viernes, 6 de julio de 2012

Nacionalización del hierro

7 de diciembre de 1974. Desde el Salón Elíptico del Palacio Federal, el Presidente de la República, Carlos Andrés Pérez, anunció a la nación la decisión tomada  de su gobierno de nacionalizar la industria extractiva del hierro, subrayando que ya era hora de que Venezuela recobrase  soberanía permanente sobre este recurso minero natural y su consiguiente explotación.  Aducía que en los 24 años de operación de las concesionarias, la industria había alcanzado una producción total de 323 millones de toneladas, de las cuales 315 se fueron en bruto a los altos hornos de las casas matrices del exterior, es decir que el  97,5 por ciento de nuestro hierro no había sido  procesado en Venezuela y las empresas multinacionales recuperaron dos veces y medio su capital invertido.
            La nacionalización se cumplió el primero de enero del año siguiente conforme a lo dispuesto en el Decreto Ley No. 580 del 26 de noviembre de 1974 mediante el cual el Estado Venezolano en ejercicio de su soberanía y conforme a la Constitución Nacional se reservó tan importante industria.
            El Presidente de la República, Carlos Andrés Pérez, al efecto, puso en ejecución dicho decreto enarbolando la Bandera Nacional en la cumbre del Cerro Bolívar, donde se explotaba el yacimiento más grande de Guayana, al tiempo que se detonaba una voladura como expresión histórica del retorno de la industria del hierro al patrimonio del país..
            El Decreto establecía que a partir del 31 de Diciembre de 1974 extinguían todas las concesiones otorgadas a las empresas Iron Mines Company of Venezuela y Orinoco Mining Company, subsidiarias de la Bethlehem Steel Corporation.
            Para llevar adelante la industria extractiva del mineral de hierro, el Ejecutivo Nacional constituyó  la Ferrominera Orinoco C. A, como empresa filial de la Corporación Venezolana de Guayana, registrada el 10 de diciembre de 1975 y que entró en vigencia legal el primero de enero de 1976, encargándose de todas las fases de la industria, vale decir, explotación, extracción, transporte, comercialización e investigación, en todo el territorio nacional.  .

jueves, 5 de julio de 2012

Muerte de Ramón Cecilio Farreras


8 de diciembre de 1921. Falleció confinado en la ciudad de Mérida, el oficial bolivarense Ramón Cecilio Farreras, ídolo de los guayaneses rebelados contra el Gobierno del General Cipriano Castro.
Ramón Cecilio Farreras Franchi tenía 24 años de edad cuando en calidad de Capitán comenzó a ejercer el cargo de Jefe Instructor de la guarnición de Ciudad Bolívar. A esa posición había llegado luego de haber escogido la carrera de las armas y culminado sus estudios en la Escuela de Artillería fundada en Caracas en 1895 por el Presidente Joaquín Crespo.
Su padre, el educador y bachiller en filosofía Juan Bautista Farreras, docente del Colegio Federal de Varones, autor del libro “Historia del Sistema Métrico Decimal” y quien fue rector del mismo Colegio en 1876, lo había instruido suficientemente para que culminara con éxito su carrera.
Estando de instructor en el Cuartel del Capitolio bajo las órdenes del Comandante Ovidio Salas y el Presidente del Estado general Julio Sarría Hurtado se rebeló contra el gobierno y se puso al lado de la Revolución Libertadora que tuvo a Ciudad Bolívar como su ultimo baluarte, pero al final tomada por las fuezras del gobierno comandadas por Juan Vicente Gómez.
Centenares de muertos, heridos y prisioneros fue el corolario de aquel evento caudillesco. Ramón Ceclio Farreras, responsable de aquel desastre pudo escapar, pero meses después fue capturado, juzgado y encarcelado junto con su padre a quien vio morir en su celda.  Luego de caido el Gobierno de Cipriano, su sucesor Juan Vicente  Gómez le concediò la libertad.  Poco después  retornó a Ciudad Bolívar, donde fue clamorosamente recibido.  Atemorizado el Gobierno por tal recibimiento,  lo confinó en la ciudad de Mérida Allí, sin pena ni gloria, terminaron sus días.

