miércoles, 3 de febrero de 2016
Natalicio de Luz Machado
3 de febrero de 1916. Nació en Ciudad Bolívar la insigne escritora y poeta Luz Machado, autora de 13 libros e hija del ilustre jurisconsulto José Gabriel Machado, descendiente directo del prócer de la independencia José Tomas Machado. También ella, tal vez sin proponérselo, sino por su exquisita sensibilidad literaria, llegó a ser notable a través de su tiempo vital que traspuso la octogenariedad. Digna longevidad como la de sus ancestros, con los cuales, eslabona la continuidad de un extraordinario aporte, universalizado al ámbito nacional, en este caso, el aporte de su extensa y acendrada producción literaria que le mereció en 1946 el Premio Municipal de Poesía en Caracas y en 1986 el Premio Nacional de Literatura.
Vivió intensamente tanto en Ciudad Bolívar como en Caracas y Chile donde hizo vida diplomática y, coincidencialmente, Luz Machado, nació y murió en tiempo de eclipse. Ella quería, al final de sus días, ser piedra en vez de polvo, para seguir, como los viejos templos, presente y fuerte contra los cataclismos.
Quería también, de pronto, estar desprovista de conocimientos, vivir sola y sólo en la imaginación donde el hombre tiene su mundo aparte y ella la rectoría de los siglos. Imaginar con la cabellera suelta, sin panela, sin esa sombra leve de la alegría que hacia su media luna en el rostro, sino con un abrigo de primavera, ligero y claro, libre por la calle, con los pasos presurosos, como si fueran semillas de moriche esparciéndose y delineando el caudal para que no lo tiente el desbordamiento por la hierba milenaria. Y así ha sido. Ahora que ha muerto lo sabemos. La muerte que tanto la desesperaba y más aun el ver morir. La desesperaba no saber hallarse después otra vez. La desesperaba esa otredad de la que nunca se vuelve para hablarnos y saber si el camino es lento o rápido hacía la nada.
La escritora bolivarense murió en Caracas, el miércoles 11 de agosto de 1999, a la edad de ochenta y tres años y seis meses. Se ausentó de Ciudad Bolívar al casarse a la edad de quince años con el poeta y político guanareño, Coromoto Arnao Hernández, a quien conoció cuando tenía la ciudad por cárcel, después del alzamiento del General Gabaldón en 1929.
martes, 2 de febrero de 2016
Piar y Sedeño cruzan el Caroní

2 de febrero de 1817. El General Manuel Piar desmonta su Cuartel en el Hato San Felipe y reanuda su marcha hacia las Misiones del Caroní, pero antes de aproximarse al Paso de Caruachi, enfrenta con setenta de sus soldados a unos 300 del enemigo que cubren la zona desde el campamento de Ure. En oficio al oficial Miguel Armas que comanda el Sitio de Angostura, le informa que “esta sola escaramuza nos ha hecho dueño de todas las misiones que están a la ribera del Caroní: el enemigo huye y no se atreve a esperarnos. Creo que todo este país se pacificará muy pronto, porque ni los indios ni los frailes se esconden: todos se van presentando”.
Piar no quiere perder tiempo y prosigue su avance hacia las Misiones luego de dejar comandando la zona de Caruachi al Coronel Pedro Chipía con instrucciones por escrito muy precisas de cubrir con su división todos los puntos poblados, incluyendo el paso del río con una guardia permanente para control y protección de las comisiones del ejército que pasen por allí. Pero su objeto principal señala que es el de defender el parque y proteger a los indios conservándoles sus derechos y haciéndolos gozar de los bienes de la libertad, lo que no excluía la recluta entre los mismos naturales para alistarlos en las tropas. Debía Chipía también establecer una armería para arreglar los fusiles que presentaran problemas y localizar a los herreros del lugar para que forjasen el mayor número posible de lanzas.
Piar cruzó el Caroní por el Paso de Caruachi el 2 de febrero y entró en la villa de Upata en medio de las aclamaciones y vivas del pueblo cuatro días después tras dispersar la guarnición del Gobierno y refugiarse ésta en los Castillos de Guayana la vieja con las fuerza que cubrían a Caroní y San Joaquín en número de 200, de los cuales la mayor parte eran indios porque todos los criollos se adhirieron a la causa y muchos de ellos pasaron a engrosar el ejército. . Al tomar posesión de la villa, Piar dictó y dio a conocer sus propósitos de libertad en un Bando.
lunes, 1 de febrero de 2016
FEBRERO / Guayana aniquilada y sin ganado

Primero de febrero de 1819. Bolívar escribe al General Pedro Zaraza preocupado por la escasez que resiente a la provincia de Guayana, principalmente por la considerable merma de la ganadería de las Misiones del Caroni que ha sido el sostén no sólo alimentario de las tropas sino su comercio en función del equipamiento militar, ahora agravado con la llegada de tropas inglesas.
