lunes, 31 de diciembre de 2012

El Protocolo de Puerto España

 

18 de junio de 1970.  Los gobiernos de Venezuela, Guyana y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, firmaron en la Isla de Trinidad el Protocolo de Puerto España por el cual se aplazaba durante un lapso de doce años la reclamación que Venezuela venía haciendo del territorio ubicado al oeste del Río Esequibo.
            El protocolo fue firmado por el canciller Arístides Calvani, en representación del Gobierno de Venezuela; Shridath  S. Ramphal, por el gobierno de Guyana; y Roland Charles Colin Hunt, por Gran Bretaña.
            La reclamación de unos 250 mil kilómetros cuadrados de territorio fue replanteada por el gobierno venezolano a raíz de la independencia de la Guayana Británica.  El gobierno venezolano pedía reparación de la injusticia de que fue víctima con el Laudo Arbitral dictado en París en 1899 y que le privó  de un territorio vasto e importante.
            La discusión por este territorio data desde el mismo momento  (1840) en que el explorador Roberto Shomburg, al servicio de la Gran Bretaña, con el pretexto de explorar los territorios de Guayana y de establecer una línea tentativa de límites, fijó en las Bocas de Amacuro y en Barinas, la bandera inglesa y estableció señales  de dominio en la región.
            La indignación y protestas venezolanas no se dejaron esperar y todos los gobiernos que se sucedieron desde entonces se interesaron y tuvieron que ver en una u otra forma con la reclamación.  La  intervención de los Estados Unidos para que la Gran Bretaña aceptara el arbitraje fue importante, sólo que el dictamen dado en París el 3 de octubre de 1899 no fue justo.  El área en disputa alcanzaba unas 50 mil millas y de estas solamente reconocieron los derechos de Venezuela sobre unas 5.000, especialmente en las Bocas del Orinoco.  El expresidente de los Estados Unidos General Harrison y el jurista Severo Mallet – Prevost, quienes actuaron como asesores de Venezuela en el caso declararon al siguiente día del Laudo que “nada había en la historia de la controversia que explicase adecuadamente el trazado de la línea fronteriza establecida en el fallo”.

domingo, 30 de diciembre de 2012

La Muerte de Don Antonio Liccioni

19 de junio de 1901. Se registró la muerte de don Antonio Liccioni y el Gobierno decretó duelo regional con las oficinas públicas cerradas durante dos días.  Don Antonio Liccioni, vertiente mayor de la sangre corsa en Guayana se radicó defi­nitivamente en ella en 1865 y demostró su vitalidad y empuje como ganadero y fun­dador del gran pueblo aurífero de El Callao.
            Don Antonio Liccioni nació en el pueblo de Pino, Mar Tirreno, en 1817. Ya Córcega era francesa. La había vendido Génova, Virreinato de Inglaterra.
            Liccioni llegó a la América por Colombia, donde se casó con Natalia Beltrán.  Fomentó un hato en Casanare y llegó a ser Prefecto de la provincia.
            Entre 1865 y 1870 llegó a Guayana con todo su ganado, invitado por Juan Bautista Dalla Costa, quien lo ganó para reorganizar y pre­sidir la Compañía Minera de El Callao, donde realizó una labor em­presarial trascendente.
            La Compañía Minera de El Callao llegó a producir hasta 8 tonela­das de oro al año y le imprimió gran dinamismo a la actividad mer­cantil bolivarense, sostenida hasta entonces por la ganadería y explo­tación de subproductos de la selva como el caucho, la sarrapia,  balatá y las cortezas amargas de árboles medicinales.
            Pero Liccioni no vino expresamente en busca de El Dorado sino como hombre de hacienda que quería poner en práctica su expe­riencia acumulada en el fomento ganadero de Casanare, pero por fortuna se encontró con el filón de El Callao que le permitió sin tener que dejar la ganadería, incursionar en el área minera como no antes ni después lo habían hecho otros sectores ligados a la explotación aurífera.
            De la unión de Antonio Liccioni con Natalia Beltrán nacieron siete hijos: Antonio, César, Leopoldo, Julio, José Roberto, Natalia y Margari­ta Liccioni Beltrán.

