viernes, 31 de mayo de 2013

La Diputación Permanente del Congreso de Angostura

Diputado Juan Martínez, Presidente de la Diputación Permanente

13 de Enero de 1820,  El Congreso de Angostura dictó un Decreto por medio del cual nombró una Diputación Permanente, compuesta de siete miembros, para que haciendo sus veces durante el tiempo de su receso despachara los asuntos más urgentes, terminara los pendientes que no requirieran facultades legislativas y velara sobre el cumplimiento de las leyes  y derechos del pueblo.
            A la Diputación presidida por el diputado Juan Martínez y en la Secretaría  Felipe Delepiane, se le daba el tratamiento de excelencia   y  entre otras facultades    debía velar por la inversión de los caudales públicos, conceder tierras baldías a nacionales y extranjeros, teniendo presentes las contratas celebradas por el Congreso para seguir  su espíritu y principio; examinar las que celebrare el Poder Ejecutivo  en virtud de facultades extraordinarias enajenando tierras, u otras fincas de la República para sostener la guerra; recibir cada cuatro meses razón exacta de la liquidación de la deuda y resolver sobre las dudas que surgieran.
            En casos extraordinarios o muy graves en que estuviese en juego la salud o los grandes intereses del Estado, como muerte del Presidente de la República o reconocimiento de nuestra Independencia por alguna Potencia extranjera, la Diputación debía convocar al Congreso.
            Se le atribuía la Policía de sus miembros así como la facultad de allanar la inmunidad parlamentaria, previo consentimiento del Congreso.  Resolver dudas  sobre la inteligencia de las Leyes y designar o confirmar los empleos reservados al Congreso por la Constitución nacional.
            Quedaba la Diputación autorizada para llamar en caso de enfermedad, muerte u otro legítimo impedimento  de algunos de sus miembros, a cualquiera de la Representación Nacional y ejercer el poder natural de una Corte de Justicia para admitir acusaciones, oír, juzgar y sentenciar.


jueves, 30 de mayo de 2013

Los Juicios Militares en Angostura


14 de enero de 1820.  El Soberano Congreso de Angostura, queriendo proporcionar a los militares la más acertada administración de justicia en todas sus causas y negocios, decretó:
Articulo 1° La Alta Corte de Justicia, en los negocios puramente militares, se asociará como conjueces con tres jefes militares a su elección:
            2º  Todas las apelaciones y recursos de agravio que interpongan las partes en los Tribunales militares inferiores, los haría a esta Suprema Corte, donde serán substanciados y determinados en última instancia;
            3º A este Supremo Tribunal remitirán los Generales de Ejércitos, Comandantes Generales de Provincias, Jefes de Escuadras, y Comandantes Generales de Departamentos todos los procesos de Oficiales juzgados en Consejos de Guerra de Generales para la aprobación, ó desaprobación de sus sentencias, y los de las tropas de tierra  y mar en guarnición, ó Departamento, siempre que contengan pena capital, ó presidio, quedando abolido el castigo de carrera de baquetas, u otros semejantes introducidos por el abuso;
            4º Del mismo modo remitirá todos los procesos de los Consejos de Guerra Ordinarios en campaña, cuyas sentencias hayan sido suspendidas por los jefes, o Comandantes Generales de Ejército o Marina, con dictamen de los Auditores, ó Asesores;
            5º Igualmente se harán a este Supremo Tribunal todas las consultas que tuvieren que hacer los referidos Jefes en todas las dudas que ocurran en la inteligencia de una Ley, ó por falta de ellas en los casos nuevos que se presenten, para que en su vista haga la Alta Corte la correspondiente consulta al Supremo Poder Legislativo;
            6º En todas las apelaciones de las demandas, causas, o pleitos, que hagan las partes, inconexas  con el servicio militar, y sólo del resorte de lo contencioso y civil, seguirán su curso judicial ordinario;
             7º En todos los recursos, y causas, ó procesos de que hablan los artículos 3° y 4°, en que haya necesidad de oír el dictamen fiscal, se nombrará uno de los miembros militares para que se presente, pida, y consulte el Tribunal con arreglo a las Leyes militares.



miércoles, 29 de mayo de 2013

El Provisor de la Catedral en 1820

15 de Enero de 1820. El Provisor de la Catedral, doctor Remigio Pérez Hurtado,  envía una relación a la Santa Sede sobre la situación  de la Diócesis de Guayana, desde su creación el 20 de mayo de 1790 hasta la fecha y en ella manifiesta su simpatía por la causa republicana y elogia el comportamiento de los soldados,  quienes “se han coronado de laureles y repetidos triunfos que libremente nos ha concedido el Gran Dios de las Batallas”.
            Domingo Remigio Pérez Hurtado, doctor en Derecho Canónico y Abogado de la Real Audiencia, nacido en El Tocuyo, Estado Lara, el primero de octubre de 1764, comenzó a figurar en la Diócesis de Guayana a fines de 1799, cuando el canónigo José Antonio García Mohedano es designado Obispo titular y lo nombra su Provisor mientras recibía las bulas, necesarias para su consagración. De manera que el cargo de Provisor lo ejerce hasta 1801 que es cuando Monseñor García Mohedano toma posesión, pero continúa como Vicario General hasta la muerte del Obispo ocurrida el 17 de octubre de 1804. Entonces vuelve a ser Provisor durante la vacante producida por la muerte del anciano prelado.
            En 1809 el canónigo José Ventura Cabello es preconizado Obispo de la Diócesis y el Dr. Pérez Hurtado pasa a ser su asesor y abogado consultor hasta 1817 que la provincia de Guayana cae definitivamente en manos de los republicanos.
            Después de la muerte del obispo José Ventura Cabello ocurrida en circunstancias dramáticas el 21 de agosto de 1817, en la Isla Guacamaya, los canónigos Felipe de Ávila y Pérez Hurtado, quienes acompañaban al prelado, son rescatados por los patriotas y devueltos al seno de la Iglesia en Angostura, donde el Libertador los insta a reunirse y ponerse de acuerdo en torno a una máxima autoridad eclesiástica para que la Diócesis no permanezca acéfala.
            El 16 de octubre de 1817 fue el confesor de Piar hora antes de ser pasado por las armas y a él le entregó un Cristo de plata para que orase nte él  hasta  puertas afuera del patíbulo.
            El clero congregado el 25 de enero de 1818 designó al canónigo Pérez Hurtado, vicario capitular y gobernador del obispado, a quien tal vez tocó la época más difícil de la Diócesis, pues decenas de sacerdotes nativos desertaron para enrolarse en la lucha por la independencia, mientras en las Misiones habían quedado desamparadas de pastor debido a la degollina de Caruachi.



martes, 28 de mayo de 2013

La Segunda Imprenta llegada a la Angostura


16 de Enero de 1821. Llegó en el bergantín “Meta”, capitán Guillermo Wilkie, procedente de los Estados Unidos del Norte, la segunda imprenta llegada a Ciudad Bolívar después de la utilizada para imprimir el Correo del Orinoco.
            Esta segunda imprenta adquirida por el gobierno republicano, destinada a suplantar la del Correo del Orinoco, por orden superior tuvo que ser trasladada a la ciudad de Nuestra Señora del Rosario de Cúcuta con vista a la instalación allí del Congreso constitutivo de la nueva república de  Colombia.
El Gobierno ordenó a Roderick trasladarse con ella a Cúcuta. Sin embargo, esta prensa no llegó a su destino sino que se quedó de tránsito en Maracaibo, donde fue hábilmente aprovechada por Monseñor Mariano Talavera y Garcés, para editar El Correo Nacional.
            Andrés Roderick, con su recién llegada imprenta venida de Filadelfia, optó por quedarse en Maracaibo aprovechando que esta provincia en poder de los realistas había proclamado su independencia el 28 de enero de 1820 y por otra parte, porque eran serias las dificultades para seguir cargando hasta Cúcuta con la pesada máquina tipográfica como bien quedó evidenciado en la nota que después publicaría el Correo Nacional a manera de editorial:

            “Casi al momento mismo de proclamarse aquí la Independencia, y cuando la sabiduría del Gobierno se ocupaba en las muchas y graves atenciones que son consiguientes a la transformación política de algún pueblo, nos llegó como un don precioso emanado del Cielo, una de las mejores Imprentas de la República, con destino a Cúcuta para el servicio del Supremo Congreso; pero la dificultad de conducirla por caminos de tierra; la lisonjera esperanza de que venga a establecer aquí el augusto Tribunal y más que todo el ahínco del gobierno de proteger los Pueblos desde el momento mismo en que se acogen bajo el sagrado auspicio de las leyes sabias y liberales, han hecho superar obstáculos que se oponían a tan útil establecimiento”.

