miércoles, 7 de agosto de 2013

Patriotas toman Fortalezas de Guayana


7 de agosto de 1817. Tomadas las Fortalezas de la Baja Guayana por los patriotas, el Libertador se trasladó a ellas el 7 de agosto y estando allí lanzó el 3 de septiembre un Decreto sobre confiscación de bienes de los enemigos de la República.
            El 12 el Libertador a bordo de una de las embarcaciones de la escuadra de Brión viajó para hacer su entrada por primera vez en Angostura, la que declaró sede del Gobierno tras nombrar un Consejo de Estado.
            Su primera carta dictada en Angostura está fechada el 15 de septiembre. Es una larga carta de respuesta dirigida al General de Brigada José Antonio Páez informándole sobre las últimas acciones y resaltando cómo este golpe decisivo sobre el enemigo dará preponderancia eterna al ejército patriota y fijará “irrevocablemente el destino de Guayana, Barinas y aun el de la Nueva Granada. Orinoco será siempre nuestro, y nada podrá obstruir este canal por donde recibiremos de fuera y trasladaremos a lo interior, elementos para hacer la guerra, mientras los españoles no abandonen el injusto proyecto de someternos”.
            El Libertador desde Angostura tenía la mirada clavada en Caracas. Ese es el objeto de su carta a Páez desde Angostura: la Campaña del Centro. Con ese fin comienza a operar militarmente. Despacha al General J. F. Bermúdez con cuatro mil hombres para que vaya a Calabozo a reunirse con el General Pedro Zaraza, mientras ordena al General Manuel Cedeño, a quien ha encargado de la Gobernación de Guayana, marchar sobre Maturín para pacificar aquel departamento y para que aprehenda a quienes hayan seguido el movimiento de sedición. Comprende esta disposición al General Manuel Piar y el General Santiago Mariño.(AF)

martes, 6 de agosto de 2013

Fusilamientos en la Plaza de Angostura



6 de agosto de 1831.  Fusilamiento en la Plaza de Angostura, del Coronel Remigio Femayor junto con el teniente Nicolás Quiroga y el Sargento Justo Prieto por decisión sin fórmula de juicio, del Coronel Pedro Hernández, recién nombrado con el grado de General de Brigada, Comandante General de Operaciones de la Provincia.
Este hecho condenable contra un oficial de caballería de la Guerra de Independencia, provocó la renuncia del Gobernador de la Provincia, Eusebio Afanador, nombrado  por el Presidente de la República, José Antonio Páez, escogido de una terna presentada por la diputación provincial. A don Eusebio  Afanador, quien había sido diputado del Congreso de Angostura, le tocó ser el primer Gobernador que tuvo Guayana tras la separación de Venezuela de la Gran Colombia.
            Las primeras elecciones constitucionales se realizaron el primero de agosto de 1931, pero antes el General Páez debió movilizarse para sofocar brotes rebeldes partidarios del integracionismo grancolombiano sostenido por el Libertador. Una de las sublevaciones más importantes fue la del General José Tadeo Monagas que siempre tuvo dudas sobre la separación, pero que al saber la muerte del Libertador justificó su revolución abogando por un “Estado Oriental” constituido por las provincias de Barcelona, Cumaná, Margarita y Guayana. Esta última fue comprometida al calor de un movimiento insurreccional encabezado por el Coronel Remigio Femayor, el cual sometió al Comandante de Armas Juan Antonio Mirabal y derrocó al Gobernador Eusebio Afanador, que ejercía tal función tras ser declarada Venezuela como República soberana e independiente.
            Páez tratando de consolidar la unidad en torno al proyecto de soberanía venezolana, evitó el enfrentamiento con los sublevados y abrió negociaciones, especialmente con Monagas, de quien logró un acuerdo suscrito el 23 de junio que incluía indulto pleno para todos los jefes comprometidos y respeto absoluto a las vidas, bienes y grados militares. Mas esto no valió para Guayana. Remigio Femayor fue fusilado en la misma plaza donde fue fusilado el General Piar, a quien sirvió como oficial de caballería, pero también  participado en su captura al lado de Cedeño.