sábado, 29 de diciembre de 2012

El Obispo José Manuel Arroyo y Niño



20 de junio de 1856. El quinto Obispo de la Diócesis de Guayana, doctor José Manuel Arroyo y Niño, fue preconizado por el Papa Pío IX el 20 junio de 1856 y su consagración tuvo lugar en Caracas por el Arzobispo Silvestre Guevara y Lira. Se posesionó de la Diócesis el 14 de julio de 1857.
            Nacido en Carora, Estado Lara, el 9 de abril de 1814, hijo de José Julián Arroyo y de María Rosalía Niño Ladrón de Guevara.  Realizó sus primeros estudios en su ciudad natal y luego pasó a la Universidad Central donde se graduó  de doctor en Teología.  En la misma universidad ejerció las cátedras de filosofía y teología.  Actuó como sacerdote en las poblaciones de Turmero, Maracay, Cagua y Santa Cruz y en 1843 se le dio en propiedad el curato de San Agustín de Guacara.
En 1845 se le trasladó a Valencia como Vicerrector del Colegio Nacional y posteriormente pasó a ser  Rector del Seminario de Caracas.  Antes de ser postulado para ocupar la silla de la Diócesis de Guayana, se desempeñaba como Canónigo de la Catedral caraqueña.
            La Diócesis de su gobierno estaba bien provista de sacerdotes y con reservas en el Seminario de Caracas, pero 18 meses después cuando estalló la Guerra Federal en Coro con repercusiones en toda Venezuela, el Clero comenzó a debilitarse por los continuos alzamientos en los pueblos de la jurisdicción y por la eliminación de los 2 mil pesos que asignaba el Estado para los estudiantes seminaristas. Monseñor Arroyo pensó entonces en la creación de un Seminario en la capital de la Diócesis y logró que el Congreso Nacional lo decretara el 21 de mayo de 1867, pero dificultades económicas y de otra índole lo impidieron. No será sino en 1930 ya bajo el obispado de Monseñor Mejía cuando este viejo y ansiado sueño del episcopado materializará.
            Sin embargo, el Obispo pudo amasar algunos recursos para la construcción de la Capilla de San Isidro y La Trinidad, más los Templos de Maturín, Soledad, San Diego de Cabruta, Pozuelos, Caicara de Orinoco, San Joaquín y El Chaparro, además de reparar otros existentes. Asimismo canceló la hipoteca de 2 mil pesos que pesaba sobre la Casa Episcopal.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Anselmo Zapata Ávila, caudillo del Yuruari

           

21 de junio de 1948.  Falleció en la población aurífera de El Callao, el General Anselmo Zapata Ávila, uno de los caudillos más recios del Yuruari con varios duelos personales de los que salió ileso y sin condena aparente dada su amistad con Gómez y Cipriano Castro.
Hombre corpulento, de robusta personalidad primitiva, curtido en las faenas llaneras, autodidacta hasta donde lo permitieron sus labores del campo. Llegó a ejercer funciones públicas tanto en la región aurífera del Yuruari como en la Vicepresidencia.  En dos ocasiones se encargó de la Presidencia del Estado.
Se distinguió como Gobernador del Territorio Federal del Yuruari posteriormente a su lance personal con el General Santiago Rodil en la plaza mayor de Guasipati. Desempeñó una curul parlamentaria en calidad de suplente y ejerció papel destacado en la Batalla de Orocopiche al lado de los Generales Domingo Sifontes y José María (El Mocho) Hernández dentro del marco de la Revolución Legalista que llevó al Poder al General Joaquín Crespo.
.        Estuvo al lado de Cipriano Castro cuando se vio a punto de ser derrocado por la Guerra Libertadora que tuvo a Ciudad Bolívar como  último reducto.  Se desempeña bien en San Félix y luego en Carúpano tras el derrocamiento del Gobierno  del General Julio Sarría Hurtado por el alzamiento del Capitán Ramón Cecilio Farreras.
Durante el Gobierno de Gómez acompañó en la Vicepresidencia del Estado al General Marcelino Torres García  y al General Vicencio Pérez Soto.  Cansado de la guerra y la política se retiró a sus hatos en el Yuruari hasta el día de su muerte y separados de sus hijos con los cuales nunca se llevó bien acaso porque ambos habían heredado su carácter duro y severo.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Secuestrado en Argel Gobernador de Guayana

22 de junio de 1622. . En Argel y secuestrado murió don Fernando de Berrío, siendo Gobernador por segunda vez de la Provincia de Guayana. Para ejercer la gobernación fue designado el capitán general Luis de Monsalve, a quien le tocó hacer frente al segundo ataque corsario de que fue objeto la ciudad.
Fernando de Berrío, muy joven, sucedió a su padre, el fundador de la Capital de Guayana, Antonio de Berrío, pero había perdido le herencia vital de la Gobernación tras un juicio de residencia que le abrió camino a Diego Palomeque de Acuña muerto después en combate contra las fuerzas invasores de sir Walter Raleigh. El alcalde Juan de Lezama primero y Jerónimo de Grados después, llenaron el vacío del Gobernador Diego Palomeque de Acuña, hasta que Don Fernando de Berrío y Oruñas retornó por su heredad.
            Al mando de 44 soldados y tras navegar el Casanare, el Meta y el Orinoco, Fernando de Berrío se hizo presente el 11 de marzo de 1619 en Santo Tomás de Guayana con las credenciales otorgadas por la Audiencia de Santa Fe, justo a los dos años de la muerte de Raleigh.
            Su primera tarea fue la de emprender la reconstrucción de la ciudad y con ese fin comisionó al capitán Jerónimo de Grados y Alonso de Monteros para que reclutaran mano de obra indígena en el Esequibo, pero con tan mala suerte que fueron capturados por los ingleses por cuya libertad pretendieron cobrar un rescate traducido en unos cuantos quintales de  tabaco en rama, renglón agrícola que se daba muy bien en las Misiones y que se comerciaba a través del puerto de Santo Tomás.
            Don Fernando como pudo reconstruyó la ciudad, reactivó la agricultura, el comercio, y abrigó proyectos de expansión y exploración que personalmente quiso plantear ante el Consejo de Indias a objeto de asegurar sostenidos recursos humanos y logísticos. Así que tan pronto se le presentó la ocasión, viajó a España, pero en la fase final del trayecto el barco que abordó fue atacado por Piratas moriscos que lo llevaron a Argel, tal cual como ocurrió en 1575 con Cervantes, autor de Don Quijote de la Mancha.  Allí cautivo y añorando a Guayana encontró la muerte.