miércoles, 4 de julio de 2012

Monseñor Constantino Maradei Donato

9 de diciembre de 1915.  Nació en Santa Ana de Ciudad Bolívar Constantino Maradei Donato, quien llegaría a ser Vicario de la Diócesis de Guayana y Obispo de Cabimas y Barcelona.
Hijo de Domingo Maradei, barbero y primer clarinetista de la Banda del Estado y de su segunda esposa Lucía Donato Decális.
De la mano de Monseñor Cardozo, José María Vilazmil y Monseñor Miguel Antonio Mejía prácticamente se hizo sacerdote, recibido en el Seminario Interdiocesano de Caracas.  Destacó entre los escogidos para continuar sus estudios  en la Universidad Gregoriana de Roma en 1939
Apasionado de la filosofía de San Agustín, profundizó en la calidad de su salmo y llego a ser considerado como el mejor Agustinólogo  de la América Latina. Asimismo estudió filosofía de la música y se destacó al punto de llegar a ser Director de la Schola Cantorum del Pontifico Colegio Pío Latinoamericano.  Al fin se hizo sacerdote y ofició su primera misa en la Basílica de Nuestra Señora de las Nieves de Roma Regresó a Venezuela en 1942 para iniciar su vida activa de sacerdote, a la edad de 27 años, desde la parroquia de Cantaura en Anzoátegui.  Luego pasó a la Catedral de Ciudad Bolívar como  Maestro  de Capilla y Capellán Militar a cuyos cargos agregaría la docencia en el Liceo Peñalver que entonces funcionaba en la casa del Congreso de Angostura.
Se desempeñó durante 22 años como profesor del Peñalver y por sus manos pasaron más de veinte generaciones de estudiantes. Enseñó todas las asignaturas, entre ellas,  latín y raíces griegas, inglés, francés, castellano, literatura, geografía, historia,  educación artística, sociología, filosofía y matemática. Vivió la edad de oro del Peñalver en sus dos casas, la del Congreso y la actual en las inmediaciones de la plaza Maturín.
Fue presidente y organizador de los actos conmemorativos del Bicentenario de  Ciudad Bolívar en 1964, director de la Gaceta Eclesiástica, presidente fundador de la Liga Antituberculosa y miembro correspondiente de la Academia de la Historia.
Monseñor Constantino Maradei  se despidió de Ciudad Bolívar en 1965 cuando recibió la consagración como Obispo de manos del Cardenal José Humberto Quintero en Caracas, recién creada la Diócesis de Cabimas hacia donde lo había destinado su Santidad. Aquí  trabajó incansablemente  durante cinco años, al cabo de los cuales fue transferido a la Diócesis de Barcelona, donde igualmente cumplió con su labor religiosa y cívica que enalteció  como prelado.