lunes, 5 de agosto de 2013

Día de Nuestra Señora de las Nieves


5 de agosto de 360.  Ocurrió un hecho muy singular en una de las siete colinas de Roma, específicamente en el Monte Esquilino: sorpresivamente siendo verano, el monte se cubrió de nieve y apareció como un espejismo la imagen de la Virgen María, pero sólo fue testigo presencial del increíble suceso una pareja matrimonial de nombres Juan Patricio y Licina Ignova, pareja  romana muy próspera, pero inconforme por no lograr la concepción de un heredero que luego tuvo y que la pareja atribuyó como milagro a esa aparición.  
La imagen de la virgen romana fue entronizada en una Basílica erigida por la pareja en  el Montes Esquilino y la devoción se extendió a España conquistada por Roma y de España se extendió a la Américo con los españoles  y se insertó en Guayana en tiempos de don Antonio de Berrío, fundador y primer gobernador de la provincia.  Pero Antonio de Berrío no la introdujo sino los inmigrados que vinieron  en número de dos mil, en la expedición –la más numerosa- del capitán Domingo de Vera Irbagoyen, a quien Berrío  había enviado a la península en 1596  en busca de recursos y gente con voluntad de construir una ciudad.
La Capital de la provincia se hallaba en ciernes desde el 21 de diciembre de 1595, no reconocía a otro patrono religioso que al apóstol Santo Tomás, célebre por su manifiesta incredulidad acerca de la resurrección de Cristo, de la cual no se convenció hasta tocarle las heridas.
De suerte que en materia de religión y fe se operó una modificación patronal  otorgando a Santo Tomás la potestad de ser el patrón de Guayana y a Nuestra Señora de las Nieves patrona de la capital Santo Tomás de la Guayana hoy Ciudad Bolívar, donde el ritual de las festividades se contagia con la crecida del río y la Pesca de la Sapoara

domingo, 4 de agosto de 2013

La crecida de 1976


4 de agosto de 1976. El Orinoco registró una de sus crecidas más espectaculares sino igual por lo menos similar a la de 1892 que tapó por completo la Piedra del Medio. El 4 de agosto alcanzó su nivel más elevado y se mantuvo estacionado hasta dos días después.
No obstante el dique protector de Ciudad Bolívar que va desde la Plaza de las Banderas hasta la parte que aísla las lagunas del Medio y Los Francos, el Orinoco de todas maneras afectó a la capital e inundó los sectores habitados de las partes bajas de la ciudad así como a varios municipios foráneos..
            El Gobernador entonces era el economista Roberto Arreaza Contasti, quien conjuntamente con el Ministro Leopoldo Sucre Figarella tomó todas las medidas de emergencia para evitar que  el Orinoco se metiera por las alcantarillas y bocas de visita. El Río Padre se situó en 18.04 metros sobre el nivel del mar y permaneció estacionado en ese nivel hasta dos días después que inició su descenso en medio de la más angustiosa expectativa.
            El río comenzó a superar la cota de peligro (17m.) el 24 de julio y cuatro días luego ya estaba en 17.42. Durante los cuatro primeros días de agosto la ciudad parecía un campo de guerra con trincheras de sacos de arena a lo largo del Paseo, chimeneas de ladrillos en todos los alcantarillados, hundimientos, filtraciones y prohibición del paso de vehículos automotores por el Paseo Orinoco, paralización del comercio del centro en un cincuenta por ciento y miles de damnificados concentrados en la Urbanización El Perú que se hallaba en su etapa final de construcción. Esto sólo en Ciudad Bolívar porque en otras partes como Ciudad Guayana, Moitaco, La Urbana, Caicara, Borbón, también fueron afectadas por el ingente caudal de agua que metió durante ese período el Orinoco. Por supuesto, la cosecha de Sapoara como la de mango resultó superabundante y con tamaño susto la Feria del Orinoco que ya había fijado tradición desde la inauguración del Puente Angostura sobre el Orinoco, cuando también tuvo lugar el Primer Festival de la Canción Bolivariana, no pudo realizarse, pero la Pesca de la Sapoara constituyó de por sí un natural espectáculo de Feria.

sábado, 3 de agosto de 2013

Guayana totalmente libre

3 de agosto de 1817.  La provincia de Guayana quedó totalmente liberada el 3 de agosto de 1817, cuando las Fortalezas San Francisco y el Padrastro fueron abandonadas por las fuerzas del Brigadier La Torre tras el sitio riguroso impuesto por los patriotas.
            La Torre embarcado en la corbeta Mercedes se refugió en Granada, mientras otros lo hicieron en Cumaná, La Guaira y Trinidad. De cuarenta buques grandes y pequeños, solo pudieron escapar cinco. Todos los demás cayeron en poder de los patriotas con más de mil prisioneros a su bordo, españoles y criollos de la provincia. El Obispo José Ventura y Cabello que viajaba con otros sacerdotes en una de esas embarcaciones no pudo resistir la navegación y falleció cerca de la isla Papagayo donde fue sepultado.
            Antes de que esto ocurriese, el Libertador complació al General Piar expidiéndole Pasaporte para trasladarse a cualquier lugar del territorio de la República o del extranjero (30 de junio) y así mismo estuvo a punto de perder la vida en Casacoima sorprendido por un comando realista mandado desde las Fortalezas.
            Estando en Casacoima recibió información del General Bermúdez, relativa al comportamiento de Piar que estaría amenazado la unidad del Ejército. El Libertador preocupado emitió una orden anulando los efectos del Pasaporte del 30 de junio e intimando a Bermúdez para que procediese a la detención de Piar y lo remitiera al Cuartel de Casacoima.
            Tomadas las Fortalezas de la Baja Guayana por los patriotas, el Libertador se trasladó a ellas el 7 de agosto y estando allí lanzó el 3 de septiembre un Decreto sobre confiscación de bienes de los enemigos de la República.
            El 12 el Libertador a bordo de una de las embarcaciones de la escuadra de Brión viajó para hacer su entrada por primera vez en Angostura, la que declaró sede del Gobierno tras nombrar un Consejo de Estado. (AF)