miércoles, 26 de diciembre de 2012

Primera expedición por el Orinoco


23 de junio de1531.  En plena época de lluvia e inundaciones. Diego de Ordaz inicio contra corriente la penetración del Orinoco. Venciendo en cada escala la resistencia del aborigen, fue explorando y penetrando el inmenso curso de agua hasta llegar a la desembocadura del Meta y luego a las torrenteras de Carichana con una tripulación mermada en 80 hombres, extenuada y a punto de rebelión por el trato cruel y la inseguridad de un retorno cada vez más incierto.
            La voz ¡Uayana! ¡Uayana! Escuchada por Juan González durante la exploración previa vuelve a hender los aires de las bocas del Caroní y el Conquistador queda impresionado. Nunca más aquellos hombres de ultramar olvidarán la reiterada voz aborigen. Desde entonces Uayana o Guayana habrá de ser siempre para el mundo todo aquel inmenso territorio donde la Naturaleza recrea la fuerza eterna de su vitalidad.
            Más tarde, en el trayecto fluvial que sigue hasta el río Arauquita, no se oye otra voz aborigen que la de Urinoko y Orinoco será castellanizado conforme a la etimología primitiva: Ori; confluencia y Noco; lugar (lugar de confluencia). Orinoco será por sobre los otros nombres que seguirán después hasta sus cabeceras, incluyendo Uriaparia en el primer tramo de la navegación.
            Seis meses tardó en remontar unas 160 leguas del Orinoco y emprendió el regreso en Enero de 1531 favorecido por la corriente que lo puso en el. Fuerte de San Miguel de Paria en apenas  veinte días.  Regresaba hecho una ruina, sin poder siquiera recuperar lo invertido, producto de la riqueza lograda en Tasxichtlan. Retornaba con su gente mermada y enferma, cansada y ganosa de tirar la toalla como en efecto ocurrió. Muchos desertaron y para justificarse, lo acusaron ante el gobierno de Cubagua a cargo del Alcalde Pedro Ortiz Matienzo, quien le hizo juicio y trasladó preso  a la Audiencia de Santo Domingo.
            Allá, luego de consultada la Corte, fue absuelto y decidida la devolución de sus bienes. No conforme, quiso vindicar la conducta en su contra asumida por el Alcalde, llevándolo ante la Corte, pero en el curso de la navegación el Comendador murió y su cadáver lanzado al mar en un serón.

lunes, 24 de diciembre de 2012

El Colegio Nacional de Guayana


24 de junio de 1840. Quedó oficialmente instalado el Colegio Nacional de Guayana que había sido decretado por el Gobierno de la Gran Colombia y ratificado mediante reformulación de la ley por el Gobierno de José Antonio Páez en 1834, ya separada Venezuela de la antigua República creada por el Libertador.
No obstante que el Colegio fue objeto de un nuevo decreto en 1834, no pudo instalarse sino el 24 de junio de 1840, seis años después,  que una Junta de Rentas  logró reconstruir el edificio que se hallaba en muy malas condiciones y asegurar ingresos fundamentados, principalmente en las rentas que le producían los arrendamientos de los terrenos para hatos de las antiguas Misiones del Caroní que el Gobierno Nacional había adjudicado al Colegio para su usufructo.
            Los catedráticos que el Colegio requería no fue posible lograrlos en Caracas ni en otras partes del país. Los académicos parecían temerles a una ciudad tan cerca de la selva y consecuencialmente amenazada por zoonosis como el paludismo y la fiebre amarilla, por lo cual hubo que echar mano de los recursos habidos entre los vecinos de la misma ciudad.
El Gobierno había destinado inicialmente como sede del Colegio el Hospicio de los Padres Observantes (El Convento) que por estar en las afueras de la ciudad resultó inconveniente. En atención a un pedimento de los angostureños, el Gobierno central acordó permutar a la Diócesis el Convento por la casa de los Jesuitas o “del Gobierno” como identificaban al inmueble donde se había reunido el Congreso de Angostura y el cual pertenecía a la Diócesis. El avalúo del Convento fue de 26.243,49 pesos y el de la Casa de los Jesuitas, 12.715,37 pesos.
De manera que el Colegio arrancó sin Rector. Sólo con el catedrático de castellano, Andrés Eusebio Level de Goda, hijo del primer Rector del Colegio de Cumaná, haciendo las veces de Vicerrector, el catedrático de latinidad, Pbro. Rafael Cortés y 30 estudiantes. El Colegio no tuvo Rector sino a partir de 1842 cuando el Gobierno logró contratar al catedrático Elías de Valenzuela, quien inició el curso de filosofía previsto para completar la secundaria.


domingo, 23 de diciembre de 2012

El Departamento Orinoco

Ubicación de Orinoco
     
25 de junio de 1824. El Congreso de Bogotá ratificó por ley la creación del Departamento Orinoco establecida en la Ley Fundamental de los pueblos de Colombia, del Congreso de Cúcuta, que tuvo lugar el 2 de octubre de 1821.
Mediante esta ley, la República de Colombia quedó dividida en  Cundinamarca, Quito y Venezuela y 7 departamentos. El territorio de Venezuela quedaba dividido en 3 departamentos: Orinoco, Venezuela y Zulia.  El Departamento Orinoco integrado por las provincias de Guayana, Cumaná y Margarita”.
La ley dispuso a Cumaná como Capital y residencia del Intendente.. Cada provincia tenía un Gobernador, subordinado al Intendente y dividida en cantones, con un juez político para cada cantón, o, según el casó, para circuitos de 2 o más cantones.
El cúmplase, con la firma de Simón Bolívar es de fecha 8 de octubre de 1821. Para fines de este año y principios de 1822, se calculaba aproximadamente la población del departamento de la siguiente forma: Barcelona: 45.000 h; Cumaná. 70.000 h; Guayana: 45.000 h; Margarita: 15.000 h; para un total de 175.000 h.
El Congreso de Bogotá, en ley del 25 de junio de 1824, ratificó su denominación como Departamento del Orinoco. La población calculada para ese año era de 160.000 h repartidos así: Barcelona: 45.000 h; Cumaná: 70.000 h; Guayana: 30.000 h; y Margarita: 15.000 h. Las provincias se dividían en cantones, el primero de los cuales era la capital. Provincia de Barcelona: cantones de Barcelona, Píritu, Onoto, Aragua, San Mateo, San Diego, Pao y Soledad. Provincia Cumaná: cantones de Cumaná, Cumanacoa, Cariaco, Carúpano, Güiria, Río Caribe, Aragua (de Barcelona), Maturín y Barrancas. Provincia  de Guayana: cantones de Angostura, Upata, Piacoa, Caicara y San Fernando de Atabapo. Provincia de Margarita: cantones La Asunción y Norte.
El 18 de abril de 1826 se creó el departamento Maturín, con las provincias de Barcelona, Cumaná y Margarita, con sede en Cumaná, quedándole al departamento Orinoco solamente la provincia de Guayana a la que se le había anexado en esa misma fecha la provincia de Barinas y Apure. Este departamento desapareció en 1830, al separarse Venezuela de la República de Colombia y el departamento Orinoco se desmembró en 2 provincias: Guayana, con los cantones de Angostura, Upata, Piacoa, Caicara y San Fernando de Apure; y Barinas, con los cantones Araure, Barinas, Guanare, Guanarito, Nutrias, Obispos, Ospino y Pedraza. 

sábado, 22 de diciembre de 2012

Francisco Antonio Zea


26 de junio de 1880.  En esta fecha, víspera del aniversario del Correo del Orinoco, semanario del cual fue redactor, el Presidente de Venezuela, Antonio Guzmán Blanco, decretó una pensión para la hija del Dr. Francisco Antonio Zea y reconoció  a su favor la suma de 57 mil bolívares como parte que le correspondía  de  los  200  mil  bolívares acordados como recompensa extraordinaria al Vice – Presidente de Colombia, por el Congreso  de Angostura el 19 de enero de 1820, fecha en la que clausuró sus sesiones.
            Francisco Antonio Zea, además de Presidente del Congreso de Angostura y Vicepresidente de Colombia, fue el primer redactor del Correo del Orinoco.  Se ausentó de Angostura después de clausuradas las sesiones del Congreso para cumplir en Inglaterra una misión encomendada por la República.  Durante esa misión diplomática, en 1822, murió no sin antes haber pasado por los sinsabores propios de una época en la que la lucha de los patriotas venezolanos dependía en parte de los préstamos y ayuda de los ingleses.
            Zea, quien también era botánico, había nacido en Medellín en 1770.  Quince años más tarde terminó sus estudios de Filosofía y Teología y poco después se incorporó al Jardín Botánico de Bogotá, donde terminó su carrera.

