Los hechos históricos sobresalientes ocurridos en el Estado Bolívar, día por día, durante años diferentes, manteniendo la secuencia del calendario
domingo, 13 de noviembre de 2022
Fundación de Borbón y La Carolina
14 de Noviembre de 1772. El Rey de España, Calos Tercero, confirma por Cédula Real despachada en Aranjuez, la fundación de las Villas de Borbón y La Carolina, al oeste de Angostura, a la margen derecha del Orinoco equidistante entre las desembocaduras de los ríos Aro y Tapaquire..
Borbón en honor a la ascendencia del Rey y Carolina para halagar al mismo rey que recién había fundado una villa con ese mismo nombre en la sierra morena de España. Esta intencionalidad del Gobernador Manuel Centurión Guerrero de Torres, la había comenzado a cumplir en 1768 al concederle licencia para tal fin al capitán poblador José Francisco de Espinoza.
En las condiciones de la licencia se especificaba que el objetivo era crear un pueblo con familias procedentes de las provincias vecinas. Espinosa debía ocuparse de que todo concluyera bien, y dar cuenta luego a Centurión.
Tres años después en diciembre de 1771, Centurión solicita del Rey que confirme la licencia concedida por él a Espinosa para fundar la villa de Borbón. El Rey contesta en noviembre de 1772 confirmando dicha licencia y agradeciendo a Centurión su “celo en la población de esa provincia, que tanto interesa a la Causa Pública”.
Al sig9ente año, Centurión solicita del Rey, alguna recompensa para Espinosa y el Rey accede concediéndole el sueldo de 100 pesos anuales por los días de su vida.
En cuanto a la villa de La Carolina, el procedimiento fue el mismo. En este caso el fundador fue el capitán Francisco Villasana, al que Centurión concedió licencia para fundar ese pueblo, a 25 leguas de Angostura, en la margen meridional del río Aro.
Carolina representaba una importante etapa en el proyectado camino para comunicar con el Alto Orinoco y asegurar el transporte del cacao producido en Esmeralda que debía llevarse a la capital de Guayana. El premio del Rey para Villasana fue el doble al concedido a Espinosa.. Sin embargo fue más floreciente Borbón pues su población era de 178 habitantes contra 58 de La Carolina y asimismo su población ganadera era para 1672 de 1.558 de cabezas de ganado mayor contra 184 de La Carolina. (AF)
sábado, 12 de noviembre de 2022
Cervecería de Ciudad Bolívar
13 de Noviembre de 1913. Llegaron en el vapor Delta, las máquinas adquiridas en Alemania para la Cervecería de Ciudad Bolívar, fábrica registrada e instalada en la capital bolivarense por los empresarios Andrés Juan Pietrantoni y Luis F. Guevara hijo.
Los trabajos comenzaron a realizarse en marzo de ese año en la quinta Villa Cristina, después que el doctor J. M. Agosto Méndez, por acuerdo del cuerpo edilicio, la autorizó el 8 de febrero, garantizando la protección respectiva.
Las máquinas de origen alemán tenían capacidad para producir 8 mil litros de cerveza mensualmente, igual a 4 mil cajas de 36 medias botellas. El producto en botella y sifón salió a la calle el 30 de junio de 1914. Con un capital de Bs. 1.100.000 estuvo activa en su primera etapa durante 15 años.
La Cerveza de Ciudad Bolívar salió a la calle el 30 de julio de 1914, al precio de 12 bolívares la caja de Pilsen, de 24 botellas. Por cada caja no devuelta se cobraba Bs. 6 y Bs. 0.25 por botella. El sifón costaba un bolívar el litro, equivalente a tres medias botellas.
La fábrica estaba enclavada entre la Germania y 5 de Julio y utilizaba el agua de un pozo hecho en el mismo sitio que resultó ser un manantial de agua pura, según análisis practicados en laboratorios nacionales y de Europa, los cuales la certificaron como naturalmente filtrada, equivalente al agua destilada.
Esta máquina después de suministrar el frío necesario a las cavas de guarda y fermentación, rendía un excedente de 80 quintales de hielo que ofrecía al consumo local. Para el suministro de la fuerza motriz, poseía la empresa tres plantas, una caldera de vapor, francesa, de la fábrica Aubert; un motor de Kerosene, de la marca Mietz y Weiss y un vapor gasógeno, marca Otto, de gas pobre. Poseía igualmente una instalación eléctrica completa de su propiedad que luego amplió para competir a domicilio con la C. A. La Electricidad.
