinoco.  Escribió “Saggio di Storia americana” (Ensayo de historia americana)= que fue apareciendo en Roma  entre 1780 y 1784, en cuatro volúmenes, traducida al alemán al año siguiente.
            Esta obra fue traducidas al castellano muy tarde, primero en Colombia el volumen IV  (1955) referente a Tierra Firme y los tres volúmenes restantes en Caracas en 1965.