viernes, 2 de agosto de 2013

COLÓN CONFUNDE EL ORINOCO CON UN RÍO DEL PARAISO


2 de agosto de 1498.  En el tercero de un total de cuatro viajes, el Almirante Cristóbal Colón se encuentra con el Orinoco descargando su torrente sobre las saladas aguas del Atlántico.  El Almirante se asombra y lo confunde con el Ganges o tal vez un río del Paraíso.
            Había zarpado el 30 de mayo desde la villa de San Lucas y el 31 de julio el marino Alonso Pérez se subió a la gavia y anunció que desde la cofia del mastelero veía tierra, lo cual provocó una explosión de alegría y por consiguiente la “Salve Regina” rezada por toda la tripulación. 
            El Almirante enrumbó sus tres naves en esa dirección a donde, según dice en carta enviada a los Reyes Católicos “Llegué a hora de completas a un cabo a que dije de la Galea después de haber nombrado a la isla de la Trinidad, y allí hubiera muy buen puesto si fuera hondo. Allí tomé una pipa de agua, y con ella anduve ansi hasta llegar al cabo,  y allí hallé abrigo de Levante y buen fondo y así mandé seguir y adobar la vasija y tomar agua y leña y descender la gente a descansar de tanto tiempo que andaba penando”.
            Colón navegó toda la desembocadura del Orinoco, desde Boca de Serpiente hasta la Boca del Dragón, inmerso en el inusitado asombro que le producía el ruido espantoso de las aguas, de la pelea incesante entre el agua dulce y la salada, de las hileras encrespadas de las corrientes y de un río inconmensurable que parecía venir del infinito:  “grandes indicios son estos del Paraíso terrenal –escribía- porque sitio es conforme a la opinión de santos teólogos, y así mismo las señales son muy conformes que yo jamás leí ni oí que tanta cantidad de agua dulce fuese así e vecina con la salada; y de ello ayuda la suavísima temperancia, y si de allí del Paraíso no sale, parece aún mayor maravilla, porque no creo que se sepa en el mundo de río grande y tan fondo”. (AF)

jueves, 1 de agosto de 2013

Natalicio de Leopoldo Sucre Figarella


Primero de Agosto de 1926.  Nació en Tumeremo del Estado Bolívar, Leopoldo Sucre Figarella, quien llegó a ser Gobernador del Estado Bolívar, Senador, Ministro de Obras Públicas, Ministro de Transporte y Comunicaciones  y Presidente de la Corporación Venezolana de Guayana.
            Estudió primaria y secundaria en Ciudad Bolívar y se graduó de Ingeniero Civil en la Universidad Central de Venezuela. Empezó ejerciendo la profesión de ingeniero en el Instituto Nacional de Obras Sanitarias y en la Oficina del Ing. Rafael Vegas León desde 1948 hasta 1956. Después de allí podríamos decir que comenzó en firme su carrera en la política y en la administración pública, aunque durante su vida de liceísta y de universitario ejerció cargos dentro del movimiento estudiantil promovido por la Juventud de Acción Democrática (Secretario general de la Federación de Estudiantes de Venezuela, Seccional Bolívar; Primer Representante de la Facultad de Ingeniería en el Congreso Universitario y delegado estudiantil ante el Consejo Universitario).
            En 1960, cuando el presidente de la República, Rómulo Betancourt, lo nombró Gobernador del Estado Bolívar, en sustitución del doctor Diego Heredia Hernández, venía de ejercer la Secretaría de Finanzas del Comité Ejecutivo de AD y la jefatura de la Fracción de Ingenieros.  Tomó posesión el 3 de octubre y gobernó hasta el 25 de abril de 1962.
            A la edad de 34 años llegó Leopoldo Sucre Figarella a la Gobernación del Estado. Desde el 23 de Enero de 1958 era el segundo bolivarense nacido en Tumeremo que llegaba a la primera magistratura regional. En aquel pueblo que durante un tiempo vivió espantado por el Muerto de la Caranta, nació el primero de agosto de 1926, este descendiente de los primeros Sucre que llegaron a Venezuela y se instalaron en Cumaná.
            Cuando se posesionó, enfatizando ser un profesional con vocación técnica, ya era esposo de Cruzana Ortega, con la cual tuvo tres hijos. Se distinguió por ser un firme ejecutivo y un dinámico y contundente realizador de obras industriales y urbanas. Falleció en Caracas el 17 de octubre de  1996, a la edad de 74 años.  Diez días después, el 27 de octubre, morirá su hermano  el General Juan Manuel Sucre Figarella, quien fue Jefe de la Casa Militar y Comandante General del Ejército  en el primer período de Gobierno de Rafael Caldera. (AF)