lunes, 27 de mayo de 2013

Rafael Pineda



17 de Enero de 1926. Nació el escritor Rafael Pineda, fundador del Museo de Ciudad Bolívar en la Casa del Correo del Orinoco y autor de una extensa y densa obra literaria.  Nació en Guasipati, Estado Bolívar,  hijo de Zoilo L. Díaz y Blanca Sosa Grillet de Díaz.
            Estudió periodismo en la Universidad Central de Venezuela, Literatura en la Universidad de Carolina del Norte e Historia y Crítica del arte en las Universidades de Roma; Florencia, Venecia y Bolonia.
Autor de diez libros de poesía, entre los que distinguimos El Resplandor de las palabras, Poemas para recordar a Venezuela, el pie de espuma, La casa del unicornio y Receso de la esmeralda.  Su poema Air de Familla, fue traducido al francés por Juan Liscano y Jacques Chaspier, en Paris 1957.  Asimismo su libro Poetas actuales de Venezuela, compilación de Luis Beltrán Guerrero fue traducido al griego por Matej Mateb, en Atenas, 1983.
Autor de las obras de teatro y novela: Los Conjurados, La inmortalidad del cangrejo y La Casa Flotante.
Asimismo escribió y publicó 35 trabajos de ensayo, historia y Crítica de arte, entre ellas, Creciente que son crónicas del Estado Bolívar publicada en Caracas en 1960 y bautizada en el Auditorio Simón Rodríguez de Ciudad Bolívar. Armando Reverón,  El crucifijo de Miguel Ángel, Los Navegantes de colores,  El oro, el cielo y la sangre; La nueva imagen de Bolívar, Retrato hablado de Venezuela,  Santo Tome de Guayana., Iconografía de Mariano Picón Salas, Pietro Tenerani, Los tres viajes de Francisco de Miranda  y Ciudad Bolívar no te mueves que voy a disparar.
Rafael Pineda trabajo muchos años en la Cancillería de la República.  Hablaba varios idiomas, entre ellos el inglés e Italiano, tan bien que le permitió traducir  al inglés la obra “Las Comadres de Caracas” de John Willianson, primer diplomático de Estados Unidos en Venezuela.  También al inglés los poemas de John Tagkiabue “Viaje a México” y los poemas  de Emily Dickinson. Este poeta, ensayista, periodista y crítico de arte que fue Rafael Ángel Díaz Sosa, nacional e internacionalmente conocido por el seudónimo literario de Rafael Pineda, falleció el martes dieciocho, del 2005, pasadas las cinco de la tarde y a  la edad de 78 años en una Clínica de Caracas.


domingo, 26 de mayo de 2013

Expulsión del Vicario apostólico de Guayana


18 de Enero de 1931. Monseñor Mariano Talavera y Garcés, Vicario apostólico de la Diócesis de Guayana desde  el 8 de marzo de 1830 que se posesionó, fue expulsado de Venezuela por negarse a firmar la Constitución que separaba a Venezuela de la Gran Colombia.
            La separación de Venezuela de la Gran Colombia, quedó definitivamente consolidada el 22 de septiembre de ese año con la Constitución dictada por el Congreso Nacional reunido en Valencia a instancias del general José Antonio Páez, encargado de reorganizar la República.
            Esta constitución que ignoraba a la Religión Católica no fue acatada y el episcopado venezolano se negó a jurarla, por lo que fueron expulsados del territorio nacional los prelados Ramón Ignacio Méndez, de Caracas; Buenaventura Arias, de Mérida y Mariano de Talavera y Garcés, de Guayana.
            Allanadas las dificultades, el Episcopado retornó a Venezuela en 1832, directamente a Caracas. En esa ocasión, Monseñor de Talavera, reputado de excelente orador desde los mismos tiempos en que Morillo lo puso a predicar sobre el Indulto, pronuncia en la festividad de San Pedro, poco antes de viajar a Guayana, uno de sus mejores discursos.
            Monseñor de Talavera regresó a Angostura en medio de la euforia popular y fue recibido por el gobernador Ramón Contasti, respaldado por el caudillo Tomás de Heres, comandante de Armas y héroe de la independencia. Guayana entonces estaba dividida en dos grandes bandos políticos: los liberales connotados como Filántropos, bajo la tutoría de Juan Bautista Dalla Costa, y los conservadores, a quienes los liberales menospreciaban con el cognomento de “Antropófagos”, liderados por el general Tomás de Heres.
            Monseñor de Talavera era amigo de Tomás de Heres, acaso por conservador, pues los conservadores eran virtualmente los mejores amigos de la Iglesia, y por esa amistad fue siempre blanco de los ataques del semanario “El Filántropo”. Cuando Heres fue asesinado el 9 de abril de 1842 de un disparo artero desde la ventana de su casa, el prelado se hallaba de visita y prácticamente el cuerpo mortalmente herido del General cayó en sus brazos, a la luz de una lámpara de acetileno que se apagó con el fogonazo. Desde entonces los días resultaron pesarosos para el Obispo de Trícala que terminó renunciado a su permanencia por más tiempo en la Diócesis.


sábado, 25 de mayo de 2013

Misión diplomática de Zea



19 de Enero de 1820.  El Congreso de Angostura concedió a su Presidente, Francisco Antonio Zea, así como a la esposa e hijos de éste, una propiedad por valor de  cincuenta mil pesos, o su equivalente en efectivo,  antes de su viaje oficial a Europa, en vista “de los peligros y males a que se va a exponer, y en atención,  a la justicia de la solicitud, méritos, servicios y virtudes del señor Zea, su infatigable celo y amor por la estabilidad de la República, sus constantes tareas a este objeto”.
            La necesidad de fortalecer las relaciones exteriores y obtener empréstitos para organizar la República, llevaron al Libertador a comisionar a Zea para una misión diplomática ante la Santa Sede y los gobiernos de la Gran Bretaña, Suecia, Países Bajos y Francia.
            Los amplios poderes otorgados a Zea el 24 de diciembre de 1819, lo facultaron para designar diplomáticos residentes o extraordinarios en las naciones que dieran el reconocimiento de la independencia de Colombia, y en la misma forma, la contratación de un empréstito que no excediera de 5.000.000 de libras esterlinas, para cubrir las deudas de la guerra, fomentar la agricultura y el adelanto material del país  en su etapa inicial de organización y consolidación.
            La misión tuvo dificultades en sus gestiones diplomáticas en la Gran Bretaña, entre otros factores,  porque a su llegada fue asediado por numerosos acreedores de Colombia, entre ellos, Charles Herring, William Graham y otros quienes reclamaron el pago de las deudas contraídas por la obtención de materiales de guerra, barcos para la armada y organización de la Legión Británica
            En un ambiente poco favorable para solicitar ayuda financiera, Zea realizó gestiones para nuevos empréstitos, los cuales fueron desaprobados por el gobierno por sus condiciones desventajosas debido a los altos intereses y al descuento inicial del 20 por ciento.



viernes, 24 de mayo de 2013

El Fundador de Cabruta

20 de Enero de 1748. Murió el fundador de Cabruta, sacerdote jesuita Bernardo Rotella, compañero del Padre Gumilla y el primero en señalar en un mapa la existencia del Casiquiare, brazo por donde se escapa el Orinoco hacia Río Negro.
            Rotella, nacido en Borines, España, el 28 de agosto de 1700, ingresó a la Compañía de Jesús a la edad de 23 años, justo cuando fue enviado al Nuevo Reino de  Granada en su gran prueba de fuego que lo convirtió en sacerdote seis años después en Santa Fe de Bogotá.
            De 1731 a 1736 desarrolló una gran actividad junto con el padre José Gumilla para lograr la afirmación de las reducciones jesuíticas a lo largo del Orinoco medio y bajo.  Luego vino el infortunio de vivir desterrado en los llanos venezolanos por acusaciones de contrabando en la provincia de Venezuela.
            En 1740 fundó a Cabruta en el sitio de Bicuiriquima, de donde la trasladó primero al antiguo reducto de  San Francisco Javier y finalmente al punto donde mora en la actualidad, situada al borde sur del Estado Guárico, frente a Caicara del Orinoco de la cual dista 18 kilómetros río de por medio. Muy cerca de esta misión estuvo Nueva  Cantabria, fundada en 1643 por don Martín de Mendoza y Berrío, nieto de don Antonio de Berrío, entonces gobernador de Guayana.
De origen colonial, Cabruta ha sobrevivido y se mantiene como centro de distribución y conexión del corazón del país con todos los pueblos del arco sur del Orinoco. Su disponibilidad de tierras extensas y planas, las facilidades de comunicación que ofrece con respecto a las distintas regiones del país y del exterior, su equidistancia con los grandes centros urbanos, sus abundantes recursos hídricos y su proximidad con centros reales y potenciales de energía hidroeléctrica, la convierte en el punto ideal para el traslado de la Capital de Venezuela tal como ocurrió con Brasil, Sur África, la India y Australia.