A la edad de diecinueve años Zea sentía arder dentro de sí el sentimiento de libertad que estallaba en otros hombres de su patria como Nariño.  Animado por ese fuego firma la declaración de Los Derechos del Hombre  y es desterrado a la península.  Allí transcurren 20 años y llega a ser Director del Jardín Botánico de Madrid y profesor de Ciencias Naturales, la que abandonó para integrar la Junta de Bayona, conservadora de los Derechos de Fernando VII y luego la prefectura de Málaga; mas, siempre pensaba en América, colonizada y aherrojada y a ella volvió con la Expedición de los Cayos para ocupar los más prominentes y honrosos cargos de la Tercera República

viernes, 21 de diciembre de 2012

El Correo del Orinoco


27 de junio de 1818.  Comenzó a circular el “Correo del Orinoco”, hebdomadario fundado por Bolívar y Francisco Antonio Zea, en la ciudad de Angostura, para servir y defender los intereses de la causa republicana.
            La prensa donde se imprimió fue fabricada en los Estados Unidos y llegó a Angostura por la vía de Trinidad a principios de octubre de 1817 y, circunstancia realmente curiosa, fue pagada en parte con 25 mulas guayanesas que para la época costaban 25 pesos cada una.
            El taller de impresión fue instalado en la casa del alcalde provincial don José Luis Cornieles y el gobierno lo puso bajo la dirección del tipógrafo inglés Andrés Roderick, quien devengaba 50 pesos mensuales.  En 1821, por disposición del gobierno de Colombia, Roderick viajó  a Maracaibo con otra imprenta traída de Filadelfia  y la del Correo, bajo la dirección del tipógrafo Bradshow, fue reinstalada en el sótano de la casa donde se reunió el Congreso de Angostura.
            El “Correo del Orinoco” nació como contrapartida de la Gaceta de Caracas orientada por los súbditos del Rey a desacreditar el origen, los medios y resultados de la guerra de independencia.  Hasta el número once estuvo circulando en formato de cuatro páginas de 32 x 24 centímetros  en texto de dos columnas.  De allí en adelante aumentó su formato a 36  por 26 y texto de tres columnas.  Estuvo circulando  - 128 ediciones – hasta ocho meses después de la Batalla de Carabobo.
            Con el “Correo del Orinoco” nace sostenidamente el periodismo libre e independiente de Venezuela.  Por esta sola e indiscutible razón, la IV Convención Nacional de Periodistas consagró el 27 de junio como Día del Periodista.  Hasta entonces el Día del Periodista se celebraba el 24 de octubre, día y mes de 1808 cuando comenzó a circular la Gaceta de Caracas que era el órgano oficial de la Capitanía General de Venezuela.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Alcides Sánchez Negrón


28 de junio de 1982. Designado gobernador del Estado Bolívar el abogado y político Alcides Sánchez Negrón, por decreto Nº 153 del presidente de la República Luis Herrera Campins, en sustitución del doctor Alberto Plazzí.
            El doctor Alcides Sánchez Negrón nació en Caracas el 11 de diciembre de 1943. Estudió primaria y secundaria en Ciudad Bolívar y superior, hasta graduarse de abogado en la facultad de derecho de la universidad central de Venezuela. En el claustro universitario comenzó alentar sus inquietudes por los problemas sociales al influjo de la doctrina socialcristiana.
            Recibido de abogado, retornó a Ciudad Bolívar, la tierra de sus ascendientes y debidamente instalado en el bufete de su padre Reinaldo Sánchez Gutiérrez, inició con aciertos el ejercicio de su profesión, ocupando accidentalmente en ocasiones la responsabilidad de Juez y, en otras, la de magistrado asesor y Rector.
            Entró de lleno a la vida política como miembro directivo de la Juventud Revolucionaria Copeyana. Fundó y fue primer secretario general del movimiento de profesionales y técnicos socialcristianos. Presidente del comité político seccional de COPEI, a los 23 años de edad y luego secretario general.
            Siendo Presidente de la República el doctor Rafael Caldera, asumió la Secretaría General de Gobierno al lado del gobernador Manuel Garrido Mendoza  y el 28 de junio de 1982, el Presidente Luis Herrera Campins lo nombró gobernador, en reemplazo del doctor Alberto Palazzi. Tomó posesión dos días después haciéndose acompañar de su esposa Iliana Ruiz Moreno, hermana de Aída, esposa de Paúl Von Buren, Secretario de Gobierno saliente y de Nancy, esposa del diputado José Cárdenas, dirigente regional de COPEI.
            Al tomar posesión del cargo expresó que no se trataba de un cambio de gobierno sino de un cambio de gobernador, factible dentro de toda democracia. Sin embargo, precisó que habría un cambio de estilo, una profundización del sentido social de la obra de gobierno.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Creación del Estado Amazonas



