domingo, 30 de septiembre de 2012

Bolívar en Angostura


15 de septiembre de 1817. Registra la primera carta de Simón Bolívar fechada en la ciudad de Angostura una vez que ésta fue abandonada por los realistas luego de estar varios meses sitiados por el ejército patriota.
El 12 el Libertador a bordo de una de las embarcaciones de la escuadra de Brión había viajado para hacer su entrada por primera vez en Angostura, la que declaró sede del Gobierno tras nombrar un Consejo de Estado.
            Su primera carta dictada en Angostura está fechada el 15 de septiembre. Es una larga carta de respuesta dirigida al General de Brigada José Antonio Páez informándole sobre las últimas acciones y resaltando cómo este golpe decisivo sobre el enemigo dará preponderancia eterna al ejército patriota y fijará “irrevocablemente el destino de Guayana, Barinas y aun el de la Nueva Granada. Orinoco será siempre nuestro, y nada podrá obstruir este canal por donde recibiremos de fuera y trasladaremos a lo interior, elementos para hacer la guerra, mientras los españoles no abandonen el injusto proyecto de someternos”.
            El Libertador desde Angostura tenía la mirada clavada en Caracas. Ese es el objeto de su carta a Páez desde Angostura: la Campaña del Centro. Con ese fin comienza a operar militarmente. Despacha al General J. F. Bermúdez con cuatro mil hombres para que vaya a Calabozo a reunirse con el General Pedro Zaraza, mientras ordena al General Manuel Cedeño, a quien ha encargado de la Gobernación de Guayana, marchar sobre Maturín para pacificar aquel departamento y para que aprehenda a quienes hayan seguido el movimiento de sedición. Comprende esta disposición al General Manuel Piar.
        El 24 de septiembre vuelve el Libertador a dirigirse a Cedeño, quien ya se halla en Maturín para auxiliar al General Andrés Rojas, quien afronta un movimiento sedicioso y, entre otras diligencias, le recomienda la de perseguir a Piar por todas partes “hasta aprehenderlo junto con los demás caudillos y secuaces de su facción. Mientras aquel y sus partidarios subsisten en ese territorio no habrá tranquilidad en él; las circunstancias son tan preciosas para aprehenderlo que parece infalible su captura”.
           

sábado, 29 de septiembre de 2012

Las minas auríferas de Caratal

16 de septiembre de 1857.  Francisco Michelena y Rojas, comisionado por el Gobierno Nacional para hacer una exploración oficial del Orinoco, Casiquiare, Río Negro y Amazonas, se hallaba en Ciudad Bolívar en 1857 y recibió instrucciones de levantar un Informe sobre los supuestos ricos yacimientos auríferos de Caratal.
            A bordo de un bongo y a favor de la corriente salió de la ciudad el 16 de septiembre de 1857 con destino a Puerto de Tablas para desde allí proseguir por tierra y sobre lomo de mula hasta Caratal. El trayecto navegante lo cubrió en 15 horas. Puerto de Tablas, en la embocadura del Caroní, frente a la isla Fajardo, era punto alterno obligado para quienes viajan al interior. Por este atracadero se embarcaba el ganado, los frutos y se practicaba el contrabando. Había una buena posada y San Félix un poco distante del puerto era prácticamente un pueblo en ruinas a decir de Michelena y Rojas. Aquí se tomaban en alquiler las mulas al precio de 8 pesos cada una y al paso de dos días hasta el Cantón de Upata y de aquí al precio de dos pesos más y a paso de tres días hasta Tupuquén.
            Caratal era para el año 1857 unos cuantos ranchos entre los árboles. El oro se explotaba en barrancos en el propio lugar y se lavaba en la quebrada descendente del Salto Macupia. La forma de explotar el oro era bastante rudimentaria. La batea era el instrumento principal y la greda se desmenuzaba con las manos. Era realmente un trabajo heroico y sacrificado. Sin duda que había mucho oro en el lugar y las evidencias muy tangibles.
            Y así como había oro escondido en las entrañas de la tierra, casi inalcanzable con esa técnica tan primitiva de los años 1850, había en Tupuquén bosques de plantas preciosas y de gran utilidad en farmacia como la quina, la vainilla, la carapa, la copaiba, el copey, la hipecacuana, el cáustico bolombago que suple a la cantárida y la cruceta real.
            La población de Caratal crecía a medida que se difundía la noticia de la riqueza. Había venezolanos de varias provincias mezclados con antillanos. Para ese momento se contaban 32 negros trinitarios, 3 ingleses, 3 franceses de las Antillas y 6 de Demerara