jueves, 23 de mayo de 2013

El Gobernador Pedro Volastero Freites



21 de Enero de 1832.  Pedro Volastero Freites, Gobernador de la Provincia de Guayana, envió un informe estadístico al Presidente de la República, José Antonio Páez, enterándolo de la situación política y socio-cultural de la región en contraste con su gran extensión y riquezas naturales de sus tierras.
            Entre los varios aspectos abordados, vale la pena destacar lo que el gobernante dice de la educación y los establecimientos educacionales:“no se conocen en esta provincia sino por sus nombres; apenas se ha percibido una escuela de primeras letras que por algunos tiempos se ha establecido sin los fundamentos capaces para su subsistencia; y sin embargo de la fundación de un Colegio Seminario que se dice existe, todo es nulo porque todo es informe, sin solidez.  La biblioteca formada por los obispos Ibarra, Mohedano y Cabello, está destruida casi del todo por haber desaparecido sus mejores y más selectas obras, a voluntad arbitraria de personas desconsideradas.  Los jesuitas misioneros dejaron una rica y curiosa biblioteca llena de fecundas y célebres noticias adquirida por sus conocimientos generales sobre el territorio, y nada existe ¡Todo ha desaparecido!  Quedando sólo el recuerdo para llenar el vacío en la Historia y remover la consideración del Soberano.
            Pedro Volastero Freites, natural de Barcelona (1793), Estado Anzoátegui, hizo su carrera política en Angostura donde se residenció en 1809 y murió el 18 de marzo de 1854.  Estuvo siempre al lado de la causa republicana y ocupó varios cargos políticos, entre ellos,  Alguacil Mayor del Tercer Consejo Municipal de Angostura y Gobernador a raíz  de la renuncia de Eusebio Afanador al separarse Venezuela de la Gran Colombia.  Pedro Volastero perteneció al Partido Conservador liderado en Guayana por el General Tomás de Heres.



            

miércoles, 22 de mayo de 2013

Doña Menca de Leoni


           

22 de enero de 1973.  A los cinco meses de fallecido su esposo, el ex Presidente de Venezuela Raúl Leoni, murió en Caracas Carmen América Fernández de Leoni, mejor conocida por el pueblo venezolano como “Doña Menca”.
            Nacida en Upata el 23 de julio de 1919, trascendió nacionalmente como Primera Dama de la República y fundadora del Festival del Niño, institución destinada a brindar oportunidades de recreo  y vacaciones a los niños pobres y que posteriormente se transformó en lo que es actualmente la Fundación del Niño.
            Ella, la cuarta hija del matrimonio General Juan Fernández Amparan y Sofía Alcalá, estudió primaria en su municipio natal y bachillerato en el colegio “Lourdes” de Valencia  junto con su hermana mayor Sofía, luchadora social y gremial dentro del campo de la ganadería toda vez que administraba el Hato Puepa que su padre fomentó en El Manteco y donde ella justamente nació en 1915.
            Manola, Mercedes, Manuel Felipe y Carlos son otros hermanos del matrimonio que itineró por Ciudad Bolívar, el Yuruari, Trujillo, Monagas y Portuguesa donde su padre Juan Fernández Amparan se desempeñó como Comandante de Armas y Gobernador durante el mandato de Juan Vicente  Gómez, dictador combatido por quien sería su esposo y por su tío Pedro José Fernández, seguidor del Mocho Hernández y cuya muerte  artera vengó la famosa “Mano Negra del Yuruari” tras la cual se escondían los Hermanos Montenegro.
            Doña Menca contrajo matrimonio con Raúl Leoni el 20 de agosto de 1949 estando éste en el exilio a raíz del derrocamiento de Rómulo Gallegos.  En el exilio de Estados Unidos nació la primera hija, Carmen Sofía.  En el ostracismo de Costa Rica nacieron Luisana, Raúl Andrés y Lorena y el último, Álvaro, en Caracas.
Doña Menca, mujer muy activa, inteligente y trabajadora, despertó manifiesta simpatía entre sus connacionales y desempeñó varios cargos honorarios dentro de la Sociedad Bolivariana,  Comité de Solidaridad Humana, Fundación La Salle y Asociación Venezolana de Mujeres.

martes, 21 de mayo de 2013

El Conde Cattaneo


23 de Enero de 1880. Nació en Pavia, Itaia, Antonio Gaston Francisco Giuseppe Luigi Wenceslao Cattaneo Quirin, o simplemente, el Conde Cattaneo, como lo conoció todo el mundo en Guayana, de la que no quiso desprenderse y en la que guerreó y ocupó cargos públicos de relevancia.
            Conde de Sedrano, militar de carrera, jefe de caballería en Italia y capitán de cosacos en Siberia, ingeniero, licenciado en filosofía y letras.  Un misterioso hecho de sangre ocurrido en el Palacio Real de Quirinal le sustrae a la corte de  los Saboya y se lanza a la aventura por los caminos de América.  Visita Argentina, Brasil, Bolivia, Perú, Estados Unidos y de regreso por México y Centroamérica se encuentra en el puerto de Corinto con las fuerzas del General Santos Zelaya que retornaba a la Presidencia de la República de Nicaragua.  Se agrega a ellas y por sus habilidades llega a ser General de Brigada de aquel país.
            En 1907 llega a Venezuela por Puerto Cabello y Cipriano Castro que tiene noticias de él lo conoce y lo convence para que preste sus servicios a la armada de Venezuela.  Su aventura en Venezuela comienza desde entonces como jefe de la Artillería de la Goleta Nacional de Guerra “Libertadora”.  En diciembre de 1908 cuando Castro se halla en París con un riñón enfermo y su compadre Juan Vicente es proclamado, el Conde Cattaneo se refugia en Trinidad y de allí penetra al Brasil y después a Guayana. Se ocupa de empresas agrícolas y balateras y de pronto se ve envuelto en el movimiento nacionalista del Mocho Hernández junto con los generales Pedro José Fernández Amparan, Ángel Custodio Lanza y Rafael Tovar García.  Fracasado este movimiento, se incorpora a las fuerzas activas del gobierno y ocupa importantes cargos civiles y militares en Guayana, dirige la construcción  de  El Tapón y El Dique de Santa Lucía para defensa de las crecidas del río,  tiempos de Marcelino Torres (1915).  Junto con Fernández Peña desaloja a los ingleses de la Gran Sabana y como funcionario de Obras Públicas inspecciona los trabajos de desecación de la Laguna El Porvenir, la construcción de la escalinata de la calle Carabobo, el Puente sobre el Río Marhuanta y  malecones contra las crecidas del Orinoco. El 29 de junio de 1970 murió en Caracas a la edad de 90 años,

lunes, 20 de mayo de 2013

Piar al encuentro del Caroní




24 de Enero de 1817.  Piar que ha dejado sitiada a la Angostura del Orinoco va con su ejército al encuentro del Caroní cuyo paso es clave para tomar las Misiones.  Hace escala  en La Yegüera y de allí sale en esta fecha hacia el Hato San Felipe. El 26 de enero de ese año 1917, el General Piar llega al Hato San Felipe de los Hermanos Gaspar y Bibiano Vidal. Mantiene un diálogo amistoso y logra sumarlos a su ejército que necesita de ellos y de sus hombres, pero también caballos, pues el Escuadrón de Dragones de Caracas, bajo el mando del comandante Ramón Segura, al conocer la llegada del Libertador a Barcelona, desertó dejando a la infantería sin caballería, pues Cedeño aún tardaba en integrarse al Ejercito pues al parecer no había hallado embarcaciones para pasar Caruachi.  Piar se dirige al Libertador en una extensa carta pidiendo severo castigo para los desertores, especialmente para el Comandante Ramón Segura, el coronel graduado Teodoro Figueredo, el cirujano Servellón  Urbina y el Capitán Durand.
            El Hato San Felipe, con miles de cabezas, era entonces el más grande latifundio, con 35 leguas y se extendía desde el Caroní hasta el río Guaimire que desemboca en el Orinoco, veinte kilómetros al oriente de Angostura.  Allí Piar levantó provisionalmente su Cuartel para planificar su entrada y dominio de las Misiones del Caroní.
            En San Felipe, Piar recibe oficio del Libertador anunciándole su arribo a Barcelona, dándole órdenes sobre lo que debe ejecutarse y pidiéndole informes detallados de sus operaciones, luego le remite otro pidiéndole precipite sus marchas con todas sus fuerzas sobre la plaza de Barcelona amenazada por el enemigo desde Unare y la cual estaba resuelto a defender y sostener a como diera lugar.  Igual orden fue trasmitida a los demás jefes de divisiones, pero Piar alega y está convencido que “la rendición de Guayana es inevitable y me veo en la necesidad de continuar la campaña, a pesar de que mis deseos me llaman al lado de V. E.”  Y, en efecto, Piar se olvida de Barcelona, desmonta el Cuartel de San Felipe y se enrumba hacia Caruachi.