29 de junio de 1992.  En medio de una multitud reunida la Plaza Bolívar, el Presidente de la República, Carlos Andrés Pérez, puso el ejecútese a la Ley que elevó a la categoría de estado a lo que había sido hasta entonces Territorio Federal Amazonas. 
            De hecho, Alberto López Grau pasó a ser el primer gobernador del estado Amazonas, quizás la región ecológica más importante de Venezuela, pero también la más precaria y delicada en el plano de la geografía humana y social, con una superficie de 180 mil kilómetros cuadrados, la quinta parte del territorio nacional.
            La mayoría de sus tierras se encuentra cubierta por selvas macrotérmicas pluviales y habitadas por comunidades primitivas denominadas guahibos, entre Puerto Ayacucho y Manapiare; maquiritares y guaicas, en el Alto Orinoco; los yabaranas, en el Ventuary, los piaroas en las márgenes del Sipapo y del Cataniapo; los guaharibos, en las cabeceras del Orinoco y los piapocos en la región de Río Negro.
            En la época de la conquista fueron (1734) los jesuitas  los primeros en establecerse en Amazonas, la  que siempre ha sido parte unitaria de la Región Guayana. 
            San Fernando de Atabapo, fundado en 1758 por José Solano en el río de su nombre, era el centro más importante y al igual que las demás fundaciones del Alto Orinoco y Río Negro, fue sometido en 1768 a las autoridades del Gobierno de la Provincia de Guayana.  Los españoles dominaron el pueblo hasta 1818 que entraron los patriotas al mando del capitán Hipólito Cuevas, enviado del General José Antonio Páez desde San Fernando de Apure.
            La capital de Amazonas o Río Negro, como era llamada anteriormente, fue trasladada en 1928 más al Norte, a Puerto Ayacucho, fundado el 9 de diciembre de 1924 por el ingeniero Santiago Aguerrevere.
            Por su ubicación geográfica y la carretera que conduce a Samariapo es, hoy por hoy, la puerta de entrada hacia el estado.  Antes de su fundación como asiento de los Poderes Públicos, Puerto Ayacucho era una ranchería llamada "Perico" con apenas 80 pobladores indígenas y criollos.  Hoy es toda una capital sobre el Orinoco que es su principal vía de comunicación con Ciudad Bolívar, Cabruta, Caicara, Puerto Páez y San Fernando de Apure.

martes, 18 de diciembre de 2012

El Conde Cattaneo


30 de junio de 1970. La prensa registró la muerte, ocurrida en Caracas el día anterior, de Antonio Gaston Francisco Giuseppe Luigi Wenceslao Cattanio Quirin, o simplemente, el Conde Cattaneo, como lo conoció todo el mundo en Guayana, de la que no quiso desprenderse y en la que guerreó y ocupó cargos públicos de relevancia.
            Era nativo de Pavia, Italia.  Conde de Sedrano, militar de carrera, jefe de caballería en Italia y capitán de cosacos en Siberia, ingeniero, licenciado en filosofía y letras.  Un misterioso hecho de sangre ocurrido en el Palacio Real de Quirinal le sustrae a la corte de  los Saboya y se lanza a la aventura por los caminos de América.  Visita Argentina, Brasil, Bolivia, Perú, Estados Unidos y de regreso por México y Centroamérica se encuentra en el puerto de Corinto con las fuerzas del General Santos Zelaya que retornaba a la Presidencia de la República de Nicaragua.  Se agrega a ellas y por sus habilidades llega a ser General de Brigada de aquel país.
            En 1907 llega a Venezuela por Puerto Cabello y Cipriano Castro que tiene noticias de él lo conoce y lo convence para que preste sus servicios a la armada de Venezuela.  Su aventura en Venezuela comienza desde entonces como jefe de la Artillería de la Goleta Nacional de Guerra “Libertadora”.  En diciembre de 1908 cuando Castro se halla en París con un riñón enfermo y su compadre Juan Vicente es proclamado, el Conde Cattaneo se refugia en Trinidad y de allí penetra al Brasil y después a Guayana. Se ocupa de empresas agrícolas y balateras y de pronto se ve envuelto en el movimiento nacionalista del Mocho Hernández junto con los generales Pedro José Fernández Amparan, Ángel Custodio Lanza y Rafael Tovar García.  Fracasado este movimiento, se incorpora a las fuerzas activas del gobierno y ocupa importantes cargos civiles y militares en Guayana, dirige la construcción  de  El Tapón y El Dique de Santa Lucía para defensa de las crecidas del río,  tiempos de Marcelino Torres (1915).  Junto con Fernández Peña desaloja a los ingleses de la Gran Sabana y como funcionario de Obras Públicas inspecciona los trabajos de desecación de la Laguna El Porvenir, la construcción de la escalinata de la calle Carabobo, el Puente sobre el Río Marhuanta y  malecones contra las crecidas del Orinoco.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Gobernador Manuel Garrido Mendoza