La fábrica fue liquidada en 1929 y vendida la mayoría de las acciones a la Cervecería Caracas. Surgió entonces La Nueva Cervecería de Ciudad Bolívar, con capital 500.000 bolívares bajo la gerencia de Natalio Valery Agostini. Se contrató al maestro cervecero alemán Josef Hanks y salió a la calle con la novedad de la Princesa Bolívar. (AF)
viernes, 11 de noviembre de 2022
Bachiller Ramón Antonio Pérez
12 de Noviembre de 1970. Muere en Ciudad Bolívar a la edad de 77 años el Bachiller Ramón Antonio Pérez Santamaría. Murió satisfecho de medallas y diplomas que hablan de una labor honesta y valiosa dentro del magisterio provincial, rodeado del afecto de sus hijos que aprovecharon a tiempo el caudal intelectual y material acumulado por su padre. Murió bajo las lágrimas de su esposa cuyo color, forma y temperamento reflejaban el exotismo corso de sus ascendientes, apegado al quehacer recreativo de la refresquería y quincallería heredada de sus progenitores. Murió junto al breve jardín sembrado en el traspatio de la casa, junto al libro de las ciencias perfectas, murió elucidando reminiscencias que valieron siempre un millón de atención y en cada gesto la chispa de su temperamento chusco y agridulce, al lado de su mecedora anticuada de paleta, en la casa de la esquina donde nació el 21 de abril de 1893.
Nació un año después de la creciente más grande registrada por el río Orinoco en el año 1892. Su padre era un humilde pulpero, aficionado a la fotografía, a la orfebrería y a la flauta. Nació en la misma casa donde murió, frente a la Plaza Miranda, hoy “Dalla Costa” y que para entonces era un peladero de cuyo centro emergió un señorial farol de seis brazos que por las noches disparaba sus luces mortecinas de kerosén.
Graduado de Bachiller en Filosofía y Letras en el Colegio Federal de Varones de Ciudad Bolívar cifraba entonces 17 años, se dedicó a la enseñanza en el aula de una Escuela Estadal dirigida por don Luis Moreno. Junto con Alejandro Fuenmayor fundó las Escuelas “Heres” y “Zea”, primeros institutos graduados de Ciudad Bolívar, para varones y hembras respectivamente. Esto fue en 1912, siendo Ministro de Educación el doctor Guevara Rojas. En 1917 comenzó a alternar la educación primaria con al cátedra de educación secundaria en el Colegio Federal de Varones que luego pasó a ser el hoy Liceo Peñalver del cual fue director.
Fueron 44 años seguidos, dedicados íntegramente a la enseñanza, a la noble misión de forjar ciudadanos libres y útiles al progreso de la nación. El Ing. Leopoldo Sucre Figarella; el doctor J. M. Siso Martínez; el traumatólogo doctor Jorge Figarella; Monseñor Constantino Maradey; el bachiller Noel Valery y otras personalidades distinguidas fueron modelados durante las primeras enseñanzas por este Profesor perteneciente a una generación de maestros cimentadores de nuestra cultura y forjadores de ciudadanos útiles, entre ellos, María Antonia Mejías, Dr. Oscar Luis Perfetti, Dr. Carlos Emiliano Salón, José Luis Aristiguieta, Felipe Hernández y Adán Blanco Ledesma.
Obispo Mariano Fernández Fortique
11 de Noviembre de 1866. Murió en la ciudad de Caracas, el Obispo de la Diócesis de
Guayana (1842-1854) Monseñor Mariano Fernández Fortique. Exonerado de su apostolado, llegó a ser Presidente del Congreso de la República, pero en abril de 1854 renunció a la mitra y quedó como Deán de la Catedral de Caracas. Fue consejero de José Antonio Páez en su gobierno de 1862. Era nativo del Consejo (1790) del Estado Aragua y fue en 1842 preconizado Obispo de la Diócesis de Guayana por el Papa Gregorio XVI y posterior consagración por el Arzobispo de Caracas, Dr. Ignacio Fernández Peña.
Monseñor Fernández Fortique, hijo de José Antonio Fernández y de Teresa Fortique, cursó estudios en el Colegio del Seminario Santa Rosa de Lima, ya entonces Real y Pontificia Universidad de Venezuela. Ordenado sacerdote en 1815, sirvió en las parroquias de San Diego de los Altos y en la parroquia San Pablo que entonces tenía su sede en lo que es hoy el Teatro Municipal de Caracas.