domingo, 19 de mayo de 2013

Horacio Cabrera Sifontes gobernador de facto



25 de Enero  de 1958. A raíz del movimiento cívico militar que hizo posible interrumpir el continuismo del Gobierno del General Marcos Pérez Jiménez, en Ciudad Bolívar el Agrupamiento No. 6 al mando del Tecnel. Carlos Soto Mayor ocupó la gobernación del Estado y emitió varios comunicados sometiendo a su mando los comandos de Policía y Seguridad, prohibiendo manifestaciones públicas y llamando al orden y la tranquilidad, luego el 25 de enero fue llamado a Caracas y dejó  encargado al segundo Comandante Mayor José Diomedes Quintero, quien se encargó de la Gobernación y nombró Secretario General de Gobierno al doctor José Arapé Garmendia.  Director de Política, doctor Alejandro Reyes Flores; Administración, Pablo A. Mendoza; Tesorero, José Rosalino Flores; Educación, Manuel A. Contreras; Asistencia Social,  Luis Estrada Perdomo; Fomento y Obras Públicas,  ingeniero Gabriel Aguilera Trujillo y Preacto del Distrito Capital, Mayor Manuel Molina Pernía.
            Este Gobierno regional de emergencia apenas hasta el 27, pues la Junta de Gobierno presidida por el Contralmirante Wolfgan Larrazábal Ugueto, nombró Gobernador del Estado Bolívar al historiador  Horacio Cabrera Sifontes, quien tomó posesión el 30 de enero y gobernó hasta el 20 de febrero de 1959, es decir, hasta las elecciones y constitución de un gobierno democrático.
            Tan pronto tomó posesión, el Gobernador nombró al doctor Alberto Palazzi, Secretario general de gobierno; Tesorero, J. M. Sucre Ruiz; Director de Obras públicas, Ingeniero Gabriel Angarita Trujillo; Educación, Alberto Zurbarán; Política, doctor Alejandro Reyes Flores y Prefecto del distrito capital, Carlos Palazzi.
            Igualmente se designó un concejo Municipal de facto, conformado por el doctor J. M. Gómez Rengel, Armando Piñango, Pedro Vicente Guevara, José Totesaut,  y Luis Granati.  Este nuevo Concejo se instaló el 3 de febrero bajo la presidencia del doctor Gómez Remgel, acompañado en la directiva en calidad de Vicepresidentes por  Pedro Vicente Guevara y Josè Totesaut.  Secretario, Lorenzo Vargas Mendoza.

sábado, 18 de mayo de 2013

Fundación de Tumeremo



26 de Enero de 1788.  Los religiosos echaron las bases del pueblo de Nuestra Señora de Belén de Tumeremo, el 26 de enero de 1788, no obstante el veto de Miguel Marmión, a la sazón Gobernador de la Provincia de Guayana.
            Dos razones privaron para que los padres misioneros alargaran sus dominios hasta ese punto que se alza 177 metros sobre el nivel del mar, al sureste de Nuria que es la mayor altura de la Sierra Imataca: detener el avance de los holandeses posesionados de la región del Esequibo y solucionar el problema de saturación que presenta el Hato de la divina Pastora por la rápida multiplicación de la ganadería y consecuencial empobrecimiento de las dehesas.
            Sin embargo, Miguel Marmión, Gobernador de la Provincia de Guayana (1784-1790), contrarrestaba tales razones opinando que establecer misiones próximas al Esequibo, en vez de evitar, facilitaba el acceso para la conquista, el contrabando y la piratería que en ese tiempo favorecían los caribes, enemigos de los españoles.
            De todas maneras, los capuchinos catalanes, contra viento y marea, se arriesgaron y comenzaron, primero, por fundar un hato y luego por materializar la existencia de un poblado.
            Cuando el Reverendo padre Presidente de este pueblo, Fray Mariano de Perafita, informó oficialmente de la fundación de Tumeremo a fin de que se le proveyera de los ornamentos, vasos de consagrar, campanas y demás útiles para el funcionamiento cabal de la Iglesia erigida a la Virgen María como patrona bajo la advocación de Nuestra Señora de Belén, el gobernador Marmión expresó disgusto por no haber sido avisado previamente y también porque tenía noticias del misionero Justo de Barcelona, según las cuales se estaban expatriando los indios de otras misiones para la nueva fundación, lo cual resultaba inconveniente desde el punto de vista geo-político.
            Denunciada la situación ante el Reinado, fue remitido a la Capitanía General de Venezuela cuyo titular era  el Capitán General Juan Guillelms (1786-1792), quien una vez estudiado el asunto, decidió la conveniencia de la fundación de Tumeremo, por lo que al gobernador Marmión no le quedó otra alternativa que aceptarla.


            

viernes, 17 de mayo de 2013

División del territorio de las Misiones


27 de Enero de 1820. La diputación permanente del Congreso de Angostura, atendiendo a la consulta que había  hecho el  Comisionado Director de las Misiones del Caroní  sobre el número de los Distritos que en definitiva quedaría dividido su territorio, acordó: modificar lo dispuesto en el articulo 1° del Reglamento de 6 de mayo del año anterior y elevar de cuatro a cinco los Distritos.
De manera que  la parte  Este pasó a comprender  los pueblos de El Palmar, Cumámo, Miamo, Carapo, Tupuquen, Tumeremo y Cura; el del Centro, los de Altagracia, San Antonio, Gurí, Cupapui, Upata y Santa María; el del Sur, los de Guasipati, Pastora, Ayma, Avechica, Puedpa, Santa Clara, San Serafín, y San Pedro de las Bocas; el del bajo Caroní, los del Caruachi, Moracuri, Caroní, San Félix, y San Miguel; y el del bajo Orinoco, los de Puga, Piacoa, Santa Catalina, Sacopana y todas las rancherías de Indios de los caños.
Las Fortalezas de Antigua Guayana quedaron reducidas a una Plaza de Armas, bajo las órdenes de un Comandante Militar “como lo estaba en el anterior régimen, la cual debería ser auxiliada de cuanto le sea necesario, conforme a las órdenes que expida el gobierno”.
El decreto fue comunicado al Supremo Poder Ejecutivo a objeto de que se procediera a  su cumplimiento. Esto fue dado en el Palacio del Soberano Congreso, capital de Guayana a 27 de Enero de 1820 – décimo de la Independencia –Lo firman el Presidente de la Diputación – Juan MartínezFelipe Delepiane, Secretario.   

jueves, 16 de mayo de 2013

Pío Revollo se levanta en armas en Ciudad Bolívar



28 de Enero de 1880. El general José Pío Revollo, se levantó en armas contra el Comandante de la guarnición el valenciano General Manuel Castrillo Cortez, aprovechando que éste se hallaba en una fiesta bailable en la casa de las Doce Ventanas de la calle Venezuela de Ciudad Bolívar.
En  esta hermosa Casa de las Doce Ventanas solían darse saraos y bailes suntuosos. En uno de ellos en la noche del 28 de enero, el General  Manuel Castillo Cortez, recibió la noticia de la sublevación del cuartel de la plaza, promovido por el jefe de la guarnición, el general José Pío Revollo.
       Pío Revollo amaneció alzado contra las autoridades en oposición al proyecto de reforma constitucional presentado por Antonio Guzmán Blanco que buscaba reducir el número de estados de 20 a 7. Al presentarse el general Castrillo al cuartel del Capitolio para exigir la rendición de los sublevados, fue recibido a tiros, cayendo mortalmente herido.
       Sofocado el alzamiento, José Pío Revollo fue apresado y juzgado por un consejo de guerra el 15 de marzo de ese mismo año, degradado y condenado a diez años de presidio en la penitenciaría del castillo de San Carlos, mientras que algunos de los oficiales que lo secundaron, entre ellos, el jefe de las milicias General Matías Alfaro, huyeron hacia la  Guayana inglesa.
 En 1886, Guzmán Blanco lo indultó y, en 1891, bajo la presidencia de Raimundo Anduela Palacio, el Congreso Nacional le restituyó sus derechos militares y políticos. José Pío Revollo, nativo de Barquisimeto (1839), peleó en la Guerra Federal bajo las órdenes del general Ezequiel Zamora, pero no había participado en el gobierno hasta 1878 cuando va a Guayana como oficial activo de la guarnición de ese estado.         Una vez puesto en libertó y recobrados todos sus derechos, se residenció en  Caicara de Maturín, donde falleció  el 16 de abril de 1901