viernes, 28 de septiembre de 2012

Museo Histórico de Guayana


17 de septiembre de 1991. El Museo Histórico de Guayana comenzó a ser una realidad en los años 90; gracias a la iniciativa del doctor Oswaldo de Sola, presidente de la Fundación Bicentenario de Simón Bolívar y a la vez coordinador de la comisión que desde el 17 de septiembre de 1991 trabajaba en pro del museo, cuya Acta-Estatuto de su creación fue protocolizado en junio de 1992.
            El Museo viene desde entonces funcionando como una Fundación privada, sin fines de lucro, personería jurídica y patrimonio propio, con el nombre de Fundación Museo Histórico de Guayana, según el acta y estatuto constitucional registrados el 19 de septiembre de 1992, en la Oficina Subalterna del Cuarto Circuito de Registro Público del Municipio Libertador del Distrito Federal.
            La Directiva del Museo la preside el Dr. Oswaldo de Sola, y está actualmente (2006) integrada además por  el Licenciado José Miguel Tagliafico, Licenciado Leopoldo Villalobos, Licenciado Américo Fernández, Doctor Juan José Arévalo, doctor Camilo Perfetti y doña Maloú Liccioni de Huncal
            El motivo por el cual la Fundación Bicentenario escogió a Ciudad Bolívar como sede del Museo Histórico de Guayana, reside en el hecho de que ella fue la capital de la antigua Provincia de Guayana, región que ha sido escenario de los más extraordinarios acontecimientos históricos, coloniales, republicanos y contemporáneos. La Guayana ofreció una base firme para la creación de la Tercera República. Aquí el Libertador escribió el Discurso de Angostura, uno de sus documentos políticos mejor inspirados; promulgó la constitución de la Gran Colombia y concibió su ambiciosa y exitosa Campaña del Sur.
            El objetivo del Museo consiste en presentar una visión integral de la historia de la Región Guayana, de manera didáctica y viva, mediante la exhibición de documentos, retratos, objetos, mapas, muebles de las diversas épocas, reunido a lo cotidiano y la celebración de las efemérides locales.
            El Museo Histórico de Guayana cuenta con las siguientes seis salas: 1) Época Prehispánica; 2) Descubrimiento, Exploraciones y Conquistas; 3) Poblamiento y Misiones; Expedición de Iturriaga, Angostura; 4) Independencia, Batalla de San Félix, Bolívar en Guayana, la Gran Colombia, Campaña del Sur; 5) Contemporáneo 1830-1950 hasta la creación de la CVG; 6).


jueves, 27 de septiembre de 2012

Natalicio de Tomás de Heres

18 de septiembre de 1795. Nació en la ciudad de Angostura el General Tomás de Heres, quien figura entre los próceres de la Independencia Sudamericana. Además de militar de la emancipación, fue periodista, gobernador, parlamentario y creador de uno de los dos primeros partidos políticos que existieron en Guayana.
            Era hijo de José Fernández de Heres y de María Josefa Rivero Morín. El primero procedente de Asturias y llegado a la provincia en tiempos del Gobernador Manuel Centurión y la segunda, hija de Antonio Rivero teniente del Real Cuerpo de Artillería destinado a Guayana.
            Tomás de Heres nació a los tres años y nueve meses del matrimonio y a la edad de diez fue internado en el Seminario Tridentino de Caracas donde estudió hasta 1810 que fue llamado por su padre, primer alcalde de la ciudad,  preocupado por los acontecimientos caraqueños del 19 de abril.
            De nuevo en el seno familiar y al lado de sus hermanos José María, Manuel María, Luisa, Petronila y Trinidad, el joven Tomás de Heres se preparó militarmente para ser alistado al lado de los intereses políticos realistas representados por su padre que para entonces y en calidad de Primer Alcalde, había suplantado a Felipe Inciarte en la gobernación de la provincia de Guayana.
            Heres debutó como soldado en los combates de 1812 a favor de la Corona Real, pero estando de comandante del Numancia en el Perú se cobijó bajo las banderas libertadoras de San Martín y finalmente bajo de las de Bolívar acompañándolo desde entonces a concluir y consolidar la campaña del sur como Gobernador de Cuenca que facilitó la logística para la victoria de la Batalla de Ayacucho y ocupando desde entonces los puestos más relevantes y coadyuvadores de la emancipación de los antiguos pueblos del virreinato.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Primer Obispo de Guayana

