miércoles, 6 de abril de 2016

Asalto al “Correo del oro”


6 de abril de 1878. Ocurrió el asalto al Correo de la Compañía Minera de El Callao conducido por Frank Busch, en Rancho de Tejas, de regreso de Ciudad Bolívar con el dinero acuñado.  En horas del alba y tras haber pernoctado en una posada  de Carichapo, fue emboscado, muerto por la espalda y despojado de las mulas con su preciosa carga El conductor del “Correo del Oro”, siempre había sido puntual en su jornada y exacto en la cuenta de sus operaciones hasta ese día fatal.

Frank Busch era un norteamericano como tantos otros extranjeros llegados a Guayana en busca de mejores perspectivas económicas. Contaba entonces 45 años, era espigado, sanote, de complexión fuerte y estaba encargado de llevar sobre el lomo de cuatro mulas y con la sola compañía de dos peones, las barras de oro que puntualmente salían el día 20 de cada mes de El Callao a Ciudad Bolívar. El retorno se cumplía el día 6 del mes siguiente con el dinero acuñado para el pago de los obreros que trabajaban en las minas. Eran tan malos los caminos y tan lento el medio de transporte que la diligencia tardaba dieciséis días.
            Hombres armados, disparados sobre caballos, sacaron sus lanzas contra Busch que pasitrote cabalgaba sobre su mula tarareando una vieja melodía del Oeste. El tropel de los caballos y el brillo amenazante de las lanzas pusieron en fuga a los dos peones del correo mientras Busch aflojaba las riendas de su cabalgadura y caía mortalmente herido sobre el camino de Rancho de Tejas. Allí, sangrante y con los ojos abismados, quedó por largas horas el forastero, mientras que sus asesinos se perdían entre la maraña de la montaña por los senderos de La Pastora.
El asalto al “Correo del Oro”, posiblemente sea el primero ocurrido en Guayana. Conmovió a gran parte del país que entonces celebraba la política algo amplia y liberal del general Francisco Linares Alcántara, como sucesor de Guzmán Blanco. El hecho tuvo resonancia fuera de nuestras fronteras y excitantes implicaciones y consecuencias que llevaron al general Celestino Peraza a escribir su novela “Los Piratas de la Sabana”.



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada