jueves, 31 de octubre de 2013

Natalicio de J. F. Reyes Baena


31 de octubre de 1909. Guayanés de una vasta trayectoria intelectual.  Abogado, pedagogo, periodista y autor de una reconocida obra ensayística  en la que abordó todos los temas de la realidad nacional.  Director de la revista Oriflama y del diario El Nacional de Caracas, Director de la Facultad de Humanidades de la UCV y  Premio Nacional de Periodismo.
            Nació para vivir 79 años, pues falleció el primero de julio de 1988  “sin arterioesclerosis en las ideas y mucho menos en la pluma” como bien lo señaló en su oportunidad el periodista Francisco Salazar Martínez.
Estudió secundaria en el Colegio Federal de Guayana  y perteneció a la generación  de guayaneses que junto con Héctor Guillermo Villalobos, Ricardo Archila, José Miguel Gómez Rengel, Juan Alberto Gambús, Jorge Figarella, Pablo Ruggeri, Herman Meinhardt y Carlos Tinoco Rodil se distinguieron en el campo intelectual y democrático en la última década de la dictadura gomecista.  Desde el Centro Estudiantil del Colegio le tocó dirigir la revista Oriflama, publicada mensualmente entre 1926 y 1928 y que no obstante su calidad puramente literaria, sirvió de respiradero a las ideas democráticas y antiimperialistas.
Se alejó de Ciudad Bolívar al dejar el Colegio Federal para ingresar a la Universidad Central de Venezuela  en donde cursó y alcanzó el doctorado en Ciencias Políticas. De aquí pasó a fundar en calidad de director el Liceo Fermín Toro de donde salió para asumir la dirección del Ministerio de Educación.  Ese mismo año aceptó la jefatura de Provincia del diario El Nacional y dos años después se encarga de la dirección del mismo diario de Puerto Escondido al tiempo que cursa  Humanidades y Educación hasta graduarse en la mención periodismo impreso formando parte de la primea promoción de esa Escuela.. En 1957 dejó la dirección del diario El Nacional para hacer equivalencias en algunas materias y graduarse de abogado.  En 1958 tras el derrocamiento de la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez se incorpora  como docente en la Universidad Central de Venezuela llegando a ser decano de la Facultad de Humanidades.
Juan Francisco Reyes Baena fue un humanista militante y en esa dirección estuvieron encausados sus escritos y lecciones. Afirmaba que “toda ciencia debería ser humanística, pues tanto las ciencias sociales como las experimentales tienen que orientarse hacia la eliminación de la miseria y la ignorancia, la desigual distribución de las riquezas y la aceleración del proceso de liberación de los pueblos”.


miércoles, 30 de octubre de 2013

Protesta contra el Padre Blanco

30 de octubre de 1827, José Félix Blanco, siendo Intendente y Gobernador del Departamento Orinoco con cabecera en Barinas en 1827, fue comisionado por el Libertador para que se trasladase a Guayana, provincia de su jurisdicción departamental,  a objeto de solventar con los habitantes un problema relacionado con los impuestos, pero  después de tres meses de estada fue protestado y expulsado al igual que el Gobernador de Guayana José Manuel Olivares.
Iniciaron el movimiento de rebelión  el coronel Ramón Contasti, recién llegado de la campaña del Sur;  Eusebio Afanador, coronel Francisco Pildaín, los alcaldes de la ciudad Felipe Domínguez y Nicanor Afanador y los concejales  Bibiano Vidal, Manuel Bermúdez, Lorenzo Lezama y Felipe Cardier, apoyados por la guarnición de la plaza y buena parte de los citadinos.
Entre las razones esgrimidas contra el Padre Blanco citaron los líderes del movimiento “la causa criminal pendiente seguida contra él por los munícipes del Cantón de Upata  en 1822; por su conducta despótica, arbitraria e indecencia pública” y en realidad por resistir a los crecidos impuestos que él venía a cobrar en nombre del Gobierno de Bogotá.
Los angostureños llenaron el vacío de las autoridades legítimas, designando Gobernador interino al Alcalde Felipe Domínguez y Comandante de Armas al Coronel Remigio Femayor, oficial que fue de la Caballería de Piar.  El Padre Blanco fue embarcado en un Steel boat de James Hamilton anclado en el puerto y dejado en Cabruta a donde llegó escoltado por el coronel Ascensión Farreras..

El 17 de diciembre de ese año llegó a la Angostura el General José Laurencio Silva por orden del Libertador a reestablecer el ordeno constitucional interrumpido por la revuelta popular y a hacerle juicio a los comprometidos en el complot.  Poco después el Libertador se vio obligado a destituir del departamento al Padre Blanco atendiendo a una protesta del Cabildo de Barinas.

martes, 29 de octubre de 2013

Decapitado Sir Walter Raleigh

 29 de octubre de 1618. Sír Walter Raleigh parecía tener muchos títulos: caballero, gentil hombre, poeta, filósofo, militar, parlamentario, gobernante, político, en fin, favorito de la Reina Virgen, pero para los hispanos no era más que un Pirata que merecía morir decapitado y, en efecto, murió bajo el filo del hacha del verdugo de la Justicia Real. Pero, tal vez, no haya sido por Pirata, sino porque gastó toda una fortuna, propia y ajena, incluso, sacrificó vidas, hasta la de su propio hijo, sin lograr para su Reino las ricas y doradas tierras prometidas de Guayana.
Han pasado siglos y la imagen de Raleigh, sigue viva en el espacio que no pudo conquistar y en la Torre normanda de Londres donde fue ajusticiado por Jacobo Primero, sucesor de la Reina Isabel, quien fue siempre su virgen protectora.
La desgracia de Raleigh, quizás, comienza con la muerte de la Reina Virgen en 1603. Desde entonces fue su calvario, pero también su resistencia, su lucha por sobrevivir y continuar con la empresa que había emprendido. Escribe dos libros trascendentales. “El descubrimiento del grande, rico y bello imperio de Guayana”  e “Historia del mundo “ en cuatro tomos.
El gran aventurero de los mares y navegante intrépido, tejió  sueños dorados, sembró esperanzas y dio a conocer estos horizontes del continente nuevo en alas de la fantasía, alas que al final se quebraron al tratar infructuosamente de conquistar y colonizar las tierras norteñas de Virginia y el Valle del Orinoco.
En una de sus incursiones murió su hijo Wat, enfrentado al Gobernador de Guayana, Diego Palomeque de Acuña. Luego su lugarteniente, Lorenzo Keymís, iría al suicidio mientras Raleigh, deprimido, frustrado, retornaba a su tierra donde bajo la niebla imperecedera lo aguardaba la admonición mortal de Jacobo Primero.
Antes de ser decapitado en aras de la paz de Inglaterra con España, a quien el antiguo Capitán de la Casa Real odiaba en sus predios americanos, escribió este su epitafio el 29 de octubre de 1618. “Tal es el tiempo depositario / de nuestra juventud, dicha y demás / y no devuelve sino tierra y polvo. /El que en la tumba muda y triste         /cuando terminó nuestro camino,/ la historia encierra de la vida nuestra /.De esta tumba, polvo y tierra, / me librará nuestro señor, según confío.”


lunes, 28 de octubre de 2013

Estatua de Bolívar en Angostura

28 de octubre de 1869. La Primera estatua de bronce del Libertador Simón Bolívar se erigió en la Plaza Mayor de Angostura el 28 de Octubre de 1869, fecha en que ya la histórica Capital había cambiado su nombre por el de Ciudad Bolívar.
La colocación de esta estatua hecha en Italia por el escultor Pedro Tonerani en el mismo molde en que hizo la de Bogotá y la cual domina el llamado Cuadrilátero Histórico  de Ciudad Bolívar,  se hizo por resolución del entonces gobernador Juan Bautista Dalla Costa Soublette, pero la iniciativa la tomó la Asamblea Constituyente del Estado Soberano de Guayana en 1864.
A este gobernante de ascendencia italiana se le atribuye, además, el decreto de instrucción popular gratuita y obligatoria, antes de que el Presidente de la República, Antonio Guzmán Blanco, la implantase nacionalmente. Asimismo se le atribuye haber salvado a Guayana de los horrores de la Guerra Federal, aunque después no pudo librarla de la Revolución de los Azules.
Una junta designada por el gobierno regional de Juan Bautista Dalla Costa e integrada por el General Simón Briceño, doctor Juan Teófilo Benjamin Siegert, José Lezama, Hilarión Gambús, Tomás Machado y Andrés Montes, llevó a feliz término la obra monumental, financiada a través de una colecta pública en la que el primer enrolado fue el propio Dalla Costa con una contribución personal de 250 pesos.
Según las Crónicas que datan de la época, en el departamento Heres que así se llamaba entonces el Municipio Ciudad Bolívar, se recogieron 11.495,43 pesos; en el departamento Yuruari, 545,03 pesos; en el departamento Upata, 434,25 pesos y en el departamento Alto Orinoco, 71,50 pesos para un gran total de 12.246,21 pesos.
El 28 de octubre de 1869 quedó solemnemente inaugurada la estatua y el gramático guayanés, Licenciado Ramón Isidro Montes, pronunció el discurso de orden. Era día de San Simón, onomástico propicio para honrar al famoso caudillo que desde Angostura hasta el Perú hizo posible la guerra emancipadora de Venezuela y América. 


domingo, 27 de octubre de 2013

La Planta de Briquetas

27 de octubre de  1973.  El Presidente de la República, Rafael caldera, inauguró en Ciudad Guayana la planta de briquetas y trituración, secado y clasificación de mineral de hierro de la Orinoco Mining y puso en marcha las ampliaciones  de las celdas de reducción de Alcasa y el inicio de las operaciones de la empresa Metalmeg  diseñada para fabricar implementos petroleros y petroquímicos.
            La Planta de briquetas, única en su tipo en el mundo,  fue  concebida para reducir mineral de hierro metálico, cuya utilización en Sidor contribuye a aumentar la productividad de la Siderúrgica Nacional y a reducir el consumo de coque.
            La capacidad de producción de la planta es de un millón de toneladas métricas de briquetas por año con tenor o contenido de hierro de 86,5 por ciento, en contraste con el tenor promedio de 58 por ciento del mineral fino en su estado natural.  Esto no sólo destacaba su importancia por representar el primer paso concreto para beneficiar localmente el mineral de hierro y darle valor agregado, sino porque su utilización vino a aumentar la productividad de Sidor y disminuir el consumo de coque.
            La Planta de Briquetas comenzó a consumir 1.400.000 metros cúbicos de gas natural por día comprado a la CVP y 114.000 KWH comprados a la CVG Electrificación del Caroní.

            En cuanto a la Planta de Trituración, Secado y Clasificación, fueron invertidos 112.000 millones y la misma permitía  reducir el tamaño máximo del mineral de acuerdo con las exigencias de la industria siderúrgica, asimismo homogenizarlo para lograr una composición química y física invariable y clasificarlo. .

sábado, 26 de octubre de 2013

Logia Asilo de la Paz


26 de octubre de 1854. La Logia Asilo de la Paz  de Ciudad Bolívar perdura desde octubre de 1854 por iniciativa de José Gabriel Ochoa quien fue su primer Venerable Maestro y luego que “La Concordia”, fundada en 1818, se había extinguido por los avatares. De ella sólo quedó el homenaje a su memoria una calle larga que cruza todo el Casco Histórico de Ciudad Bolívar.      
            José Gabriel Ochoa, su primer Venerable, hijo de Antonio José Ochoa y María Manuela Urbina, había nacido precisamente en 1818 cuando fue fundada en Angostura, su ciudad natal, la Logia La Concordia.
            Durante su juventud estuvo al lado del Gral. Tomás de Heres, pero se destacó como un gran liberal bajo las bandaras amarillas de Ezequiel Zamora con quien desembarcó en las costas de Coro el 22 de febrero de 1852 llegando a ser Secretario del General Juan Crisóstomo Falcón durante la Guerra Federal.
            Fue diputado provincial, congresista, Gobernador de Guayana en 1872, Ministro de Interior y Justicia, de Relaciones Exteriores y de Crédito Público. Falleció el 17 de febrero de 1876.
            Acompañaron a José Gabriel Ochoa en la fundación da la Logia Asilo de la Paz Nº 13, Simón Meza y Fermín Carreño como Primer y segundo vigilantes, respectivamente; Ramón Serrano en calidad de Orador Fiscal y Francisco Serrano, como Secretario.
La Logia Asilo de la Paz No. 13 que tiene antecedente histórico en la Logia La Concordia fundada por los patriotas en los sótanos de la Casa del Congreso de Angostura en 1818, no tuvo edificación propia sino a partir de febrero de 1875 en la calle Santa Ana donde aún pervive.  Anteriormente su sede era itinerante en casas arrendadas.  Su sede y templo actuales fueron erigidos sobre los muros de una casa de familia propiedad del comerciante Ángel Santos Palazzi. Adquirida y cancelado su valor de 4 mil pesos  en varias mensualidades.  La Casa con el tiempo fue transformada, se le construyó en la fachada dos columnas simbólicas del templo de Salomón y el salón o templo de los ritos propios de la francmasonería en forma de escuadra.  En esa vetusta casa en cuyo jardín mora una estatua pedestre del Libertador inaugurado en 1883, se observan signo de la vieja tradición que parecen inmortales y que se confunden  con todos los orígenes atribuidos a la masonería: las columnas, las espadas de Las Cruzadas,  los signos del paganismo, la espada, la escuadra,  el compás y el mandil del albañil. Por allí han pasado militares, guerreros,  acaudalados hombres de negocios, benefactores, filántropos, en fin, líderes de la libertad y la fraternidad.
            Además de la Asilo de la Paz, existen en Guayana la Logia “Pedro Cova”, de Upata; “Dios y Patria”, de Tumeremo; “Dalla Costa”, de El Callao; “Sol de Imataca”, de El Palmar; “Estrella  Guzmán Blanco”, de Ciudad Piar; “Domingo Faustino Sarmiento”, de San Félix; “Diego de Ordaz”, de Puerto Ordaz; “César Obdulio Iriarte”, de Puerto Ordaz; “Estrella del Roraima” de Santa Elena de Uairén y Logia Presidente Raúl Leoni, de Guri. Existen además en el Estado tres Logias en situación de irregularidad, vale decir, sin reconocimiento de las potencias Mundiales Regulares.


viernes, 25 de octubre de 2013

Vicente Sucre Gobernador del Bajo Orinoco

25 de octubre  de 1817. Bolívar  nombró a Vicente Sucre y Urbaneja, Gobernador de las fortalezas de Guayana la Vieja y Comandante Militar del departamento del bajo Orinoco, sustituyendo a su hijo, el entonces coronel Antonio José de Sucre que ejercía ese cargo desde el 17 de septiembre del mismo año y que tenía también el encargo de organizar como en efecto ocurrió, un batallón con el nombre de Orinoco que pudo al mando de su hermano Gerónimo.
Vicente Sucre, quien ejerció la Gobernación del Bajo Orinoco hasta 1818, había sido Regidor y Alcalde ordinario del Ayuntamiento de Cumaná en 1799 y 1800.  Casado con María Manuela Alcalá y Sánchez, enviudó en 1802 y se volvió a casar con Narcisa Márquez de Valenzuela y Alcalá.  Alcanzó el grado de coronel del cuerpo de cadetes de Cumaná y cono tal, reconoció el movimiento independentista.  Su muerte se registró en junio de 1824 cuando su hijo Antonio José de Sucre se hallaba en Huanuco preparando su ejército para abrirse paso hasta la conquista total y definitiva del Perú.  Todavía en agosto de ese año nada sabía de la muerte de su padre, pues  le escribe a su amigo el coronel Vicente Aguirre el  3 de agosto desde Pasco diciéndole que “anoche he recibido su muy apreciable carta del 22 de junio con las tres cartas de mi familia que se sirve acompañarme.  Doy a Vd. Mil gracias: hacía meses que no tenía cartas de mi casa y éstas, aunque atrasadas, me han dado mucho gusto.  Van esas cartas para mi padre, la una irá en el primer correo y la otra en el correo siguiente”.

   

jueves, 24 de octubre de 2013

Expedición de Límites

Capitán José Solano y Bote
24 de octubre de 1753. El rey Fernando VII, expidió en San Lorenzo una cédula real, dirigida al Gobernador y Capitán General de la provincia de Venezuela y ciudad de Santiago León de Caracas, por medio de la cual le remite copia certificada del Tratado firmado con la Corte de Lisboa sobre los dominios  de la parte meridional de la América y nombramiento de Comisarios por las dos partes para reconocer y establecer la frontera.
La Cédula, firmada, en lugar del Rey, por Zenón de Zomo y Villa, da cuenta de los nombres de los Comisarios que por la parte de España deberán ejecutar lo acordado por el río Marañón y parte del Norte de la línea.  Ellos son el Jefe de Escuadra don Joseph de Iturriaga, el coronel don Eugenio de Alvarado, el capitán de navío don Antonio de Urrutia y el de fragata don José Solano. “los cuales se han de encaminar a su destino por Cumaná y el río Orinoco..”
Pero los Comisarios de Portugal hicieron mutis en el escenario de la frontera de la línea Norte.  Nunca se presentaron, por lo que la parte hispana se dedicó a organizar y estructurar la provincia de Guayana fundando nuevos pueblos, fortificándola y recomendando la mudanza de la capital Santo Tomás de la Guayana a la angostura del Orinoco, dividida en dos Comandancias.
La Expedición de Límites no perdió su tiempo e hicieron y lograron con innumerables sacrificios y pérdidas  de vida más de lo debido a pesar del Tratado de El Pardo (1761) que anulaba el Tratado de Madrid (1750). Las causas de ésta fueron las dificultades enfrentadas a lo largo de la década de 1750 para lograr una demarcación de las posesiones sudamericanas portuguesas y españolas, en un área enorme e inhóspita; la denominada Guerra Guaranítica, que consistió en la resistencia de los indígenas y jesuitas de los siete pueblos de las Misiones Orientales del Uruguay a salir de aquel lugar para que fuese entregado a Portugal; y la muerte, producida dos años antes, del rey español Fernando VI, con la subida al trono de Carlos III, el cual decidió la revisión general de los acuerdos hechos con los portugueses


miércoles, 23 de octubre de 2013

Bolívar persigue a los corruptos

23 de octubre de 1817.          El gobierno supremo de la república prohibió la extracción clandestina de mulas, caballos y ganados, porque el estado los necesitaba para hacerse con ellos de elementos de guerra, para el servicio de los cuerpos de caballería y para la subsistencia del ejército.
            El oficio del Jefe Supremo para el Gobernador de las fortalezas de la Antigua Guayana dice lo siguiente: Señor Gobernador de las Fortalezas de la Antigua Guayana. Angostura, Octubre 23 de 1817. Señor Gobernador: Estoy informado que por Piacoa y otros lugares inmediatos a las bocas, se extraen clandestinamente mulas, caballos, ganados &c. habiéndose reservado el Gobierno estos artículos, por ahora, para comprar armas y municiones, los que se emplean en este giro cometen el doble crimen de defraudadores de los derechos nacionales y de aniquiladores de los objetos únicos que tenemos para hacernos de los preciosos elementos de guerra. Ordeno, pues, á V. S. que por sí y sus agentes comisionados, indague y examine escrupulosamente qué personas se hayan empleado ó empleen en este giro después de la ocupación de estas plazas por nuestras armas; y no perdonando medios para aprehenderlas me las remitirá todos bienes asegurados á esta plaza con el proceso que les forme.      Dios guarde á V. S. muchos años. Simón Bolívar.

            Otro oficio sobre el mismo asunto es remitido al General Rafael Urdaneta en los siguientes términos. Señor General:             Se me ha informado por personas muy fidedignas que por San Miguel ó las Tablas se han embarcado mulas, cueros y otros artículos, clandestinamente: que en los potreros situados a las orillas del río de Orinoco existen partidas de animales para este objeto. Indague V. S. escrupulosamente sobre todo esto: aprehenda y sumarie a cuantos hayan hecho o hagan este giro tan perjudicial a los intereses del Estado; y siendo cierto, remítamelos con seguridad a este Cuartel general junto con sus procesos.        Dios guarde a V. S. muchos años. Simón Bolívar.  

martes, 22 de octubre de 2013

Bolívar pide libertad de Bonpland

File:Bonpland Aimé 1773-1858.jpg
22 de octubre de 1823. Bolívar  envía una carta al gobernante del Paraguay, Gaspar Rodríguez Francia, intercediendo por la suerte de su amigo Amadeo Bonpland, quien se halla detenido por el dictador a causa de haber introducido innovaciones en el cultivo de la yerba mate, el cual consideraba perjudicial para el comercio de s país.
Apresado en diciembre de 1821 y conducido a Itapúa, Bolívar, a solicitud de su esposa, trata de interceder por su libertad, pero no lo consigue y Bonpland quedó en cautiverio durante diez años.
Bonpland, junto con Alejandro de Humboldt, había estado durante el mes de julio de 1800 en Angostura tras una expedición científica por todo el curso del Orinoco y Río Negro y ambos científicos habían conocido a Bolívar en Paris y acostumbraban cartease.  Enterado el Libertador de l suerte de Bonpland escribe a su esposa:  “Hace muchos años tuve la satisfacción de ligar mis sentimientos a los del célebre y virtuoso Bonpland, ahora digno esposo de Vd.  He sabido con sumo dolor, que este caballero se halla prisionero en el Paraguay con la inocencia que caracteriza a los mártires.  En consecuencia, me tomo la libertad de dirigir a usted tres cartas para el señor Francia, con el laudable fin de rogarle por la libertad de mi estimado amigo Bonpland; las que suplico a usted se sirva dirigirlas por diferentes vías al Paraguay…”

La carta de Bolívar a Rodríguez Francia decía entre otras expresiones: “Yo me encuentro ahora con el sentimiento de saber que mi adorado amigo, el señor Bonpland, está retenido en el Paraguay por causas que ignoro.  Sospecho que algunos falsos rumores hayan podido calumniar a este virtuoso sabio  y que el gobierno que V. E. preside se haya dejado sorprender con respecto a este caballero.  Dos circunstancias me impelen a rogar a V. E  encarecidamente la libertad del señor Bonpland.  La primera es que yo soy la causa de su venida a América, porque yo fui quien le invité a trasladarse a Colombia y ya decidido a ejecutar su viaje, las circunstancias de la guerra lo dirigieron imperiosamente hacia Buenos Aires; la segunda es que este sabio puede ilustrar mi patria con sus luces, luego que V. E tenga la bondad de dejarle venir a Colombia, cuyo gobierno presido por la voluntad del pueblo”.

lunes, 21 de octubre de 2013

Temblor de espanto



21 de octubre de 1766.  Un terremoto sacudió a Venezuela en casi toda su extensión y no obstante estar Guayana situada sobre una inmensa roca inconmovible, no dejó de estremecerse y hacer que sus pobladores perdieran la noción del tiempo hasta el punto que el misionero  jesuita italiano Felipe Salvador Gilij, quien se hallaba en La Urbana, sostuviera al igual que los habitantes de esa aldea que el movimiento sísmico había tenido duración de una hora.

Felipe Salvador Gilij, quien rescató de los propios indígenas Tamanaco la leyenda de Amalivaca, dios creador del Orinoco, escribió “Me pareció a mi y a quien como yo estaba sin reloj, que el horrible movimiento duró una hora al manos.  Otros dijeron que menos, pero lo cierto es que todos creyeron en común que una hora.  En acontecimientos tan horribles, que tanto mueven la fantasía, ¿quién es capaz de decir la verdad?  Continuaron después el mismo día y en los siguientes,   y hasta que después de nueve meses me marché del Orinoco, diversos terremotos, unos grandes y otros pequeños,  pero ninguno tan espantoso como el primero.  Este espantoso terremoto habría derribado del todo pueblos construidos con muros.  En el Orinoco no cayeron las cabañas, pero eran poco reparo para la ira divina, y cada uno,  en vez de piedras, temía que se le abriera bajo los pies la tierra.  Se abrió, en efecto, en algunas partes, manando hacia arriba donde antes no había, agua en abundancia.  Rodaron de los montes abajo en gran abundancia los peñascos.  Abrieron a guisa de volcanes, quedando después de ellos señales espantosas, los montes más altos.   De una islita que estaba primero bajo la roca Aravacoto  en el Orinoco, no quedó sino para funesta memoria un árbol.  Dejó en seco su canoa el cacique de los Otomanos.  Vuelto en sí, una vez acabado el terremoto, encontró que aquel lugar en que la había puesto se había llenado de agua no suya y había bajado lo menos dos varas”.

domingo, 20 de octubre de 2013

Expedición de Diego de Ordaz

20 de octubre de 1530. Diego de Ordaz, en calidad de Comendador, Adelantado y Alguacil Mayor, zarpó de San Lucas de Barrameda rumbo al Nuevo Continente a la conquista y poblamiento de nuevas tierras conforme a la Capitulación expedida en Madrid, vale decir  las que van  desde el Marañón hasta Macarapana, al Oeste del Golfo de Cariaco, “por todos los días de vuestra vida con salario de setecientos veinticinco mil mares (maravedíes) en cada un año contados desde el día que vos hizieredes a la vela en estos nuestros reinos, para hacer la dicha población e conquista, los cuales vos an de ser pagados de las rentas e derechos a nos pertenecientes en la dicha tierra que assy abeys de poblar”.
Su primera escala para reforzar con más recursos la expedición, fue en las Islas Canarias de donde desplegaron velas el 13 de diciembre de 1530, día de Santa Cecilia, cuatro naves con 600 hombres y 36 caballos a su mando.  Zarparon con buen tiempo de Tenerife rumbo a tierras vagamente conocidas y, por lo tanto, inexploradas, que parecían jurisdiccionales del Río Marañón, pero fuera de las posesiones del Reino de Portugal.
            Luego de prolongados períodos de calma y tempestades que lo desviaron de la ruta y disgregaron las naves, avistaron tierra dos grados por encima del paralelo equinoccial, a los veintiséis días de navegación. Pero no hallaban lugar adecuado para fondear los barcos y centrar su comando de operaciones hasta que lo vieron en Paria ya a mediados del mes de marzo de 1531.

            Pero Paria, al igual que Cubagua, era jurisdicción discutible, pues allí Antonio Sedeño, Gobernador de Trinidad, tenía un Fuerte al mando de Juan González de Sosa; de todas maneras, Ordaz impuso su fuerza y utilizó al propio Juan González, al mando de un grupo de sus hombres, para hacer una exploración previa del estuario. González, no obstante, se aventuró hasta la propia desembocadura del Caravaca, como los indígenas se referían al Río Caroní. Allí él y su compañía escucharon por primera vez el nombre de Uayana. Uayana se llamaba aquellas tierras selvosas avasalladas por inmersos caudales de agua. 

sábado, 19 de octubre de 2013

Muere Isabel Soublette Jerez Aristeguieta

            

19 de octubre de 1833Isabel Soublette Jerez Aristeguieta murió estando casada con el comerciante veronés radicado en Angostura, Juan Bautista Dalla Costa.  Era ella hija de Antonio Soublette Piar y de Teresa Jerez Aristeguieta Blanco y Herrera, padres también del General Carlos Soublette, quien Jefe del Estado Mayor del Ejército Libertador y  Presidencia de la República entre 1843-1847.
            Isabel era descendiente de las famosas Jerez Aristeguieta, hermanas conocidas como las “nueve musas caraqueñas”  Mercedes, Josefa, Rosa, Teresa Begonia, Manela, Panchita, Belén y María Antonia) que colmaron  con sus flirteos a la pacata ciudad de fines de la colonia española.
            De esta  distinguida dama del mantuanaje caraqueño dijo en un libro el oficial inglés George Hippisley que era esbelta, blanca, de ojos azules, rostro delicado y manos finas y que fue una de las damas que coronaron a Bolívar cuando tras la Campaña Admirable hizo su entrada a Caracas en 1813 Desde entonces dice tuvo un trato íntimo y amoroso con el Libertador que se acentuó en Cartagena de Indias tras la emigración de 1814.  Bolívar la reencontrará de nuevo en Puerto Príncipe y finalmente en Angostura donde contrajo matrimonio con el burgués italiano Juan Bautista Dalla Costa el 22 de marzo de 1818.  El Libertador como regalo de boda le donó una casa donde vivieron y nacieron sus hijos Antonio, casado con Carmen Ayala;  Teresa, casado con Leandro Miranda, hijo del Generalísimo; Isabel con Eugenio Trillón, quien levantó el pedestal donde en la plaza mayor de Angostura alza la estatua de Bolívar;  y Juan Bautista, que ejerció varias veces el Gobierno de Guayana; Amelia, casada con José Antonio Mosquera;: César con Matilde Juliá García y Carlos que murió a la edad de dieciocho años.
            Después de la muerte de Isabel, Juan Bautista Dalla Costa volvió a contraer matrimonio, esta vez con doña Isabel Fortique, 7 de agosto de 1835, y con quien tuvo siete hijos, dos de ellos, Alfredo, casado con Emilia Boulton y Teresa casada con Alfredo Boulton.


viernes, 18 de octubre de 2013

Derrocamiento de Medina

Isaías Medina Angarita

18 de octubre de 1945.  Derrocado el gobierno del general Isaías Medina Angarita por un movimiento cívico militar cruento que instauró en el país un sistema democrático con raíces populares, pero que tan sólo habría de durar tres años, pues intervino después un golpe militar incruento que estableció un régimen totalitario desconocedor de la Constitución y atropellador de los más elementales derechos ciudadanos.
            El golpe militar contra el gobierno de Medina Angarita tuvo reacción en Ciudad Bolívar dos días después cuando reaccionaron contra el gobierno local los dirigentes principales de Acción Democrática y el Batallón Mariño Nº 9 acantonado en el Cuartel del Capitolio.
            El diario El Luchador tituló el lunes 22: “La Revolución ha triunfado en todo el país. Victoriosa jornada de la juventud militar y del partido Acción democrática. Constituida en esta Capital la Junta Revolucionaria Cívico-militar del Estado Bolívar”. Luego un editorial titulado: Radical cambio político.
            La junta  la integraba Julio C. Paván, en calidad de Presidente provisional; José Luis Mattei, Ramón Vicente Tovar, Enrique Vecchionacce, José Luis Orsetti, Régulo Salazar, Luis Felipe Pérez Flores, Ramón Vicente Tovar, Rafael Simonovis, por el sector civil; y por el militar los subtenientes Ásale Roa Medina y Carlos R. Camacho Paz.
            Por mandato de la nacional, esta Junta local quedó disuelta dos días después (día 24 de octubre) que fue nombrado Héctor Guillermo Villalobos. Presidente del Estado.
            Villalobos, bolivarense nacido el 20 de julio de 1911 era director del Liceo Fermín Toro de Caracas y había sido diputado al Congreso por el Estado Bolívar en el periodo 1937-1940.

            Medina había ascendido al poder en abril de 1941, en tiempo de crisis general provocada por la segunda guerra mundial.  Durante mandato se desarrolló un hermoso plan de obras nacionales, destinadas principalmente a la educación y se construyó la urbanización “El Silencio”, principio de la Caracas moderna.  En el curso de la gestión medinista se observó un mayor acercamiento entre las naciones americanas, se abrieron las puertas de las cárceles, no hubo, por lo tanto, presos políticos ni exiliados y se disfrutaba, comparativamente con regímenes anteriores, un clima mayor de libertad y garantías ciudadanas.

El Guayanés

17 de octubre de 1988. En plena campaña electoral, el Grupo Comunicacional Guayana, dio a luz en la avenida principal de Castillito, Puerto Ordaz, la primera edición de “El Guayanés”, con la autodenominación “Diario del Sur”, formato Standard, seis columnas, bajo la dirección del periodista Celestino Adames Pérez, quien venía de dirigir el extinto diario El Pueblo de San Félix.
            Aparece como Editor y Presidente del “Grupo Comunicacional”, el Licenciado Omar González Moreno, entonces Gobernador del Estado Bolívar y ex Presidente de la Asamblea Legislativa.  En la Secretaría de redacción Aliette Díaz y en la Coordinación, Judith González Rojas.
            Impreso en los talleres de la Editorial Santa Inés, abre la primera edición con el editorial “Buenos días Guayana” que traza lo que será el rumbo del nuevo periódico al servicio de la sociedad y progreso de Guayana;  el anuncio de que está “en peligro la paz social por la grave crisis económica”, la plataforma oceánica adquirida por Ferrominera Orinoco y el programa de gobierno que propone Carlos Andrés Pérez desde Maracaibo para optar por segunda vez a la Presidencia de la República.
            El editorial del primer día no dejará de salir en las ediciones sucesivas, pero a una columna en la parte derecha inferior de la primera plana e identificado como “Punto de Vista”.  Pero no duró mucho tiempo en manos de sus fundadores, La Editorial Santa Inés, con su fruto principal, pasó a otras manos y Omar González Moreno recogió sus bártulos y se reubicó en Puerto La Cruz donde fundó el tabloide “Diario del Sur”, denominación complementaria de “El Guayanés”, ahora en manos del ingeniero José Gregorio Castillejos, su director-editor, quien, acompañado en la subdirección por la licenciada Carmen Carrillo y en la jefatura de redacción por el licenciado Jorge Morillo, le imprimió otra imagen empezando por el logotipo que dejó de ser todo en letras mayúsculas para situarse en la parte superior del formato, tres cuerpos a todo color y con el lema: “Razón de la verdad”, sin quelonio.


            

jueves, 17 de octubre de 2013

Bolívar explica muerte de Piar

17 de octubre de 1817. Simón Bolívar, jefe supremo de la República de Venezuela, dirige una proclama a los soldados del ejercito Libertador explicando el proceso y ejecución de la sentencia de muerte contra el General, Manuel  Piar. ¡Soldados!  Ayer ha sido un día de dolor para mi corazón. El General Piar fue ejecutado por sus crímenes de lesa patria, conspiración y deserción.  Un tribunal justo y legal ha pronunciado la sentencia contra aquel desgraciado ciudadano, que embriagado con los favores de la fortuna, y por saciar su ambición pretendió sepultar la patria entre sus ruinas.  El general Piar a la verdad, había hecho  servicios importantes a la República y aunque el curso de su conducta había sido siempre el de un faccioso, sus servicios fueron pródigamente recompensados por el Gobierno de Venezuela. “Nada quedaba que desear a un jefe que había obtenido los grados más eminentes de la milicia.  La segunda autoridad de la República que se hallaba vacante de hecho, no la disidencia del general Mariño iba hacerle conferida antes de su rebelión; pero este general, que solo aspiraba al mando supremo, formó el designio más atroz que puede concebir una alma perversa.  No solo la guerra civil, sino la anarquía y el sacrificio más inhumano de sus propios compañeros y hermanos se había propuesto Piar”
¡Soldados! Vosotros lo sabéis.  La igualdad, la libertad  y la independencia son nuestra divisa.  ¿La humanidad no ha recobrado sus derechos por nuestras leyes?. ¿Nuestras armas no han roto las cadenas  de los esclavos? ¿La odiosa diferencia de clases y colores no ha sido abolida para siempre? ¿Los bienes nacionales no se han mandado a repartir entre vosotros?  ¿No sois iguales, libres, independientes, felices y honrados? ¿Podría Piar procurarnos mayores bienes? No, no, no.  El sepulcro de la República lo abría Piar con sus propias manos para enterrar en él la vida, los bienes y los honores de los bravos defensores de la libertad.
“El cielo ha visto con horror este cruel parricida.  El cielo lo entregó a la vindicta de las leyes.  El cielo ha permitido que un hombre que ofendía a la divinidad y al linaje humano no profanase más tiempo la tierra que no debía sufrirlo un momento después de su crimen. 

¡Soldados!  El cielo vela por nuestra salud, y el gobierno que es vuestro padre sólo se desvela por vosotros.  Vuestro jefe que es vuestro compañero de armas, y que siempre a vuestros peligros y miserias, como también de vuestros triunfos, confía en vosotros.  Confiar pues, en él, seguros de que os ama más que si fuera vuestro padre o vuestro hijo.  Cuartel general de Angostura, octubre 17 de 1817.  Simón Bolívar”.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Fusilamiento de Piar


16 de Octubre de 1817.  El General en Jefe Manuel Piar fue fusilado en la Plaza de Angostura luego que el Consejo de Guerra presidido por el Almirante Luis Brión lo sentenció a la pena máxima por el delito de lesa  patria, conspiración y deserción.
            Piar,  nacido en Curazao en abril de 1774, fue fusilado a la edad de 33 años.  Jalones importantes de su trayectoria militar a favor de la independencia son las batallas libradas en el Morro de Valencia, Pantanero, Güiria, Maturín, Los Magueyes, Los Corocillos, Cumanacoa, Barcelona, Carúpano, El Juncal, Paso del Caura, Puga y finalmente la Batalla de San Félix.
            Piar con la Guayana en sus manos y tan solo por vencer a las sitiadas Angostura y Guayana La Vieja, entregó a Bolívar  el mando de sus tropas para que continuase  la campaña, pero Bolívar lo relegó y la urdimbre de la intriga envolvió al vencedor de Chirica viéndose obligado a separarse del Ejército.  No obstante, ya separado, los rumores sobre la inconformidad de Piar y sus presuntos manejos conspirativos llegaron por vía de Bermúdez a los oídos del Libertador, quien envió a Cedeño por su captura en Aragua de Maturín.  Más tarde el General Carlos Soublette recibió orden de instruir el proceso “por los crímenes de insubordinados a la autoridad suprema, de conspirar contra el orden y tranquilidad pública, de sedicioso y últimamente de desertor”.  El 14 de octubre se iniciaron las diligencias y una vez dictado el auto de proceder, Bolívar nombró el Consejo de Guerra presidido por el Almirante Luis Brión..  Como fiscal actuó Soublette y Defensor el Teniente Coronel Fernando Galindo.  El 15 de octubre el Consejo lo condenó por unanimidad a ser pasado por las armas y Bolívar confirmó la sentencia  sin degradación.  Llevado al patíbulo, Piar oyó con desprecio la sentencia.  Por dos veces arrebató con violencia el pañuelo con el que quisieron taparle los ojos y finalmente cuando el pelotón recibió la orden de disparar se abrió la esclavina y gritó: ¡Viva la Patria! Como intentando ahogar con aquella exclamación el ruido implacable de la descarga.  El cadáver de Piar fue sepultado en el cementerio El Cardonal.  Jamás se supo de sus restos. En 1928, en Bucaramanga, Bolívar volvió a justificar el fusilamiento expresando: “La muerte de Piar fue una necesidad política.   Fue un golpe de estado que aterró a los rebeldes y aseguró mi autoridad.  Nunca ha habido una muerte más útil, más política”.