19 de septiembre de 1726.  Nació en el humilde pueblo Guacara de Carabobo, Monseñor Francisco de Ibarra y Herrera, hijo de Gabriel Remigio de Ibarra y Arias y de Brígida de Ibarra Herrera. Sus padres eran blancos peninsulares y de buena posición por lo que a Francisco no le faltó una buena educación orientada en su vocación sacerdotal
Ser sacerdote era su destino y por eso sin contratiempo sus padres lo inscribieron en el Seminario de Caracas y luego en la Real y Pontificia Universidad, donde se graduó de Doctor en Cánones a la edad de 24 años y pasó a ser catedrático a la vez que teniente de Vicario capitular en ejercicio del gobierno eclesiástico por la muerte del obispo Manuel Machado y Luna.
En 1754, fue ascendido a Rector de la Universidad  y en 1765 obtuvo en el Cabildo Eclesiástico de la catedral de Caracas la canonjía doctoral y más tarde las dignidades de Maestrescuela y Chantre, títulos más que suficientes para ser distinguido como lo fue, Primer Obispo de Guayana.
Elevado a la dignidad episcopal en 1791 por el Papa Pío VI, Monseñor Francisco Ibarra recibió la consagración el 27 de  Mayo de 1792 de manos del obispo de Puerto Rico, Francisco Lacuenta.
Tan pronto fue consagrado partió hacia Angostura  a tomar posesión asistido por su Vicario Dr. Miguel de Herrera. Desde  la creación de la Diócesis se había encargado de la misma el Presbítero José Ventura Cabello, quien pasará a formar parte como canónigo del Cabildo Eclesiástico. Inmediatamente se dispuso a organizar la Diócesis y emprender una visita pastoral por todos los pueblos y la cual, por motivos de salud, se vio obligado a delegar en el Padre Pedro Level.
Preocupación de Monseñor Ibarra al tomar posesión fue el estado en que se hallaba la única Iglesia, elevada a Catedral en 1790. Sin poder concluirla, Monseñor Ibarra llega en 1798 al final de su gestión episcopal, pero logró echar las bases del seminario de Guayana formando sacerdotes nativos de la propia diócesis. Sin embargo, el clima no favorecía su salud y por esa circunstancia debió renunciar en cuatro ocasiones hasta que las autoridades civiles y eclesiásticas de Caracas lo pidieron como obispo, lo cual les fue concedido por el Papa Pío VI conforme a Bula del 14 de diciembre de 1798.

martes, 25 de septiembre de 2012

Muerte del Vicario Capitular

20 de septiembre de 1822. Falleció en la ciudad de Angostura  Domingo Remigio Pérez Hurtado, a la edad de 58 años. Seis meses después de la desaparición del Correo del Orinoco.
            Para sucederlo, el Gobernador del Arzobispado de Caracas, Dr. Manuel Vicente Maya, designó al Pbro. Maestro Martín de Coba, quien residía en Cumaná, desde donde gobernó hasta marzo de 1830 que Monseñor Mariano de Talavera y Garcés, Obispo de Trícala, tomó posesión de la Diócesis de Guayana en calidad de Administrador Apostólico.
            Merece destacarse la labor de este insigne presbítero, doctor en Derecho Canónico y Abogado de la Real Audiencia, nacido en El Tocuyo, Estado Lara, el primero de octubre de 1764.
            Pérez Hurtado comienza a figurar en la Diócesis de Guayana a fines de 1799, cuando el canónigo José Antonio García Mohedano es designado Obispo titular y lo nombra su Provisor mientras recibía las bulas, necesarias para su consagración. De manera que el cargo de Provisor lo ejerce hasta 1801 que es cuando Monseñor García Mohedano toma posesión, pero continúa como Vicario General hasta la muerte del Obispo ocurrida el 17 de octubre de 1804. Entonces vuelve a ser Provisor durante la vacante producida por la muerte del anciano prelado.
            En 1809 el canónigo José Ventura Cabello es preconizado Obispo de la Diócesis y el Dr. Pérez Hurtado pasa a ser su asesor y abogado consultor hasta 1817 que la provincia de Guayana cae definitivamente en manos de los republicanos.
            Después de la muerte del obispo José Ventura Cabello ocurrida en circunstancias dramáticas el 21 de agosto de 1817, en la Isla Guacamaya, los canónigos Felipe de Ávila y Pérez Hurtado, quienes acompañaban al prelado, son rescatados por los patriotas y devueltos al seno de la Iglesia en Angostura, donde el Libertador los insta a reunirse y ponerse de acuerdo en torno a una máxima autoridad eclesiástica para que la Diócesis no permanezca acéfala. Entonces es designado Provisor Vicario Capitular y Gobernador de la Diócesis, responsabilidad que ejerció al lado de la República hasta el día de su muerte.