miércoles, 15 de mayo de 2013

Su Santidad el Papa en Guayana


29 de Enero de 1985Hecho histórico trascendental bajo el arzobispado de Monseñor Crisanto Mata Cova fue la visita, por primera vez,  de un Papa a Guayana, obviamente, de Su Santidad Juan Pablo II (Karol Wojtyla), quien como Monseñor Mata Cova también pasó por la jerarquía de Arzobispo, allá en Cracovia, Polonia, donde el 95 por  ciento de la población es católica y donde por contrasentido imperaba entonces un régimen comunista.
            De manera que siendo Monseñor Crisanto Mata Cova, arzobispo metropolitano de Ciudad Bolívar y Monseñor Medardo Luzardo Romero, Obispo de la Diócesis de Ciudad Guayana, Su Santidad el Papa Juan Pablo II visitó específicamente Ciudad Guayana y ofició una misa en Alta Vista ante una multitud procedente de toda la región del Sur y Oriente, el 29 de enero de 1985.
            Vino el Papa a conexionar con su palabra a los cristianos de esta parte del país y del resto de Venezuela, a sacudirlo para que sean menos vulnerables al totalitarismo sin religión y para que no se repita el contrasentido de su patria chica en las otras patrias del mundo.
            Juan Pablo II, el primer Papa no italiano en cuatro siglos (Antes, en 1552, hubo otro, Adriano VI, holandés) rompió no solo con la italianidad pontificial, sino que trascendió lo peninsular para ver y sentir a los que no pueden llegar hasta el Vaticano.
            El Papa vino además a fortalecer el ejercicio de la misión de la Iglesia que es la de evangelizar, vino a propugnar una presencia activa de ella en la vida plena del país y a estimular una fuerte acción de fe renovadora en el cristianismo.
            El Papa Juan Pablo II visitó por segunda vez a Venezuela el 9 de febrero de 1996.  El sumo Pontífice cumplió así su ultima etapa de una gira que lo llevó hasta Guatemala, Nicaragua y El Salvador.  Permaneció en Venezuela hasta el 11 y durante su permanencia bendijo la Basílica en Guanare, de Nuestra Señora del Coromoto, ofició una misa en el aeropuerto de la Carlota y se reunió con los líderes venezolanos en el Teresa Carreño.


martes, 14 de mayo de 2013

Muerte del Capitán José Tomás Machado



30 de enero de 1862.   Falleció en Ciudad Bolívar, su tierra natal, el oficial de la marina de guerra de Venezuela durante la gesta de Independencia y Gobernador del Estado Bolívar en tres ocasiones, José Tomás Machado.
            Falleció en la famosa Casa de las Doce Ventanas, pero había nacido en otra casa de la ciudad adquirida por su padre el portugués,  Joseph Díaz Machado, para vivir con su esposa Petronila Afanador, veinticuatro años luego de fundada Santo Tomás de la Guayana en la angostura del Orinoco.
            Aquí en esta casa construida a mediados del siglo diecinueve sobre la parte más alta de la Laja de la Sapoara, comenzó a vivir el prócer cuando ya había cumplido su jornada más importante a favor de la Independencia, bien al lado de los patriotas que en Guayana secundaron a la Junta Suprema de Caracas, en armas junto con el general Manuel González Moreno tratando de rendir a los realistas de Angostura, al lado de Miranda en el Portachuelo, La Victoria y Pantanero,  como en la campaña de Guayana en 1817.
            El capitán, diputado al Congreso de Angostura, Gobernador y jefe de los liberales de Guayana, casado en segundas nupcias con Felipa Jiménez Cardier y padre de seis varones y tres hembras, comenzó por fin un buen día del siglo diecinueve a tener casa propia: un regalo de Rafael, hijo de su primer matrimonio con Concepción Contasti Arcadio.
            Rafael Machado Contasti la hizo construir en la parte alta del actual Paseo Orinoco con calle Venezuela y para ello buscó a expertos albañiles conocedores de la técnica de construcción de entonces a base de piedra, cal, arena y barro.
            Para el piso hizo traer mollejones labrados desde las Antillas, más las columnas y ventanas de hierro forjado en Europa. La madera dura y noble fue extraída de los densos bosques de Guayana. Quería Rafael que fuera la casa más elegante de la ciudad con catorce ventanas, doce en la fachada y las otras mirando hacia el poniente.
            Los citadinos pronto le dieron nombre “Casa de las doce ventanas” y allí vivió el Capitán con su segunda esposa hasta que murió el 30 de enero de 1862, a la edad de 74 años,  siendo presidente del Estado Soberano de Guayana, Juan Bautista Dalla Costa hijo. Había nacido el 24 de diciembre de 1788.


lunes, 13 de mayo de 2013

La Revista Horizontes



31 de enero de 1899.Ya agonizando el Siglo XIX, de una nueva publicación periódica, pero fuera de lo común, empiezan a disfrutar los bolivarenses.  Se trata de la Revista Horizontes,  publicación mensual del Centro Científico-literario de Ciudad Bolívar. Apareció el 31 de enero de 1899 y estuvo circulando hasta 1914 bajo la dirección de los doctores Luis Alcalá Sucre, J. M. Agosto Méndez y Bartolomé Tavera Acosta.
            En el último año del siglo XIX cuando un grupo de hombres aguijoneado por el deseo no sólo de divulgar sus conocimientos científicos y producciones literarias, sino de confrontarlos y decantarlos con los aportes del diálogo y la discusión, acordó asociarse coherentemente bajo la disciplina de un compromiso.
            Así nació el 10 de enero del primer mes del último año del siglo diecinueve, el Centro Científico-literario de Ciudad Bolívar, en la casa de habitación del doctor Luis Alcalá Sucre, donde a las siete de la noche se reunieron, además del anfitrión, los doctores Luis Felipe Vargas Pizarro, José Miguel Torrealba García, Guillermo Herrera Franco, Bartolomé Tavera Acosta, José Manuel Agosto Méndez, José Tadeo Ochoa, Luis Antonio Natera Ricci, Carlos García Romero; Bachilleres Federico Calderón, Saturnino Rodríguez Berenguer, Pedro Felipe Escalona, Antonio José Lagardera, Ernesto Núñez Machado, Luis Acevedo Itriago, Ángel Vicente La Rosa, Antonio Bello, Rafael Villapol y los ciudadanos Luis María Mármol, Juan Vicente Michelangelli, Luis Aristeguieta Grillet y Miguel Isaías Aristeguieta.
            Estos fundadores, a los cuales se fueron sumando en el tiempo otros intelectuales valiosos, nombraron al Dr. Luis Alcalá Sucre, presidente del Centro y a los doctores Luis Felipe Vargas Pizarro y José Miguel Torrealba, primero y segundo vicepresidentes, respectivamente, Secretario de Actas, J. M. Agosto Méndez; Secretario de correspondencia, B. Tavera Acosta y Tesorero, Saturnino Rodríguez Berenguer.
            Idea primordial del Centro era fundar una revista que a la postre vino a ser “Horizontes”, en formato de 34 x 25 cms., y con un director, el presidente del centro, Luis Alcalá Sucre y un administrador, B. Tavera Acosta. Todos los miembros se consideraban redactores y así, el 31 de enero de 1899, inició su aventura científico-literaria desde el taller tipográfico de Julio S. Machado que terminó en los talleres de “La Empresa” de los Hermanos Suegart.


            

FEBRERO / Guayana aniquilada y sin ganado

General Pedro Zaraza
Primero de febrero de 1819. Bolívar escribe al General Pedro Zaraza preocupado por la escasez que resiente a la provincia de Guayana, principalmente por la considerable merma de la ganadería de las Misiones del Caroni que ha sido el sostén no sólo alimentario de las tropas sino su comercio en función del equipamiento militar, ahora agravado con la llegada de tropas inglesas.
            La carta fechada en Angostura manifiesta que “El 16 ppdo llegué a San Juan de Payara, donde el general  Páez ha establecido su cuartel general. Allí revisté el ejército de operaciones de Occidente, fuerte de 6.000 hombres, bien disciplinados y equipados de un todo. El 21, dada ya la orden de marcha para ir a batir a los enemigos en su campo del Chorrerón, donde han reunido todas sus fuerzas, recibí una comunicación oficial del consejo de gobierno, en que me participaba la plausible noticia de la llegada de algunos transportes de Inglaterra con parte de la expedición que ha salido de allí en nuestro auxilio. Esta consta de 4.000 hombres de infantería perfectamente armados y vestidos. Esta noticia alteró mi plan de operaciones, y me dirigí inmediatamente a esta capital para recibir y dar dirección a estas tropas, según convenga.
            Esta provincia está como V.S. sabe enteramente aniquilada y sin ganados, calcule V.S. el embarazo en que se encontrará el gobierno para alimentar estas tropas. Así es que ordeno a V.S., a la mayor brevedad, y con todo el interés y eficacia posible, remitir a la Soledad todo el ganado que pueda. No determino el número porque lo dejo a la discreción de V.S. que sabrá estimar nuestra situación y obrará en consecuencia.
            Estoy informado de que V.S. necesita de 200 fusiles y algunas municiones. Disponga  V. S.  que venga un comisionado de su confianza a recibirlos en esta capital.
Haga V. S. saber a la brigada de su mando y a todos los pueblos de ese departamento, el poderoso auxilio que nos acaba de llegar de Inglaterra, y de donde esperamos aún otros mayores, pues el entusiasmo de aquel pueblo y aun del gobierno por nuestra causa es inexplicable; después daré a V.S. nuevos detalles más circunstanciados. Simón Bolívar”.