Hizo su entrada a la ciudad de Angostura en la Navidad de 1842 con mejor suerte que su antecesor pues desde el Vicariato de Cumaná le habían enviado 22 sacerdotes para cubrir las necesidades de la provincia, especialmente de las Misiones, abandonadas y desasistidas desde la matanza de los misioneros.
Monseñor no se quedó fijo sino que inmediatamente, el 3 de agosto de 1842, después de nombrar Vicario Foráneo a Fray Arcángel de Tarragona, emprendió gira pastoral por todos los pueblos de la Diócesis en compañía de su Secretario Silvestre Guevara y retornó a los dos años y siete meses, es decir, el 14 de mayo de 1846, poco antes de que el Congreso Nacional decretara el cambio de nombre de Angostura.
Ya en Angostura, designó una Junta integrada por el Vicario de Tarragona, Santos Gaspari y Merced Ramón Montes para que procuraran los recursos dirigidos a terminar la construcción de la Torre de la Catedral, lo cual se materializó durante el provisorato del sacerdote Silvestre Guevara.
Este cuarto Obispo de la Diócesis echó las bases de un Seminario en Guayana para lo cual logró, gracias a su condición de Senador, que el Congreso aprobase 2 mil pesos anuales a los que se sumaron donaciones voluntarias como la de Manuel Machado, quien legó en su testamento 2 mil pesos, lo cual hizo posible la ordenación de 22 sacerdotes de la provincia que vino en buena hora a cubrir las vacantes dejadas durante el lapso 1844 a 1854 por igual número de sacerdotes fallecidos. Entre los sacerdotes ordenados estaban el Pbro. José Leandro Aristeguieta, pariente cercano del Libertador, quien llegó a ser Deán de la Catedral y Vicario Capitular de la Diócesis de Guayana, cargo vacante por el ascenso de Guevara y Lira al arzobispado de Caracas.
Durante el provisorato de Aristeguieta se terminó de construir la Torre de la Catedral e igualmente se levantó el Templo de Santa Ana en la entonces llamada calle Amazonas hoy Guzmán Blanco, sobre una casa donada para tal fin por la señora Ana María Méndez de Pulido, según documento público del 31 de enero de 1856. Vino a ser la segunda iglesia de la ciudad y fue bendecida por el Obispo entrante doctor José Manuel Arroyo y Niño.
Rebelión de los guayaneses
10 de Noviembre de 1828. El Intendente de Guayana, coronel José Félix Blanco, decidió responderle desde Cabruta al general José Antonio Páez, entonces Jefe Superior y Militar de Venezuela, para explicarle los motivos por los cuales el pueblo de Guayana armó una rebelión contra su persona.
En efecto, el coronel Blanco, intendente y comisionado particular del Presidente de Colombia, tan pronto asumió su cargo en la provincia, dictó una serie de medidas administrativas con la anuencia de Bogotá, dirigidas a frenar el contrabando y asegurar el pago puntual de los impuestos.
Las dichas medidas administrativas sin embargo cayeron muy mal en la población, especialmente en el sector comercial y empresarial y desató una oleada de repudio general que terminó con la renuncia del Intendente y su expulsión de la región.
El coronel José Félix Blanco, al explicar al jefe militar venezolano las razones por las cuales hubo prácticamente una sublevación contra su gobierno, las resume en los siguientes puntos:
Que las medidas arancelarias impuestas desde Bogotá a un pueblo acostumbrado a utilizar el contrabando como actividad económica normal, tenían que ser recibidas con marcadas muestras de resentimiento por todos los pobladores.
Que existía una lucha por la Administración de las rentas entre muchos ciudadanos ambiciosos y pocos idóneos.
Que el decreto sobre alcabala afecta duramente la parte débil de la población, pero que se había logrado acostumbrar a la gente a pagar sus rentas, prueba de lo cual era la recaudación obtenida que sobre pasa los 10 mil pesos.
Que existían intereses creados de personas poderosas e influyentes que se oponían a sus medidas al verse afectados en la eliminación del contrabando y en obigarles a pagar unos impuestos a los que se habían acostumbrados a burlar.
Que se usó en su contra el descontento de todos los militares depuestos.