Primero de julio de 1970.  Tomó posesión de la Gobernación del Estado Bolívar el arquitecto y político, Manuel Garrido Mendoza, designado  el 28 de mayo por el Presidente de la República Luis Herrera Campins.
            Garrido Mendoza nació en Ciudad Bolívar el 11 de octubre de 1926, realizó sus primeros estudios en el Colegio La Milagrosa de la capital bolivarense, secundaria en el San Ignacio de Loyola de Caracas y superior en la Universidad Central de Venezuela, donde se graduó de arquitecto el 2 de agosto de 1960, con la tesis Hospital de 400 camas para Maracay.
            Estudió también en la Escuela de Arquitectura de la Facultad de Ingeniería de Universidad de San Marco del Perú, siendo director de la misma el arquitecto Fernando Belaúnde Terry, quien luego fuera Presidente de ese país sudamericano.
            Casado con Zémida Paz, nueve hijos, inició su actividad política desde temprano en las aulas universitarias, pero solo comienza a destacarse públicamente cuando asume la Vicepresidencia de COPEI en 1963, ya para entonces ejercía la profesión, primero en la Corporación Venezolana de Guayana y luego en el Banco Obrero.
            A la toma de posesión de la Gobernación llegó escoltado del Presidente de la CVG, Gral. Alberto Monserrat y del Presidente de Sidor, Ing. Argenis Gamboa: en esa ocasión dijo estar consciente de problemas graves por resolver: comprendo que hoy más que nunca necesitamos redoblar esfuerzos para abrir horizontes nuevos a los grandes contingentes de jóvenes que día a día esperan una ocupación  para subsistir en condiciones de dignidad.
            De Secretario General de Gobierno siguió, el Dr. Paúl Von Búren, pero meses después se vio obligado a renunciar porque el Gobernador le venía aplicando la ley del hielo. Fue cuando ascendió a ese puesto el Dr. Alcides Sánchez Negrón y finalmente hasta concluir el período el Dr. Jesús Manuel Bastidas.
            Alcides Sánchez Negrón, de la corriente del Secretario General de COPEI, Luis Guillermo Pilonieta, hizo llevaderas las deterioradas relaciones entre gobierno y partido pero a medida que nacionalmente se fueron definiendo las candidaturas presidenciales, la situación empeoró hasta el punto de que Pilonieta renunció a la Secretaría General.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Fundación de Ciudad Guayana


2 de julio de 1961.  El Presidente de Venezuela, Rómulo Betancourt, colocó la primera piedra de lo que es hoy Ciudad Guayana, una urbe que al crecer ha ido abarcando a San Félix y Puerto Ordaz, Matanzas, Castillito, Carhuachi, La Ceiba, Alta Vista, Yocoima, Macagua y Chirica, en la confluencia de los ríos Orinoco y Caroní.

            Ciudad Guayana es como se ha venido llamando desde entonces, sin embargo, fue bautizada con el nombre histórico de Santo Tomé de Guayana.  La construcción se inició ese mismo año de acuerdo a planes que establecieron la mejor ubicación y distribución de los servicios en función de la vocación industrial de la zona.
            A fin de facilitar la fundación de Santo Tomé de Guayana la Asamblea Legislativa reformó la Ley de División Territorial del Estado Bolívar el 29 de junio de 1961 para crear el Distrito Caroní y estableció a San Félix de Guayana como su capital.  Era el único distrito del Estado formado por un solo municipio: San Félix de Guayana.
            El Distrito, hoy Municipio Caroní, limita por el Norte con el Río Orinoco, perteneciéndole las islas que él forma según la misma Ley de División, desde la isla La Ceiba hasta la punta de Aramaya por la margen derecha; por el Este, la línea divisoria del Territorio Federal Delta Amacuro que sigue desde la punta de Aramaya siguiendo una línea recta Sur – Este hasta encontrar el punto de coordenadas latitud Norte 8º 25” y de ese punto siguiendo la línea divisoria del Distrito Piar  que sigue una línea recta del rumbo Sur 14º Oeste hasta encontrar el punto de coordenadas latitud Norte 8º 05’ y de longitud 62º al Oeste del meridiano de Greenwich; por el Oeste, la línea divisoria del Distrito Heres en línea recta desde la Isla La Ceiba siguiendo el Meridiano de Longitud 63º hasta el río Caroní y por el Sur, la línea divisoria del Distrito Piar desde el punto de encuentro el límite del Distrito Heres con el río Caroní, cruzando este río, continúa aguas abajo hasta encontrar el paralelo de latitud 8º 5 longitud 62º 35 al Oeste del meridiano de Greenwich.
            En 1979 la Legislatura volvió a reformar la Ley de División político Territorial para definir a Ciudad Guayana como capital del Distrito.  El desarrollo de esta ciudad está a cargo de la CVG que la ha diseñado como la más grande e importante del estado desde el punto de vista poblacional e industrial.  Ubicada en la confluencia de los dos ríos más grandes de Venezuela, el Orinoco y el Caroní, crece y se expande vertiginosamente.  En ella reside la industria pesada de Venezuela y está llamada a ser el centro económico e industrial más importante del país.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Firma del Tratado Amazónico