Piar y Sedeño cruzan el Caroní



2 de febrero de 1817. El General Manuel Piar desmonta su Cuartel en el Hato San Felipe y reanuda su marcha hacia las Misiones del Caroní, pero antes de aproximarse al Paso de Caruachi, enfrenta con setenta de sus soldados a unos 300 del enemigo que cubren la zona desde el campamento de Ure.  En oficio al oficial Miguel Armas que comanda el Sitio de Angostura, le informa que “esta sola escaramuza nos ha hecho dueño de todas las misiones que están a la ribera del Caroní: el enemigo huye y no se atreve a esperarnos.  Creo que todo este país se pacificará muy pronto, porque ni los indios ni los frailes se esconden: todos se van presentando”.
            Piar no quiere perder tiempo y prosigue su avance hacia las Misiones luego de dejar comandando la zona de Caruachi al Coronel Pedro Chipía con  instrucciones por escrito muy precisas de cubrir con su división todos los puntos poblados, incluyendo el paso del río con una guardia permanente para control y protección de las comisiones del ejército que pasen por allí.  Pero su objeto principal señala que es el  de defender el parque y proteger a los indios conservándoles sus derechos y haciéndolos gozar de los bienes de la libertad, lo que no excluía la recluta  entre los mismos naturales para alistarlos en las tropas.  Debía Chipía también establecer una armería para arreglar los fusiles que presentaran problemas y localizar a los herreros del lugar para que forjasen el mayor número posible de lanzas.
Piar  cruzó el Caroní por el Paso de Caruachi el 2 de febrero y entró en la villa de Upata en medio de las aclamaciones y vivas del pueblo cuatro días después tras dispersar la guarnición del Gobierno y refugiarse ésta en los Castillos de Guayana la vieja con las fuerzas que cubrían a Caroní y San Joaquín en número de 200, de los cuales la mayor parte eran indios porque todos los criollos se adhirieron a la causa y muchos de ellos pasaron a engrosar el ejército. .  Al tomar  posesión de la villa, Piar dictó y dio a  conocer sus propósitos de libertad en un Bando.


domingo, 12 de mayo de 2013

Natalicio de Luz Machado




3 de febrero de 1916. Nació en Ciudad Bolívar la insigne escritora y poeta Luz Machado, autora de 13 libros e hija del ilustre jurisconsulto José Gabriel Machado, descendiente directo del prócer de la independencia José Tomas Machado. También ella, tal vez sin proponérselo, sino por su exquisita sensibilidad literaria, llegó a ser notable a través de su tiempo vital que traspuso la octogenariedad. Digna longevidad como la de sus ancestros, con los cuales, eslabona la continuidad de un extraordinario aporte, universalizado al ámbito nacional, en este caso, el aporte de su extensa y acendrada producción literaria que le mereció en 1946 el Premio Municipal de Poesía en Caracas y en 1986 el Premio Nacional de Literatura.
            Vivió intensamente tanto en Ciudad Bolívar como en Caracas y Chile donde hizo vida diplomática y, coincidencialmente, Luz Machado, nació y murió en tiempo de eclipse. Ella quería, al final de sus días, ser piedra en vez de polvo, para seguir, como los viejos templos, presente y fuerte contra los cataclismos.
            Quería también, de pronto, estar desprovista de conocimientos, vivir sola y sólo en la imaginación donde el hombre tiene su mundo aparte y ella la rectoría de los siglos. Imaginar con la cabellera suelta, sin panela, sin esa sombra leve de la alegría que hacia su media luna en el rostro, sino con un abrigo de primavera, ligero y claro, libre por la calle, con los pasos presurosos, como si fueran semillas de moriche esparciéndose y delineando el caudal para que no lo tiente el desbordamiento por la hierba milenaria. Y así ha sido. Ahora que ha muerto lo sabemos. La muerte que tanto la desesperaba y más aun el ver morir. La desesperaba no saber hallarse después otra vez. La desesperaba esa otredad de la que nunca se vuelve para hablarnos y saber si el camino es lento o rápido hacía la nada.
            La escritora bolivarense murió en Caracas, el miércoles 11 de agosto de 1999, a la edad de ochenta y tres años y seis meses. Se ausentó de Ciudad Bolívar al casarse a la edad de quince años con el poeta y político guanareño, Coromoto Arnao Hernández, a quien conoció cuando tenía la ciudad por cárcel, después del alzamiento del General Gabaldón en 1929. 


sábado, 11 de mayo de 2013

Los límites con el Esequibo




4 de febrero de  1779. El Intendente General de Venezuela, don José de Abalos, toma providencias para asegurar los límites de la provincia de Guayana e iniciar su poblamiento por la parte oriental de Esequibo y la Guayana francesa a fin, de una vez por todas, ponerle freno a las constantes incursiones de los holandeses.
            Convencido de ese propósito prepara una comisión con la misión de asegurar los límites de la provincia por la parte oriental, a barlovento de la desembocadura en el mar del río Orinoco, en el confín de la colonia holandesa del Esequibo.
La dicha Comisión debía acercarse lo más posible a la colonia holandesa procurando escoger el sitio más ventajoso y útil para fundar allí la primera población, vale decir, un terreno estratégicamente apropiado conforme a las circunstancias, para ser fortificado previendo la defensa de los límites, secularmente vulnerados.
En el cuerpo de instrucciones a los comisionados, el Intendente reflexiona y ordena lo siguiente: “no siendo posible sobre un asunto tan vasto, en país desconocido y con tantas contigencias y obstáculos como se presentan a la imaginación dar reglas ciertas y seguras,  se deja a la advertencia y discreción  de los comisionados,  el que ordenen sus disposiciones  y lo que considerasen  más a propósito para la  consecución de lo que se deja expresado.  El fin principal es la población y seguridad de los límites de la provincia de Guayana por la parte oriental de Esequivo y la Guayana francesa”.
            José de Abalos, natural de La Mancha, España, fue el primer Intendente de la provincia de Venezuela.  Especializado en asuntos fiscales y económicos.  Dotado sin duda de una gran capacidad organizativa y una rígida disciplina en el trabajo, todo lo cual quedó evidenciado durante su gestión como intendente desde 1777 que tomó posesión en Caracas, siendo capitán general Luis de  Unzaga,  hasta 1783 cuando por razones de salud debió regresar a la península.  Abalos imprimió gran impulso a la economía, arrebató los privilegios de la Compañía Guipuzcuana  e  hizo que el Monarca rescindiera el contrato con esa Compañía, imputada de irregularidades y del atraso de las provincias.


viernes, 10 de mayo de 2013

El Obispo Juan José Bernal Ortiz


5 de febrero de 1907. En un pueblito llamado Duaca nació Monseñor Juan José Bernal Ortiz, pero quedó huérfano a la edad de seis años y correspondió a la familia Octavio-Anzola asumir la responsabilidad paternal y velar por su educación, la cual cumplió normalmente en la escuela pública hasta que ingresó al Seminario “Santo Tomás de Aquino” de Barquisimeto. Luego pasó al Seminario Ínter-diocesano de Caracas regido por educadores de la Compañía de Jesús y finalmente se recibió de sacerdote el 19 de abril de 1930 tras estudiar teología en la Universidad Gregoriana de Roma.
            Su primera misa la ofició en su pueblo natal Duaca el 8 de octubre de 1930 y pasó casi inmediato a ejercer la docencia y dirección espiritual del Seminario donde se inició. Posteriormente aceptó ser párroco de San Felipe, Río Tocuyo y Acarigua. En 1937, Monseñor Enrique Maria Dubuc lo convenció para que volviese a la Universidad Gregoriana a licenciarse en derecho canónico y ciencias eclesiásticas y junto con el prelado viajó a Roma.
            En 1939 está de vuelta y es nombrado canónigo magistral de la catedral de Barquisimeto y Capellán del Colegio La Salle. Durante la década del 40 ejerce los cargos de párroco de la iglesia San Juan Bautista de Carora, Sanare, parroquia Concepción de Barquisimeto, Vicerrector Eucarístico de la Paz y Colegio Santo Tomás de Arbes en Barquisimeto.
            La Junta Militar de gobierno presidida por el Coronel Carlos Delgado Chalbaud lo postuló ante la Santa Sede para llenar la vacante de Monseñor Mejía y su Santidad el Papa Pío XII lo preconizó Obispo de Guayana y como tal fue consagrado en la Catedral de Caracas el 13 de noviembre de 1949.
            El 18 de diciembre de ese año llegó en avión a Ciudad Bolívar para tomar posesión de la Diócesis. Entonces fue objeto de un caluroso recibimiento contagiado con las festividades de Navidad y año Nuevo. Ese mismo año, dos meses antes, había sido electo también Obispo de Cumaná, Monseñor Crisanto Mata Cova.
            La gestión episcopal de Monseñor Bernal se extendió hasta julio de 1966 –16 años-. Tiempo durante el cual creó 19 parroquias, construyó el Seminario Cristo Rey de Ciudad Bolívar y las Iglesias de Pariaguán, El Tigrito, San Tomé, Santa Ana, San Joaquín, Anaco, Guasipati, Puerto Ordaz, Ciudad Piar, El Pao, Upata, El Dorado, Tumeremo, San Francisco de la Paragua, Caripito, Maturín, Quiriquire y Caicara de Maturín. Así mismo fue construido un nuevo Palacio Arzobispal en las afueras de la ciudad y la capilla y Colegio de la Divina Pastora. Parte del Vicariato Apostólico del Caroni fue incorporado a la Diócesis.