lunes, 24 de septiembre de 2012

La Madre del Pintor Jesús Soto

21 de septiembre de 1975. Emma Soto, madre de Jesús Soto, pionero del arte óptico universal desde la tendencia del cinetismo, falleció el 21 de septiembre de 1975, a la edad de 73 años. La extinta señora, vecina de la población de Soledad (Anzoátegui) se residenció en el barrio Santa Ana de Ciudad Bolívar, donde nació Jesús Soto,  el 5 de junio de 1923.
Doña Enma junto con su madre Paula Soto, decidió un día abandonar el campo de los llanos de Soledad  para buscar otro medio de vida en Santa Ana, uno de los barrios más populosos y animados de Ciudad Bolívar por ser puerto fluvial, atracadero de falcas y chalanas.
Allí alquilaron y terminaron comprando una casa humilde cuyo patio rozaba la ribera del río.  Fue su remanso, agobiados, como decía el poeta José Balza, de tanto llano, morichales pantanosos, esteros y arroyos.
            Paula Soto era su gran abuela y según cuenta el poeta José Balza en su libro “Jesús Soto, el niño”, desafiaba al tigre, se metía por Morichal Largo, cruzaba el Caris, vadeaba la Peña. Procuraba la pesca, bailaba joropo y hacía y deshacía su vida para recomenzar cada año nuevo.
            Paula era ágil y sonora. Podía leer las estrellas, descifrar con astucia los secretos del amor e intuir conjuros y acechos.
            En la barriada pintoresca de Santa Ana, entre el río y el cerro angostureño, se instaló la familia. Pero Emma, la muchacha airosa, liviana como liana, hija de la gran abuela y con olor a jazmín, se prendó como clavel en el ojal de Luis García Parra. 
            Las agudas notas del violín la sustrajeron de su ambiente santanero y aunque después volvió, su regreso no fue de soledad pues estaba en cierne un niño que sabría dialogar con el sonido, la intermitencia del moriche y el rielar luminoso del río.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Iturriaga Comandante del Orinoco

22 de  septiembre de 1762.  El Rey de Castilla, Carlos III, nombró a José de Iturriaga, que había sido primer jefe de la Expedición de Límites 1753-1761,  como Comandante General de las poblaciones del alto y bajo Orinoco.
Esta disposición real, evidentemente, entraba en contradicción con el Real Título del 4 de junio del mismo año, dictado por el Rey y por el cual se erigía en comandancia toda la población de Santo Tomás de la Guayana en la angostura del Orinoco, a cargo del Teniente coronel, ex Gobernador de Margarita, Joaquín Moreno de Mendoza, con inmediata subordinación al Virreinato de Santa Fe.
No suficientemente explicada o aclarada esta contradicción, constituyó punto de colisión y conflicto entre los dos Comandantes que comenzó cuando al siguiente día de inaugurado y bendecido el Fuerte San Gabriel, primera edificación de la flamante ciudad, vecinos y soldados se reunieron para protestar la orden real de quedar subordinados al Comandante José Iturriaga, entonces despachando desde Ciudad Real, a quien consideraba de mal carácter, despótico y tirano.
De todos modos tuvieron que calárselo porque tanto el Rey como el Virreinato de Santa Fe consideraban que “…para  la mejor inteligencia de todos, que la autoridad que su Majestad confiere a dicho señor jefe de escuadra (José de Iturriaga), en nada perjudica los peculiares encargos y comisiones de su señoría (Moreno de Mendoza), con la autoridad, gubernativa, y ordinaria que unas y otras le corresponden privativamente”
Lo cierto es que el fundador de la nueva ciudad no pudo aguantarse más de dos años en la Comandancia debido a denuncias, intrigas y conflictos que lo obligaron a una renuncia que para fortuna de la provincia favoreció al Gobernador Manuel Cenutrión Guerrero de Torres, quien, a raíz de la muerte repentina de José de Iturriaga, logró para Guayana la unidad  de una sola comandancia que a la larga le permitió consolidar sobre fases firmes a la capital Santo Tomás o Tomé de la Angostura del Orinoco.