3 de julio de 1978.  Los cancilleres de Venezuela, Brasil, Perú, Ecuador, Bolivia, Guyana, y Surinam, suscribieron el tratado Amazónico, un instrumento de cooperación entre los estados que bordean la cuenca del Amazonas, para intercambiar informaciones sobre las características especiales de la región y a la vez conjugar esfuerzos que permitan promover el desarrollo armónico del área.
            Obligó a ello el hecho de que la zona del Amazonas es una de  las que tiene un equilibrio ecológico más frágil con característica de selva tropical y condiciones muy especiales del suelo, que imponen a los países en su contorno a superar políticas aisladas e individuales a la hora de decidir  la forma de explotar los recursos.
            Otro factor ventajoso que influenció o determinó la firma del tratado es que el Amazonas es un medio de comunicación importante para los países que bordean la cuenca porque les da un acceso natural al Atlántico.
            El tratado coadyuvaría a superar los obstáculos físicos que pueden impedir la navegación de una manera adecuada y continua.
            La negociación del tratado Amazónico duró siete meses y se firmó en la moderna ciudad de Brasilia en medio de la mayor expectativa latinoamericana.  Un tratado similar es el Amazónico y el de la Cuenca del Río de la Plata que abarca una zona muy distinta al de Amazonas.  En ese tratado participan Brasil, Argentina, Paraguay, Bolivia y Uruguay.
            El Amazonas es una realidad única en el mundo.  Encierra una extensión de siete (7) millones de kilómetros cuadrados, escasamente poblada y con una enorme potencialidad de recursos naturales de todo tipo.

viernes, 14 de diciembre de 2012

“El Loco de Casacoima”


4 de julio de 1817.  El Libertador Simón Bolívar es sorprendido y atacado en la laguna de Casacoima por una flotilla realista comandada por el Capitán Juan Cosmos y para no perecer junto con los oficiales que le acompañaban, se libra de su casaca y se lanza a las aguas estancadas del río.

            El incidente ocurrió durante la campaña de Guayana y cuatro días después de haber el Libertador concedido pasaporte al General Piar.  Bolívar había fijado su cuartel en el fuerte Brión construido por el ingeniero Passoni a casi dos leguas al oriente de los Castillos de Guayana la vieja que hasta el mes de agosto de ese año estuvieron ocupados por el General La Torre y sus fuerzas finalmente evacuadas de Angostura.
            El 4 de julio se hallaba Bolívar en la dicha Laguna de Casacoima activando la salida de algunas embarcaciones de la flotilla de Brión cuando fue sorprendido por un grupo de realistas de Los Castillos.  Lo acompañaban en ese momento su amanuense Martel, y los generales Arismendi, Pedro León Torres, Soublette, Jacinto Lara, José Gabriel Pérez y otros.  Todos se lanzaron al agua y atravesaron a nado la laguna del Orinoco y se internaron en la oscuridad del bosque.  Bolívar estaba nervioso y empapado al igual que sus oficiales y de pronto estalló en una crisis de euforia, acaso por haber salvado la vida y buscando tal vez ánimo y valor en el recurso de la palabra, exclamó:  “Dentro de pocos días rendiremos a Angostura y, entonces, iremos a liberar la Nueva Granada, y arrojando a los enemigos del resto de Venezuela, constituiremos a Colombia.  Enarbolaremos después el Pabellón tricolor sobre el Chimborazo, e iremos a completar nuestra obra de liberar a la América del Sur y asegurar su independencia, llevando nuestros pendones victoriosos hasta el Perú:  el Perú será libre”.  Su amanuense Martel, que lo oía, lo dio todo por perdido al comentar con los oficiales la posibilidad de que el Libertador estuviera loco.  Más, no era así.  Lo extraño consistía en que Bolívar era una fuerza telúrica emancipada o lo que es lo mismo, un genio, un predestinado de la libertad.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Día de la Independencia

5 de julio de 1811. El Congreso Constituyente, reunido en  la Capilla de la iglesia de San Francisco en Caracas y formado por los representantes de las provincias de Caracas, Cumaná, Margarita, Barcelona, Barinas, Mérida, y Trujillo, proclamó la Independencia de Venezuela.  Guayana, Coro y Maracaibo se incorporaron después.

            Treinta diputados provincianos, de los cuarenta y cuatro designados, reunidos en el sagrado recinto, deliberaron sobre la trascendente materia de  la independencia.  Sólo el diputado de la Grita, Manuel Vicente Maya, tuvo la intemperancia de salvar su voto.  Otros como el diputado Roscio, dudaron ante la magnitud del acontecer, pero hombres como Miranda, Yánez, Peña, respondieron  y defendieron con ardor los derechos inalienables de los venezolanos.
            El Presidente del Congreso Nacional, Juan Antonio Domínguez, tuvo el honor histórico de declarar solemnemente la Independencia de Venezuela, coronando de esta manera el acto cívico del 19 de abril de 1810, cuando el pueblo expresó su voluntad de gobernarse así mismo.  El 19 de abril y el 5 de julio, complementarias ambas, constituyen el prefacio de muchos episodios cruentos y difíciles que se libraron en los campos de batalla para hacer de Venezuela un pueblo libre y soberano.
            La declaración de nuestra libertad y soberanía, con relación al dominio español, no fue suficiente, hubo que librar guerras de varios años, a la cabeza de las cuales brilló siempre el genio de Bolívar.  Pero las luchas intestinas que sobrevinieron después, afloradas por la ambición política, enervaron los preciosos dones de la libertad y la soberanía, dando lugar a influencias extrañas en lo económico, ideológico, espiritual y político que empañan realmente esas conquistas.  ¡Nos preguntamos si aún somos verdaderamente libres o si todavía falta por ganar muchas batallas!