jueves, 9 de mayo de 2013

Rescate avioneta de Jimmie Ángel


6 de febrero de 1970.  Mediante una operación helitáctica de la Fuerza Aérea Venezolana, con el fin de restaurarla y exhibirla con motivo del Año Jubilar de esa fuerza militar, fue rescatada la avioneta Ryan Flamingo del piloto norteamericano, Jimmy Ángel, quien se hizo internacionalmente famoso al dar a conocer el Salto de la Meseta del Auyantepuy que lleva su nombre como el más elevado del planeta.
Jimmy Ángel murió en Panamá el 8 de diciembre de 1956, víctima del asma y el paludismo. Antes de morir manifestó su deseo de que la Ryan Flamingo permaneciera sobre la Meseta: “La avioneta es mía y nadie debe tocarla, ni puede, pues está en lugar inaccesible”. Sin embargo, en 1970 tuvo que ser pasado por alto el mandato testamentario pues la avioneta estaba hundida en un pantano y con el tiempo quedaría extinguida.
Rescatada, restaurada y exhibida en varias ciudades de Venezuela, el 26 de abril de 1980 retornó al Estado Bolívar y dado que fue declarada Monumento Público Nacional las autoridades resolvieron dejarla definitivamente en la que había sido siempre su base natural: Ciudad Bolívar. Aquí quedó bajo la promesa de que el gobierno regional le constituiría en el principal motivo de atracción de un Museo de los pioneros de la aviación selvática de Guayana.
            Provisionalmente fue ubicada en el Parque Leonardo Ruiz Pineda y finalmente en el Jardín de la Terminal de Pasajeros del Aeropuerto, donde sufrió el impacto de un robusto árbol sacado de raíz por viento huracanado. Un supersticioso dijo entonces y lo repitió más tarde, cuando un automotor se desvió de la Avenida y la Flamingo cayó impactada de nuevo: “¡Es la ira del Ángel!”.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Los capuchinos con espacios propios




7 de febrero de 1686.  Capuchinos catalanes que desde el principio estuvieron trabajando con los capuchinos de Aragón en la Misión de Cumaná, demandaron ante el Rey un territorio propio para sus actividades religiosas y civilizatorias y lograron mediante  Cédulas Reales del 7 de febrero de 1686 y 29 de abril de 1687, establecerse   en la Isla de Trinidad aunque sus aspiraciones alcanzaban hasta la Provincia de Guayana, lo cual no fue posible sino en 1734 mediante Concordia con los franciscanos observantes. De Píritu y los jesuitas del Orinoco.
            En la Provincia de Guayana, el territorio de los capuchinos catalanes quedó demarcado desde Angostura, siguiendo el río Orinoco por la banda derecha y por la boca grande hasta el mar.  Hacia el Sur, una línea ideal al río Amazonas.  Hacia la Guayana entonces holandesa no se especificaba término alguno.
            Los indígenas a reducir por los capuchinos en ese territorio adjudicado se denominaban caribes, guayanos (pariagotos), guaicas, arinagotos, panacayos, sálibas, aruacas y guaraúnos.
            En 1714, los misioneros declararon terminada su labor de reducción y entregaron las misiones al prelado de su jurisdicción que era el Obispo de San Juan de Puerto Rico, dando paso a las Doctrinas.
            En 1725, estas misiones en Guayana trajeron ganado desde Barcelona que se multiplicó extraordinariamente. Fue ésta una idea valiosa y bastante acertada del Primer Prefecto misionero Tomás de Santa Eugenia.
            Entre las primeras Misiones fundadas por los capuchinos están Purísima Concepción de Suay, (1724),  San Antonio del Caroní (1725),  Nuestra Señora de los Ángeles del Macario (1730), San José de Capapui ( (1731),  San Francisco de Altagracia (1731),  San Miguel del Palmar (1734), Divina Pastora del Yacuario (1737), San Miguel de Unata ( (1739), Nuestra Señora de Monserrat  del Miamo (1748),  San Miguel del Carapo ) (1752), Nuestra Señora del Rosario de Guasipati (1757) y San Ramón de Caruachi (1763).

martes, 7 de mayo de 2013

Muerte de Bartolomé Tavera Acosta



8 de febrero de 1931. Falleció en Maracay, Estado Aragua, a la edad de 44 años, el historiados Bartolomé Tavera Acosta, quien dedicó la mitad de su vida y extraordinaria capacidad de investigador a la Provincia de Guayana, donde ocupó honrosos cargos, entre ellos, Secretario General de Gobierno, Concejal, Legislador, Inspector  de Aduana y Gobernador del Territorio Federal Amazonas.  Del Estado Aragua fue su  Senador, Secretario General y Gobernador.
            Vida intensa tuvo este polígrafo en Ciudad Bolívar. Vivía en la calle Libertad, frente al edificio de Eugenio Berletta, sede más tarde del Liceo Sucre y después Corresponsalía de El Nacional. Allí en ese edificio donde dio sus primeros pasos la telefonía bolivarense, escribió la mayoría de sus treinta obras, entre ellas “Anales de Guayana” que es la crónica más densa escrita de la región desde la Colonia hasta la Guerra de los Azules.
            El Historiador Ramón Armando Rodríguez, en su “Diccionario Biográfico e Histórico de Venezuela” señala que posiblemente después de Arístides Rojas, ha sido Tavera Acosta, el científico venezolano que ha tratado mayor número de asuntos sobre nuestro país.
            Pascual Venegas Filardo afirma por otra parte, que la obra de Tavera Acosta  es vasta y compleja, comprende temas de historia venezolana, etnología, lingüística, espeleología y geografía. Esta última, sin ser  la más extensa, es no obstante una de las más interesantes por lo que aporta al conocimiento geográfico del Sur de Venezuela.
            Siendo Gobernador del Territorio Federal Amazonas, designado por el Presidente Cipriano Castro, de cuyo nacionalismo era admirador, escribió “Río Negro” que es una monografía de carácter regional y donde se condensa la historia de aquella zona que en un tiempo fue turbulenta por la ambición que despertó en mucha gente la explotación del caucho y las resinas. Bastaría con recordar a Tomás Funes y las peripecias que vivió hasta parar en la Cárcel de Ciudad Bolívar el escritor Rufino Blanco Fombona, quien también fue Gobernador del selvático Territorio cuya capital entonces era San Fernando de Atabapo.
            En el Estado Bolívar sólo un Liceo, el de Upata,  recuerda su nombre, pero al escritor lo recuerdan más los bolivarenses por su libro “Anales de Guayana” que como bien expresó en el prólogo de una reedición el historiador  Manuel Alfredo Rodríguez  “...es el fruto de una larga investigación centrada en los archivos de Ciudad Bolívar y los errores que seguramente tiene son de escasa monta al lado de sus grandes méritos.  De ahí que los Anales sea un libro caro al corazón de los guayaneses”.