sábado, 22 de septiembre de 2012

La Catorcera

23 de septiembre de 1885. La Prensa Liberal dedicó una edición especial a las dos únicas víctimas del 14 de septiembre de 1885 cuando el Gobernador  general José Miguel Bermúdez Grau fue objeto de un golpe militar perpetrado por el Comandante de Armas, general Juan Carlos Loreto.
 Poemas y artículos literarios llenaron la edición No. 63 del 23 de septiembre, calzados con las firmas de intelectuales liberales de la época, entre ellos, Juan José Navarro, J. Gervasio Guillén, Ramón Luigi, I. Pereira Alvarez, H. Coulander, Julián Mendoza, Ignacio Maiz, Eugenio Calzadilla, José Mejías, Ramón Natera, Juan Farreras, Pedro Alejandro Reyes y Onofre Pereira.
            El Gobernador Bermúdez Grau tenía su residencia en el inmueble ubicado entre las calles Amor Patrio y Dalla Costa y allí fue atacado brutalmente con resultados de dos muertos y heridos.  Desde entonces  en Ciudad Bolívar esa calle fue llamada La Subida del Catorce y la esquina identificada como La Catorcera.  
El general José Miguel Bermúdez Grau, distinguido militar del liberalismo federal, gobernó el Estado Bolívar en tiempos de Joaquín Crespo y a él se le debe el primer Acueducto que tuvo la ciudad capital, la construcción del Dique y la conversión de la Plaza Mayor en un parque o jardín con exóticos árboles traídos de las Antillas.
            El Comandante de Armas, general Juan Carlos Loreto, quien aspiraba a suceder en la Presidencia al general José Miguel Bermúdez Grau, manifestó violentamente su inconformidad con la candidatura del general Raimundo  Fonseca y, al verse disminuida su posibilidad por falta del apoyo del Presidente Bermúdez Grau, resolvió dirimir el asunto de sus aspiraciones por la vía de las armas, imaginando que el Presidente de la República Joaquín Crespo, estaría de su lado.
            En la residencia oficial se hallaban en el momento del asalto posteriormente frustrado por tropas nacionales, el Presidente J. M. Bermúdez Grau,  su esposa Isabel Aristeguieta, muy enferma; la madre, tres de sus hijos, el general Raimundo Fonseca, el general Francisco José Gómez (muerto); el Presidente del Consejo Federal Dr. Díaz Grafe y el joven de 18 años Ángel Barberii Balán (muerto), hijo del general Ángel F. Barbari, además de varios policías de guardia.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Perseguir a Piar por todas partes

24 de septiembre de 1817. El Libertador vuelve a dirigirse al General Manuel  Cedeño, quien se halla en Maturín para auxiliar al General Andrés Rojas, que afronta un movimiento sedicioso y, entre otras diligencias, le recomienda la de perseguir a Piar por todas partes “hasta aprehenderlo junto con los demás caudillos y secuaces de su facción. Mientras aquel y sus partidarios subsisten en ese territorio no habrá tranquilidad en él; las circunstancias son tan preciosas para aprehenderlo que parece infalible su captura”.
            Lo de las circunstancias preciosas alude a la pérdida de Güiria que estaba controlada por Mariño y a donde se supone se dirigía Piar para formar un frente contradictorio. Mariño se refugió en Chacachacare con su oficialidad y lo que quedó de sus tropas se dispersó por el monte. Por eso Bolívar cuando se dirige al General Andrés Rojas, le dice en párrafo final “La pérdida de Güiria y la situación extremadamente terrible a que debe estar reducido (Piar), debe hacer inevitable su captura. Deben aportar a esta ciudad u otros puntos de ese Departamento (Maturín), mucho de los facciosos de Güiria, como el Comandante de la guardia del General Mariño, Benn, Fouchet y otros. Todos deben ser presos y remitidos aquí con la mayor seguridad”.
            Según información del general Andrés Rojas, Piar seducía a las tropas acusando al Libertador de procedimientos tiránicos y de haberse alzado con el ejército después del triunfo de San Félix y de aprovecharse de sus trabajos y de su victoria en Guayana para gloria propia y menoscabo de la suya. A esto respondió el Libertador en carta del 29 manifestando que “la nueva invención a que Piar se ha acogido es tan ridícula como despreciable. A nadie puede alucinar con ella. La liberalidad de mis principios es más conocida que mi nombre. Mis sacrificios no han tenido ni tendrán otro objeto que la libertad y la independencia de Venezuela. Las tramas y el genio revoltoso de Piar, en estas circunstancias en que aún no estamos perfectamente tranquilos, son muy temibles. Los individuos todos de la República deben empeñarse en su aprehensión.
            Cuando el Libertador enviaba esta carta, ya Piar había sido detenido dos días antes (el 27) en Aragua de Barcelona. Piar a la cabeza de cien fusileros quiso resistir la orden del General Cedeño, pero el Teniente coronel Francisco Carmona que mandaba el destacamento, se adhirió al Gobierno y Piar quedó abandonado.
           