martes, 15 de octubre de 2013

Consejo de Guerra sentencia a Piar

 15 de octubre de 1817, previa convocatoria, se reunieron un Almirante, dos Generales de Brigada, dos Coroneles y dos Tenientes coroneles, miembros del Consejo de Guerra designado por el Jefe Supremo, para decidir en el juicio militar seguido al General en Jefe Manuel Piar.
            La instalación del Consejo de Guerra tuvo lugar en la casa del Almirante Luis Brión que hace esquina entre las calles de la Iglesia (calle Bolívar) y del Gobierno (calle Constitución) y sus miembros acordaron hacer la votación por escrito y de manera individual, concluyendo en la siguiente sentencia:  “Visto el oficio del Excmo. Señor Jefe Supremo de 3 del corriente, inserto por cabeza de este proceso que ha sido firmado por el señor General de Brigada Carlos Soublette a consecuencia de dicha orden, contra el General en Jefe Manuel Piar indiciado de los crímenes de insubordinado, conspirador,  sedicioso y desertor  y hecho por dicho señor relación  de todo lo actuado al Consejo de guerra  de Oficiales Generales celebrado el día 15 de Octubre de 1817 en la casa del Excmo. Señor Almirante Luis Brión, que lo presidió, siendo Jueces de él los  señores Generales  de Brigada Pedro León Torres y José Anzoátegui, Coroneles José Ucros y  José María Carreño y Tenientes Coroneles Judas Piñango y Francisco Conde, sin que compareciese en el mencionado Tribunal el referido reo por no haberlo estimado necesario  el Consejo; y oída la defensa de su procurador, y todo bien examinado le ha condenado y condena el Consejo a ser pasado por las armas, arreglándose a la ley prescrita en el artículo veintiseis, tratado octavo, título décimo de las  ordenanzas generales.
            Inmediatamente pasó el General Carlos Soublette, Juez Fiscal a la posada del Jefe Supremo junto con el Secretario José Ignacio Pulido y entregó en su mano todo el expediente relativo al proceso.  El mismo día, el Jefe Supremo la confirmó en los siguientes términos:
                                                                                     
            Cuartel General  de Angostura, Octubre 15 de 1817.-7º.

            Vista la sentencia pronunciada por el Consejo de guerra de Oficiales Generales contra el General Manuel Piar, por los enormes crímenes de insubordinado, desertor, sedicioso y conspirador, he venido en confirmarla sin  degradación.  Pásese el señor Fiscal  para que la haga ejecutar, conforme a ordenanza, a las cinco de la tarde  del día de mañana.

                                                                                                                    BOLÍVAR.

lunes, 14 de octubre de 2013

Natalicio de Ramón Contasti


14 de octubre de 1795En esta fecha nació Ramón Contasti, prócer angostureño, destacado como oficial activo en todas las Batallas decisivas de la independencia desde
Venezuela hasta el Perú y posteriormente destaco en la vida militar, política y social de
Guayana.
            El coronel Ramón Contasti tuvo dentro del acontecer político grancolombiano, una posición contraria a del Libertador, puesto que militó consecuentemente bajo las banderas del gran caudillo José Antonio Páez, pero como muchos, expuso y consagró su vida de soldado en áreas del ideal sublime de la emancipación y no conforme con ello, se vino a su tierra orinoqueña a llenarla de orgullo con sus galones y a servirla ya como Comandante de Armas o Gobernador.
            La vida de éste prócer comienza el 14 de octubre de 1795 cuando lo trajo a esta tierra que se empina sobre el río, sus padres Don Agustín Contasti y Doña María Hermenegilda Arcadio, quienes tuvieron otros cuatro hijos. El era el penúltimo y fue bautizado por el cura rector de la Catedral, con el nombre de José Ramón Calixto, pero siempre se dio a conocer simplemente como Ramón Contasti.
            Agustín Contasti, su padre, era Alguacil Mayor y Capitán de milicianos. Se radico en Angostura a finales del siglo dieciocho, procedente del principado de Cataluña, de donde era nativo. Aquí en Angostura contrajo matrimonio el 2 de enero de 1774 y como funcionario público tuvo acceso a una buena educación para sus hijos, entre ellos, Orocio, quien también fue oficial del Ejército Libertador y participó en la guerra de la emancipación americana.
            Los Contasti estuvieron al lado de la emancipación desde 1810, pero en el caso de Ramón Contasti, este no se alisto en el ejercito patriota sino en 1817, a la edad de 22 años, que es cuando efectivamente inicia la carrera militar como subteniente del Batallón de infantería Bravos de Páez que junto con los batallones Rifles, Barcelona y Albión, un regimiento de caballería y dos escuadrones de lanceros conformó el ejercito con el cual Bolívar invadió a la Nueva Granada.