La carta fechada en Angostura manifiesta que “El 16 ppdo llegué a San Juan de Payara, donde el general Páez ha establecido su cuartel general. Allí revisté el ejército de operaciones de Occidente, fuerte de 6.000 hombres, bien disciplinados y equipados de un todo. El 21, dada ya la orden de marcha para ir a batir a los enemigos en su campo del Chorrerón, donde han reunido todas sus fuerzas, recibí una comunicación oficial del consejo de gobierno, en que me participaba la plausible noticia de la llegada de algunos transportes de Inglaterra con parte de la expedición que ha salido de allí en nuestro auxilio. Esta consta de 4.000 hombres de infantería perfectamente armados y vestidos. Esta noticia alteró mi plan de operaciones, y me dirigí inmediatamente a esta capital para recibir y dar dirección a estas tropas, según convenga.
Esta provincia está como V.S. sabe enteramente aniquilada y sin ganados, calcule V.S. el embarazo en que se encontrará el gobierno para alimentar estas tropas. Así es que ordeno a V.S., a la mayor brevedad, y con todo el interés y eficacia posible, remitir a la Soledad todo el ganado que pueda. No determino el número porque lo dejo a la discreción de V.S. que sabrá estimar nuestra situación y obrará en consecuencia.
Estoy informado de que V.S. necesita de 200 fusiles y algunas municiones. Disponga V. S. que venga un comisionado de su confianza a recibirlos en esta capital.
Haga V. S. saber a la brigada de su mando y a todos los pueblos de ese departamento, el poderoso auxilio que nos acaba de llegar de Inglaterra, y de donde esperamos aún otros mayores, pues el entusiasmo de aquel pueblo y aun del gobierno por nuestra causa es inexplicable; después daré a V.S. nuevos detalles más circunstanciados. Simón Bolívar”.
sábado, 31 de enero de 2015
La Revista Horizontes

31 de enero de 1899.Ya
agonizando el Siglo XIX, de una nueva publicación periódica, pero fuera de lo
común, empiezan a disfrutar los bolivarenses.
Se trata de la Revista Horizontes,
publicación mensual del Centro Científico-literario de Ciudad
Bolívar. Apareció el 31 de enero de 1899 y estuvo circulando hasta 1914
bajo la dirección de los doctores Luis Alcalá Sucre, J. M. Agosto Méndez y
Bartolomé Tavera Acosta.
En
el último año del siglo XIX cuando un grupo de hombres aguijoneado por el deseo
no sólo de divulgar sus conocimientos científicos y producciones literarias,
sino de confrontarlos y decantarlos con los aportes del diálogo y la discusión,
acordó asociarse coherentemente bajo la disciplina de un compromiso.
Así
nació el 10 de enero del primer mes del último año del siglo diecinueve, el Centro
Científico-literario de Ciudad Bolívar, en la casa de habitación del
doctor Luis Alcalá Sucre, donde a las siete de la noche se reunieron, además
del anfitrión, los doctores Luis Felipe Vargas Pizarro, José Miguel Torrealba
García, Guillermo Herrera Franco, Bartolomé Tavera Acosta, José Manuel Agosto
Méndez, José Tadeo Ochoa, Luis Antonio Natera Ricci, Carlos García Romero;
Bachilleres Federico Calderón, Saturnino Rodríguez Berenguer, Pedro Felipe
Escalona, Antonio José Lagardera, Ernesto Núñez Machado, Luis Acevedo Itriago,
Ángel Vicente La Rosa, Antonio Bello, Rafael Villapol y los ciudadanos Luis
María Mármol, Juan Vicente Michelangelli, Luis Aristeguieta Grillet y Miguel
Isaías Aristeguieta.
Estos
fundadores, a los cuales se fueron sumando en el tiempo otros intelectuales
valiosos, nombraron al Dr. Luis Alcalá Sucre, presidente del Centro y a los
doctores Luis Felipe Vargas Pizarro y José Miguel Torrealba, primero y segundo
vicepresidentes, respectivamente, Secretario de Actas, J. M. Agosto Méndez;
Secretario de correspondencia, B. Tavera Acosta y Tesorero, Saturnino Rodríguez
Berenguer.
Idea
primordial del Centro era fundar una revista que a la postre vino a ser
“Horizontes”, en formato de 34 x 25 cms., y con un director, el presidente del
centro, Luis Alcalá Sucre y un administrador, B. Tavera Acosta. Todos los
miembros se consideraban redactores y así, el 31 de enero de 1899, inició su
aventura científico-literaria desde el taller tipográfico de Julio S. Machado
que terminó en los talleres de “La Empresa” de los Hermanos Suegart.
viernes, 30 de enero de 2015
Capitán José Tomás Machado

30 de enero de 1862. Falleció en Ciudad Bolívar, su tierra natal,
el oficial de la marina de guerra de Venezuela durante la gesta de
Independencia y Gobernador del Estado Bolívar en tres ocasiones, José Tomás
Machado.