jueves, 20 de septiembre de 2012

Estudios del Bajo Orinoco

25 de septiembre de 1779.  Felipe Inciarte, quien había sido empleado de la Compañía Guipuzcuana, terminó los estudios  que en las costas del Bajo Orinoco le había encomendado el Intendente de Caracas, José de Ábalos, a fin de frenar las incursiones de holandeses y portugueses.
Inciarte realizó lo estudios desde el 6 de agosto  al 25 de septiembre de 1779 como comisionado subalterno del gobernador de la provincia de Guayana, Antonio de Pereda. Más que un estudio en profundidad, fue reconocimientos centrados en el caño de Barima y el Esequibo, señalando la factibilidad de un posterior poblamiento de esas costas guayanesas del Bajo Orinoco, 
            Pereda gobernó hasta 1784 y durante su gestión le fue aprobado un proyecto basado en el informe de Inciarte, para poblar la parte Oriental de Guayana.  Se redactaron Ordenanzas de protección a los indios y los padres capuchinos continuaron fundando misiones, entre ellas, las de de Santa Clara, San Serafín, San Miguel de Unata (refundada). La población de Guayana conforme a un nuevo Censo de población se situó (1780) en 19.166 habitantes discriminados así: 1.749 blancos; 1.649 indios; 620 negros y 1.018 pardos y zambos.
            Un año antes (1783) de finalizar la gestión de Antonio de Pereda, nacía en Caracas Simón Bolívar, el Libertador y en Angostura Juan Vicente Cardozo, prócer de la emancipación.
            El 8 de diciembre de 1784 se produjo un intercambio de Gobernadores, pues el rey Carlos III así lo decidió. Antonio de Pereda Luzcanótegui pasó a Cumaná y el Teniente coronel Miguel Marmión, quien gobernaba la Provincia de Nueva Andalucía, fue transferido a la de Guayana.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

MAR Numerario de la Academia


26 de septiembre de 1991. La Academia Nacional de la Historia acordó recibir como miembro de número al historiador, doctor Manuel Alfredo Rodríguez y el 23 de julio del año siguiente se concretó su incorporación con un discurso que  versó sobre Los Pardos libres de la Colonia y la Independencia. De esta manera el doctor Rodríguez pasó a ocupar el sillón “R” dejado a raíz de su muerte por el historiador doctor Manuel Pérez Vila, de fructífera como dilatada obra en la historiografía venezolana.
Resultó ser el primer guayanés admitido en calidad de numerario por la Academia, pues hasta entonces habían pasado por allí sólo en calidad de Socios Correspondientes en representación del Estado Bolívar: José Ángel Ruiz (Presidente del Estado 1890-92 y prominente médico), Andrés de Jesús Montes  ( fundador del diario que tuvo Guayana: El Boletín Comercial 1865), Luis Aristeguieta Grillet, revolucionario mochista hijo de Miguel Isaías Aristeguieta, primer fotógrafo que tuvo Guayana), Bartolomé Tavera Acosta (autor de los Anales de Guayana), Luis Felipe Vargas Pizarro (autor de una Biografía sobre Juan Bautista Dalla- Costa), J. M. Agosto Méndez (Autor de la Historia de la Medicina en Guayana), Ernesto Sifontes (Cronista de Ciudad Bolívar y Observador Hidrográfico del Orinoco), Juan Manuel Sucre (pariente del Gran Mariscal de Ayacucho y fundador del diario El Orden, 1869-70), Adán Blanco Ledezma (cronista de Ciudad Bolívar y autor de “Hablillas, Tópicos y Semblanzas”), Héctor Núñez Santodomingo (profesor de Historia y Literatura, autor de “Rasgos Biográficos de Juan Bautista Dalla- Costa” y “Asesinato de Heres”), Eduardo Oxford López (periodista y literato, autor de “Apuntes para una Geografía Económica de Guayana, 1948); José Francisco Miranda (Autor de Misceláneas Guayanesas); Horacio Cabrera Sifontes (autor de 12 libros-1983); René Silva Idrogo (autor de 6 libros) y Américo Fernández (autor de 20 libros). Los dos últimos ingresaron el 24 de junio de 1994.
            Bolivarenses en representación de otros Estados: Constantino Maradei Donato  (Anzoátegui), Santo Rodulfo Cortés (Miranda), Eleazar Alcalá de Armas (Aragua) y Mercedes Bermúdez de Belloso (Zulia).  Manuel Alfredo Rodríguez fue miembro de número desde el 26 de septiembre de 1991 al 2003 cuando falleció.
           