Que hubo oposición del alto comercio para cancelar deudas muy atrasadas y cancelar nuevos impuestos.
martes, 8 de noviembre de 2022
La Presa de Guri
9 de Noviembre de 1974. El Congreso Nacional a proposición de Roberto Olavarría dispuso bautizar la Presa de Guri con el nombre del doctor Raúl Leoni. Disposición ejecutada por el Presidente de la República Carlos Andrés Pérez al develar la siguiente leyenda grabada en placa de bronce: “La representación nacional, como justo homenaje al ciudadano doctor Raúl Leoni, quien prestó a Venezuela distinguidos servicios que le hacen acreedor al reconocimiento de su pueblo, dispone la denominación de la Presa de Guri, Presa Raúl Leoni, obra clave de nuestro desarrollo inaugurada durante su gestión como Presidente de la República y enclavada en su Estado natal”.
Efectivamente bajo la gestión del Presidente Leoni se desarrolló significativamente la Presa de Guri y concluyó la primera etapa que hizo posible ponerla en operación el 8 de noviembre de 1968. En el acto inaugural el Presidente Leoni dijo: “Esta no es una obra para nosotros ni para hoy. Es para todos los venezolanos y para muchos años. No es la obra para una región ni para determinados hombres, ni para algunas industrias. Es para toda Venezuela. Para todos los habitantes de Venezuela y para todas las actividades donde sea útil”.
Es evidente que una obra de esa magnitud, no se habría hecho realidad si como lo postuló Rómulo Betancourt, la continuidad administrativa no hubiese estado vigente. Cada gobierno en su oportunidad, apoyó en el dominio de sus posibilidades el desarrollo y explotación del potencial hidroeléctrico del Caroní. De allí que siempre se halla afirmado que Guri es una obra de la democracia y para la democracia.
El 8 de noviembre de 1986 se concluyó totalmente el Proyecto Guri, con su dotación de 20 unidades turbo-generadoras y una capacidad de 10 millones de kilovatios, convirtiéndose entonces en la central hidroeléctrica más grande del mundo.(AF)
lunes, 7 de noviembre de 2022
NATALICIO DE LUCILA PALACIOS
8 de noviembre de 1902. Nació en Puerto España (Trinidad), Lucila Palacios, seudónimo de Mercedes Carvajal de Arocha, en el curso de un viaje que hacía su madre encinta deseosa de que su parto ocurriera en Ciudad Bolívar. Pero sucedió que el barco se detuvo en Trinidad porque el Capitán Ramón Cicilio Farreras se había alzado y derrocado al Presidente del Estado Bolívar, General Julio Sarría Hurtado.
El Puerto bolivarense estaba cerrado, de manera que la familia retornó a Ciudad Bolívar después de los 40 días de nacida la niña. Su vida transcurrió en el inmueble que es hoy sede de la Biblioteca Rómulo Gallegos y desde allí siendo una adolescente, irrumpió a arengar al pueblo en pos de sus derechos conculcados el día en que falleció el dictador Juan Vicente Gómez. Pero su vida de esposa e intelectual transcurrió en Caracas, por lo benigno del clima y porque aquel medio favorecía su oficio de narradora. Allí al pie del Ávila escribió la mayoría de sus treintas obras clasificadas entre novelas, cuentos, dramas y ensayos.
Los buzos (obra premiada en Cuba, 1939) tres palabras y una mujer (premiada en el concurso de la Asociación Cultural Interamericana, 1943) El Corcel de las Crines albas (premio Arístides Rojas); Cubil, El día de Caín (accesit premio nacional de literatura, 1960), tiempos de siega, Orquídeas azules, signo en el tiempo, La piedra en el vació, Reducto de Soledad, Cristal de aumento, Cinco cuentos del Sur, Ayer violento, Poemas de la noche y el silencio, Espejo Rodante, son sus obras más conocidas.
De ella, la de mayor resonancia, fue “El Corcel de las crines albas”, la cual expresa el drama social del contrabandista margariteño. Pero ella solía decir en sus tertulias que personalmente prefería su libro “Tiempos de siega”, tal vez porque lo trabajó intensamente. Un tema fundamentalmente sociológico que apunta hacia el transito de una mujer que era todo amor, desprendimientos y entrega total, a la situación de amargada y avara. “Tiempos de siega” se ambienta en Ciudad Bolívar al igual que “Orquídeas azules”. Esta última se recrea a una leyenda guayanesa que cuenta la forma como un pájaro moriche se resistía a dejar la selva por estar enamorado de una flor. En una obra teatral montada en Caracas con música de Maria Luisa Escobar.(AF)
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