Falleció
en la famosa Casa de las Doce Ventanas, pero había nacido en otra casa de la
ciudad adquirida por su padre el portugués,
Joseph Díaz Machado, para vivir con su esposa Petronila Afanador,
veinticuatro años luego de fundada Santo Tomás de la Guayana en la angostura
del Orinoco.
Aquí
en esta casa construida a mediados del siglo diecinueve sobre la parte más alta
de la Laja de la Sapoara, comenzó a vivir el prócer cuando ya había cumplido su
jornada más importante a favor de la Independencia, bien al lado de los
patriotas que en Guayana secundaron a la Junta Suprema de Caracas, en armas
junto con el general Manuel González Moreno tratando de rendir a los realistas
de Angostura, al lado de Miranda en el Portachuelo, La Victoria y
Pantanero, como en la campaña de Guayana
en 1817.
El
capitán, diputado al Congreso de Angostura, Gobernador y jefe de los liberales
de Guayana, casado en segundas nupcias con Felipa Jiménez Cardier y padre de
seis varones y tres hembras, comenzó por fin un buen día del siglo diecinueve a
tener casa propia: un regalo de Rafael, hijo de su primer matrimonio con
Concepción Contasti Arcadio.
Rafael
Machado Contasti la hizo construir en la parte alta del actual Paseo Orinoco
con calle Venezuela y para ello buscó a expertos albañiles conocedores de la
técnica de construcción de entonces a base de piedra, cal, arena y barro.
Para
el piso hizo traer mollejones labrados desde las Antillas, más las columnas y
ventanas de hierro forjado en Europa. La madera dura y noble fue extraída de
los densos bosques de Guayana. Quería Rafael que fuera la casa más elegante de
la ciudad con catorce ventanas, doce en la fachada y las otras mirando hacia el
poniente.
Los
citadinos pronto le dieron nombre “Casa
de las doce ventanas” y allí vivió el Capitán con su segunda esposa hasta
que murió el 30 de enero de 1862, a la edad de 74 años, siendo presidente del Estado Soberano de
Guayana, Juan Bautista Dalla Costa hijo. Había nacido el 24 de diciembre de
1788.
jueves, 29 de enero de 2015
Su Santidad el Papa en Guayana
29 de Enero de 1985. Hecho histórico trascendental bajo el arzobispado de Monseñor Crisanto
Mata Cova fue la visita, por primera vez,
de un Papa a Guayana, obviamente, de Su Santidad Juan Pablo II (Karol
Wojtyla), quien como Monseñor Mata Cova también pasó por la jerarquía de
Arzobispo, allá en Cracovia, Polonia, donde el 95 por ciento de la población es católica y donde
por contrasentido imperaba entonces un régimen comunista.
De
manera que siendo Monseñor Crisanto Mata Cova, arzobispo metropolitano de
Ciudad Bolívar y Monseñor Medardo Luzardo Romero, Obispo de la Diócesis de
Ciudad Guayana, Su Santidad el Papa Juan Pablo II visitó específicamente Ciudad
Guayana y ofició una misa en Alta Vista ante una multitud procedente de toda la
región del Sur y Oriente, el 29 de enero de 1985.
Vino
el Papa a conexionar con su palabra a los cristianos de esta parte del país y
del resto de Venezuela, a sacudirlo para que sean menos vulnerables al
totalitarismo sin religión y para que no se repita el contrasentido de su
patria chica en las otras patrias del mundo.
Juan
Pablo II, el primer Papa no italiano en cuatro siglos (Antes, en 1552, hubo
otro, Adriano VI, holandés) rompió no solo con la italianidad pontificia, sino
que trascendió lo peninsular para ver y sentir a los que no pueden llegar hasta
el Vaticano.
El
Papa vino además a fortalecer el ejercicio de la misión de la Iglesia que es la
de evangelizar, vino a propugnar una presencia activa de ella en la vida plena
del país y a estimular una fuerte acción de fe renovadora en el cristianismo.
El
Papa Juan Pablo II visitó por segunda vez a Venezuela el 9 de febrero de
1996. El sumo Pontífice cumplió así su
ultima etapa de una gira que lo llevó hasta Guatemala, Nicaragua y El
Salvador. Permaneció en Venezuela hasta
el 11 y durante su permanencia bendijo la Basílica en Guanare, de Nuestra
Señora del Coromoto, ofició una misa en el aeropuerto de la Carlota y se reunió
con los líderes venezolanos en el Teresa Carreño.
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