martes, 18 de septiembre de 2012

Fundación de Guasipati



27 de septiembre de 1757.  Fundada  por los capuchinos catalanes, le quitó, entre 1881 y 1909, la supremacía a Upata como Capital de las antiguas tierras que cubrían las misiones religiosas, desde la costa oriental del Caroní hasta las occidentales del río Esequibo.
            A simple vista Guasipati parece una calle larga que revienta en El Callao, pero no es así. Es toda una ciudad de prosapia hispana, en forma de damero, que junto con las antiguas misiones de Carapo, Tupuquén y Divina Pastora, conforman la tierra del oro.      Toda la geografía del Yuruari, del Yuruán y del Cuyuní está respaldada por este mineral incorruptible, posiblemente el mismito Dorado señalado por los Guayanos y hacia donde, buscándolo, se perdieron tantos europeos.
            El oro estaba allí muy profundo y a flor de arena, pero de él no dieron cuenta los misioneros establecidos sino entre 1833 y 1850 los indígenas de Tupuquén, entre ellos el Indio Arsenio, que a falta de plomo utilizaba el oro en la fabricación de balas para cazar venados.
            Fray Francisco de Orgaña, al parecer, fue el primer misionero que se estableció en Guasipati (27 de octubre de 1757). Levantó allí un pueblo con y para asiento fijo de los indígenas Kamarokotos y lo encomendó a la protección de Nuestra Señora del Rosario. Entonces, para ir a Upata, la villa principal poblada de españoles, había que caminar unas 16 leguas.  Al comienzo, Guasipati era una iglesia y varias chozas construidas sobre una loma arenusca y tres leguas de sabana utilizadas para bestias y vacunos.         .
            Tras la campaña de Guayana, el Congreso de Angostura (mayo de 1819) dictó un Reglamento de Administración de las misiones del Caroní, que las dividía en distritos, cada distrito con un Teniente Corregidor y un Corregidor para todas las misiones, con residencia en la villa de Upata donde había de funcionar una Municipalidad con cinco Regidores, de la cual era su Presidente.
            Guasipati, Pastora, Ayma, Avechica, Puedpa, Santa Clara, San Serafín y San Pedro de las Bocas, conformaban el distrito sur de la provincia de Guayana.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Domingo Álvarez Rodríguez


28 de septiembre de 1923.  Nació Domingo Álvarez Rodríguez, abogado y político, diputado a la Asamblea Legislativa y diputado al Congreso Nacional y por último Gobernador del Estado Bolívar del 12 de marzo de 1974 hasta el 5 de diciembre del año siguiente.
            El doctor Domingo Álvarez Rodríguez nació en Calabozo (Guárico) el 28 de septiembre de 1923. Sus estudios de primaria y secundaria los realizó en Aragua y Miranda y superior en la facultad de derecha de la UCV, donde recibió el título de abogado summa cun laude con la tesis Las Zonas Reservadas a la Legislación Minera Venezuela.
            A los tres meses de graduado se vino para ciudad bolívar contratado por la Iron Mines Company. Terminado el convenio de trabajo, resolvió quedarse en la capital orinoquense donde hizo familia al casarse con Blanca Josefina Manzini Pacifico, dama guayanesa con la cual tuvo cuatro hijos.
            En el Escritorio Jurídico RASSDAR comenzó a ejercer libremente la profesión asociado con los doctores Ramón Antonio Sambrano Ochoa y Manuel Sánchez. En 1958 asumió la Presidencia de la Junta Patriótica del Estado Bolívar constituida a raíz de la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez para fortalecer las instituciones democráticas.
            Había sido urredista durante su tiempo de universitario y lo continuó siendo después de la caída del Dictador hasta la segunda división de URD protagonizada por Alirio Ugarte Pelayo, quien terminó suicidándose el 19 de mayo de 1966. Durante ese tiempo, Domingo Álvarez Rodríguez ejerció la Secretaria General del Partido amarillo y fue diputado al Congreso Nacional y Concejal por el Distrito Heres.
            En 1973 fundó el grupo electoral denominado Bloque Guayana, para apoyar la candidatura de Carlos Andrés Pérez. Entonces resultó electo diputado a la Asamblea Legislativa, curul que dejó para aceptar la Gobernación del Estado el 12 de marzo de 1974.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Fundación de El Palmar