martes, 3 de julio de 2012

Camilo Antonio Perfetti


10 de diciembre  de  1956. El periódico de la Isla de Córcega Le Hut Marnais Republicain y La Haute-Marne despliega en primera página  la noticia de la muerte del Docteur Camille Perfetti, quien nacido en Ciudad Bolívar, peleó en las dos últimas guerras  mundiales y gozó de calurosa popularidad en la gala ciudad de Hortes, de la que fue Alcalde durante 43 años  y hasta el día de su muerte.
            Nacido en Ciudad Bolívar el 31 de octubre de 1875, sirvió en el ejército francés en la primera y segunda Guerra Mundial.  Diputado del Congreso de la República francesa y alcalde durante 43 años de la ciudad de Rotes,  Perfetti era además Presidente  de honor del Consejo General de la Nación  y diputado vitalicio del Congreso.
           Uno de los discursos, específicamente el de M. Colin, primer concejal, pronunciado en las exequias, decía:   ´´... Aunque nacido en una tierra lejana y llegó a Hortes como joven médico en 1904,  su conciencia profesional   y su franca cordialidad hicieron que el pueblo lo adoptara como uno de sus hijos.
            “Al salir de la facultad de París, no tardó en conquistar la simpatía de la comunidad de Hortes y de los pueblos vecinos. Su abnegación  igual a su desinterés. Cuántas veces fue él de noche a llevar el alivio y la esperanza, sin interés por sus honorarios, a enfermos que más tarde le vieron dejar la Medicina por la vida política que fortaleció más su popularidad.
              Los habitantes de Hortes lo llevaron al Concejo Municipal en 1912 y fue nombrado Alcalde al año siguiente. En esa época empieza  para él una carrera política brillante. Fue Alcalde  de Hortes durante 43 años, vale decir, hasta el mismo día de su muerte y todo ese tiempo lo consagró a la modernización de la ciudad y al bienestar de sus habitantes. El quería hacer de Hortes un lindo pueblo, agradable para vivir. Su actividad no se limitaba a la administración de la comunidad sino que se extendía a numerosas asociaciones locales, entre ellas, presidía la Asociación de los Viejos Combatientes y la Unión Deportiva de la Sección de Bomberos.  A todas ellas aportaba su larga experiencia, sus consejos, ayudas financieras y gracias a él esas sociedades pudieron quedar activas. El doctor Camilo Antonio Perfetti falleció a la edad de 82 años.

Angostureños glorifican a Bolívar


11 de diciembre de 1819. A las tres de la madrugada del 11 de diciembre, llegó a Angostura la gran noticia: el Libertador tras el sorprendente triunfo de Boyacá y liberación de la Nueva Granada, venía en camino. A esa misma hora el vecindario se movilizó para tributarle el más caluroso recibimiento. La calle por donde iba a pasar se adornó de flores y palmas y el Gobernador de la plaza, Nicolás Pumar, con varios oficiales, fue a recibirlo a dos leguas fuera del puerto. Luego que se avistó el buque en que venía, la Escuadrilla que salió a recibirlo disparó una salva que siguió la de la Plaza al poner el Libertador pie en tierra a las diez de la mañana donde lo esperaba una Diputación del Congreso, el Comandante General de la Provincia con su Estado Mayor, Generales, Jefes y oficialidad residentes en la Plaza, la Municipalidad y un lúcido acompañamiento de vecinos y extranjeros. Por la noche hubo un banquete e iluminación general de la ciudad. 
            El día 14 al mediodía, el Congreso lo recibió en sesión extraordinaria y Bolívar informó de su marcha contra el Ejército de Occidente, a cuyo frente se hallaba el General Pablo Morillo, con fuerzas superiores. Informó de las dificultades climáticas y muchos otros obstáculos que hubo de vencer para liberar a doce provincias de la Nueva Granada en menos de tres meses y las ventajas que produciría a la República la libertad de la Nueva Granada, que venía a complementar la de Venezuela. Recomendó al Congreso el mérito de sus compañeros de armas y la decisión del pueblo granadino de ser libre y vivir en una nueva República compuesta de Nueva Granada y Venezuela.
            El discurso de Bolívar fue respondido favorablemente por el Presidente del Congreso y el diputado por Margarita doctor Domingo Alzurú, quien concluyó así su larga disertación: “Honorables Legisladores: Estad ciertos que por mucho que hagamos para manifestar podremos recompensar dignamente a un Héroe que nos ha dado Patria, Vida y Libertad”.
           