lunes, 6 de mayo de 2013

Fundación de Pto. Ordaz y Cd. Piar


9 de Febrero de 1952. La colocación de la primera piedra de Puerto Ordaz  y Ciudad Piar, ocurrió el 9 de febrero de 1952, mediante toda una ceremonia presidida por el entonces Tcnel. Luis Felipe Llovera Páez, bolivarense, a la sazón miembro de la Junta Militar de Gobierno que entonces mandaba en Venezuela.
            Además de Llovera Páez estuvieron en el acto, el Ministro de Minas Santiago Vera; el Ministro de Obras Públicas, Gerardo Lansón; Ministro del Trabajo, Carlos Tinoco Rodil; el Embajador de los Estados Unidos, Fletcher Warren; Gobernador J.G. Barceló Vidal; Presidente de la Orinoco Mining Co. Mack Lake; director del gabinete, Federico R. Schocter y el Obispo Juan José Bernal Ortiz, quien bendijo la primera piedra.
Ciudad Piar es gemela con Puerto Ordaz, oda vez que la colocación de la primea piedra marcó el nacimiento de ambas ciudades.
            Puerto Ordaz en la confluencia del Orinoco con el Caroní y Ciudad Piar 130 kilómetros al Sur, entraban a formar parte vital de los planes para la explotación de los yacimientos de mineral de hierro localizados en el cerro de la Parida.
            Precisamente, Ciudad Piar fue fundada en las inmediaciones del Cerro de la Parida donde ya existían Barrio Nuevo, Barrio Viejo y Barrio Ajuro con un total de 199 casas habitadas por agricultores y criadores de  ganado.
            La planificación de la ciudad estuvo a cargo de los doctores Francisco Carrillo Batalla, Moisés Benacerraf y Carlos Guina, entre otros, por encargo de la Orinoco Mining Company, empresa concesionaria para explotar las minas de hierro de la Parida o Cerro Bolívar. Distinta a las petroleras, Piar comenzó a edificarse como una Ciudad abierta con viviendas cómodas y facilidades comunales.
            Para 1982 cuando cumplió treinta años tenía cinco mil habitantes y había pasado a ser la capital del Municipio Centurión integrado al Distrito Heres, mientras Puerto Ordaz pasó a formar parte de Ciudad Guayana cuya primera piedra la colocó el 2 de julio de 1961 el Presidente Rómulo Betancourt.


domingo, 5 de mayo de 2013

Muerte de Dalla Costa


 10 de febrero de 1894.  Murió en Ciudad Bolívar Juan Bautista Dalla Costa Soublette, uno de los gobernadores más progresistas de Guayana.  La Gobernó en tres períodos, siendo el más largo el comprendido entre 1866 y 1871.
            Le faltaban seis días para cumplir 71 años de edad cuando le sobrevino la muerte conmocionando a todo el Sur del Orinoco.
            El prócer de la Independencia, General Ascensión Farreras, dijo de él en carta dirigida al General Páez, que era el amigo de los pobres, el azote de los malvados y el regulador de los incautos.
            Gobernaba la provincia de Guayana el coronel José Ucroz cuando nació (16 de febrero de 1823) el hijo de don Juan Bautista Dalla Costa, italiano de origen, y de la venezolana doña Isabel Soublette Jeres Aristiguieta, hermana del General Carlos Soublette.
            De la infancia de Dalla Costa hijo se sabe poco, pero se infiere de viejas crónicas que a la edad de 16 años se hallaba en Londres pasando buena parte de su juventud y atesorando una educación valiosa que más tarde pondría al servicio de su patria.
Juan Bautista Dalla Costa Soublette ocupó importantes cargos en su vida pública; jefe político del cantón de Heres, concejal del Distrito Heres, Gobernador, Inspector General de los Ejércitos de Occidente de la República, Consultor de los Despachos de Interior y Justicia, Presidente del Estado Soberano de Guayana, Ministro Plenipotenciario, Senador por el Estado Bolívar y candidato a la Presidencia de la República.
Fue sin duda notable impulsor de la educación pública y a él se le debe la famosa circular y decreto que sobre esta materia dictó en 1867 adelantándosele en tres años al Decreto de Guzmán Blanco sobre la gratuidad y obligación de la educación primaria en Venezuela.
Ha sido considerado como hombre progresista y civilizador.  Fomentó importantes obras que todavía se conservan en el Estado y se ha escrito de él que cuando acudía a la contribución ciudadana, primero suscribía la suya. La estatua del Libertador que ocupa el centro de la Plaza Mayor de Angostura es producto de la iniciativa del ilustre guayanés, lograda a través de una gran colecta pública.  Esta estatua de bronce, similar a la de Bogotá, es la primera de las erigidas al Libertador en Venezuela después de su muerte.

sábado, 4 de mayo de 2013

Piar sitia las Fortalezas de Guayana



11 d febrero de 1817. Luego de oficiar  al Comandante Pedro Chipía a objeto de que destacase treinta o cuarenta hombres al mando de un oficial para ocupar los pueblos de San Joaquín y Caroni y cuidar de los intereses de los capuchinos que lo habían abandonado todo,  Piar dejó brevemente Upata  y pasó con su ejército a sitiar las fortalezas de Guayana la vieja.
Exactamente marchó el 10 de ese mismo día y retornó inmediatamente después para seguir despachando desde su Cuartel de Upata.  Aquí recibió con un mes de retardo un nuevo oficio del Libertador, a través  del Coronel Vélez, en el que insiste sobre la necesidad perentoria de repasar el Orinoco para reunírsele con el fin de formar un gran ejército unido.  Piar, sobre la marcha, le responde esgrimiendo una vez más las razones que se oponían a esas operaciones y que con anterioridad le fueron trasmitidas, añadiendo el sacrificio a que se exponen los 29 pueblos de la Guayana en el acto en que los abandone el ejército...  “Yo no puedo persuadirme que la orden de VE sea un decreto a muerte contra estos infelices inocentes.  VE la libra ignorando mi situación; impuesto de ella, no podrá menos que aprobar mi resolución de permanecer en esta Provincia hasta liberarla del todo.  El enemigo está reducido a la última extremidad, circunscrito a las dos Guayana, privado de todo recurso y aterrado.  Estas son ventajas que no siempre se presentan, y que no pueden desperdiciarse  cuando una vez se han presentado”.
Aun así, Piar recibe al Teniente Coronel Salcedo trayendo cartas de Juan Bautista Arismendi y del Libertador insistiendo encarecidamente ambos sobre la necesidad  de que Piar desista de sus operaciones en Guayana y se vaya a Barcelona.  Pero nuevamente Piar esgrime sus razones ante Arismendi y, para poner de manifiesto eficazmente los inconvenientes que tiene de repasar el Orinoco como se lo ordena el Libertador, comisiona al Teniente coronel José Manuel Olivares para que explique personalmente  al Jefe Supremo su posición y la situación de ventaja que significa asegurar la libertad de la Provincia de Guayana tanto por su posición estratégica como por sus ingentes recursos y facilidad de comunicación con las colonias inglesas limítrofes.

viernes, 3 de mayo de 2013

La Batalla Fluvial de Sorondo



12 de febrero de 1812.  Zarpó de Cumaná una expedición de 32 cañoneras mandadas por el alférez de navío Felipe Estevez, secundado por Juan Bautista Bideu.  Su objeto era penetrar el Orinoco para en combinación con fuerzas de tierra apostadas en Soledad, Santa Cruz del Orinoco y Barrancas, tomar la  ciudad de Angostura, capital de la Provincia de Guayana que había sido objeto de un golpe militar luego de un mes de haberse pronunciado a favor de la Junta Supremo de Caracas surgida tras el evento del 19 de Abril de 1810.
            Estas fuerzas entraron en el Orinoco y se dirigieron a Barrancas y  fortalezas de la Antigua Guayana.  Sus acciones se llevaron a cabo en coordinación con las fuerzas de tierra a cargo del coronel Manuel Villapol, en Barrancas. Para neutralizar la ofensiva de Estevez marchó una flotilla realista bajo el mando del oficial de marina Francisco de Sales Echeverría, quien fue derrotado el 27 de febrero  en el caño Macareo. Los realistas regresaron a las fortalezas de la Antigua Guayana, y el 25 de marzo zarparon nuevamente estas fuerzas, integradas por 6 goletas y 10 lanchas cañoneras; a bordo de estos buques iban 500 soldados de infantería. No habían transcurrido 2 horas cuando fueron avistados los republicanos en la ensenada de Sorondo.  La infantería de Villapol se hallaba situada en el cerro de Sorondo en la margen izquierda del Orinoco. La escuadrilla de Guayana avanzó sin disparar hasta la distancia de unos 100 m de la republicana y entonces inició intenso fuego de bala y de metralla, lo cual obligó a la flota de Estevez a replegarse hasta el pie del cerro, donde formó nuevamente y reanudó el fuego. En este primer día de combate, los realistas destruyeron 6 naves cañoneras que les cerraban el paso del río y con esta acción pusieron sus buques en condiciones de cortar la retirada de los republicanos. Durante la noche la gente de Estevez se ocupó en la construcción de una batería en la margen del río, al pie del cerro; trabajos ejecutados bajo hostigamiento. El 26 al amanecer (Jueves Santo), fue la última batalla que terminaron perdiendo los republicanos. En manos de los realistas quedaron más de 20 lanchas; 2 goletas inglesas, 1 bergantín; más de 40 cañones de diversos calibres; 39 quintales de pólvora en barriles y mucho armamento menor