lunes, 2 de julio de 2012

Moreno de Mendoza retorna a Angostura

12 de diciembre de 1764. El Gobernador Joaquín Moreno de Mendoza retorna después de seis meses de ausencia, a la Angostura del Orinoco para poner orden en el poblado y proseguir su obra de refundación de la Capital de la Provincia de Guayana, perturbada tanto por intrigas internas como por los invasores de fuera.
            Después de la bendición del Fuerte San Gabriel el 22 de mayo de 1764, fecha ésta que se tiene como la fundación, el gobernador Moreno de Mendoza que debía partir de inmediato a Caracas en calidad de Juez residente del gobernador Felipe Ramírez de Eslenor sustituido por el capitán José Solano y Bote, permaneció tres días más para resolver sobre la cuestión de un documento de fecha 23 que le fue entregado a nombre de la tropa  por el oficial superior de artillería Vicente de Lara y los sargentos Miguel Cornelio y Antonio Hernández. En el mismo planteaban su negativa a reconocer por comandante general del Orinoco al jefe de escuadra José de Iturriaga, quien tenía su Cuartel General en Ciudad Real (Las Bonitas), suplicando a la vez licencia para otra plaza de los dominios del Rey, antes de quedar a las órdenes del jefe de escuadra “por tener experimentado la mayor parte de nosotros, y universalmente toda la provincia y la de Caracas de todas las gentes el más tirano e inhumano gobierno en su mandar que se pueda considerar”.
            Aplacado los ánimos, Moreno de Mendoza pudo viajar a Caracas a cumplir su misión de Juez de residencia durante seis meses, tiempo que aprovechó el comandante Iturriaga para cometer toda clase de tropelías, según constató el propio Gobernador al volver a poner pie en Angostura del Orinoco el 12 de diciembre de ese año 1764.
            Allí permaneció como Gobernador hasta diciembre de 1766 cuando le fue aceptada su reiterada renuncia a causa de sus diferencias con el comandante Iturriaga, quien murió en Margarita un mes después (28 de enero de1767) de tránsito hacia Caracas. Moreno de Mendoza, elevado al grado de coronel, debía pasar entonces a la comandancia de Armas de Puerto Cabello, a donde nunca llegó porque parecía predestinado a eternizarse en la orilla de una playa como la de Málaga.

domingo, 1 de julio de 2012

Diego de Ordaz se aventura hacia el Orinoco

13 de diciembre de 1530, día de Santa Cecilia, cuatro naves con 600 hombres y 36 caballos a su mando, zarparon con buen tiempo de Tenerife, Islas Canarias, rumbo a tierras vagamente conocidas y, por lo tanto, inexploradas, que parecían jurisdiccionales del Río Marañón, pero fuera de las posesiones del Reino de Portugal.
            Luego de prolongados períodos de calma y tempestades que lo desviaron de la ruta y disgregaron las naves, avistaron tierra dos grados por encima del paralelo equinoccial, a los veintiséis días de navegación. Pero no hallaban lugar adecuado para fondear los barcos y centrar su comando de operaciones hasta que lo vieron en Paria ya a mediados del mes de marzo de 1531.
            Pero Paria, al igual que Cubagua, era jurisdicción discutible, pues allí Antonio Sedeño, Gobernador de Trinidad, tenía un Fuerte al mando de Juan González de Sosa; de todas maneras, Ordaz impuso su fuerza y utilizó al propio Juan González, al mando de un grupo de sus hombres, para hacer una exploración previa del estuario. González, no obstante, se aventuró hasta la propia desembocadura del Caravaca, como los indígenas se referían al Río Caroní. Allí él y su compañía escucharon por primera vez la voz Uayana. Y con ese nombre de Uayana comenaron entonces los hispanos a identificar aquellas tierras selvosas avasalladas por inmensos caudales de agua.
            Si aquellas tierras así se llamaba, sus habitante entonces tenían que ser guayanos, se dijo para sí Juan González estando aguas abajo de regreso, para informarle a Diego de Ordaz el resultado de sus exploraciones, pero ese inmenso río que desembocaba a través de una intrincada red de caños ¿cómo se llamaba? ¿Cuál era el nombre de ese gran río que el Almirante Colón llegó a confundir con el Ganges? Más tarde se enterará que el río ostentaba varios nombres según la topografía de su curso: Uriaparia, desde el estuario hasta la desembocadura del Caroní; Urinoko o Ibirinoko más adelante y Barraguán en el curso de su nacimiento.