29 de septiembre de 1746. Bajo el patronato de San Miguel Arcángel fue fundado El Palmar gracias al esfuerzo misionero capaz de consolidar una población de indios y blancos dedicados a la agricultura y la cría.
            Frailes  de la orden capuchina de Cataluña, fueron los fundadores de San Miguel de El Palmar. Su fundación, según consta en un informe ordenado por el gobernador de la Provincia de Guayana, don José Felipe Inciarte, comenzó sobre una loma de sabana de tierra colorada, franca arenosa, toda minada de plagas y de bachacos, a 39 leguas de Santo Tomás de Guayana y 13 de la villa de Upata.
            Para 1799 cuando fue levantado el informe sobre todas las Misiones de Guayana, era Presidente del pueblo Palmareño, el Padre Fray Sebastián de Igualada. Contaba El Palmar con 714 habitantes distribuidos así: 172 indios casados, 172 indias casadas, 1 viudo, 40 viudas, 42 solteros, 35 solteras, 104 párvulos y 148 párvulas.
            Dice el expediente formado sobre la  Real Cédula que las sabanas de El Palmar eran para entonces de poca utilidad debido a los espineros, crobales chiribitales y cuevas de tigre, “de los que hay muchos como se reparan en los muchos rastros y por los grandísimos daños que hacen, que es un horror, y también de ser toda ella arena totalmente y un puro continuado bachaquero, que a riesgo de la vida se corre por ella (...) Todas son tierras quebradas de altos y bajos, cerrajones y farallones más propia para crear cabras que no ganado vacuno; con todo a veces se saca ganado del sobrante para la Villa de Upata”.
            Decíamos  que para 1799 cuando el Gobernador Felipe Inciarte ordenó el primer censo de las misiones, San Miguel de El Palmar tenía 714 habitantes. Ahora bien, esta población sólo pudo incrementarse a 4.799 habitantes en 1936 y a 6.876 en 1971.
            De acuerdo con las estadísticas de CVG, en el área urbana de El Palmar viven 4.795 personas y un poco más de la mitad en el medio rural, indicativo de que es un pueblo básicamente agrario, que vive, como en efecto, de la agricultura y la cría. Pero más de la cría. Aquellas antiguas sabanas que los misioneros encontraron llenas de crobales, chiribitales y cuevas de fieras, fueron con el tiempo saneadas y en ellas pastan holgadamente unas 20 mil cabezas de ganado.
           

sábado, 15 de septiembre de 2012

Muerte de Luis Gozagas Pacheco

29 de septiembre de 1970. El director de la Banda del Estado Bolívar, Luis Gozagas Pacheco, falleció a la edad de 59 años, en el Paseo Orinoco, cuando emocionado dirigía la Banda Juan Bautista Dalla Costa, interpretando  el vals Los Patinadores. Llevaba 28 años en la profesión de músico y compositor.
            Era natural de Michelena, Estado Táchira, donde nació el 21 de julio de 1911 y ostentaba el título de clarinetista, compositor y director. Fue compañero de estudio de Marcos Pérez Jiménez y provenía de la Escuela Militar de Música de la Brigada No. 9 cuando llegó a Ciudad Bolívar en 1949.  Desde esa fecha hasta 1959 fue director de la Banda Dalla Costa. En junio de ese año volvió a reincorporarse en su anterior posición de director logrando como tal imponer una disciplina casi mística en la orquesta.
Aparte de estar en los actos protocolares del Gobernador de turno, ofrecía conciertos muy concurridos en las principales plazas públicas de la ciudad, pero muy especialmente en el Paseo Falcón u Orinoco donde justa y desgraciadamente sufrió la síncopa que le costó la vida.  Sus retretas tenían la particularidad de ser anunciadas y comentadas previamente a través de la prensa local y en el mismo sitio de la retreta en una pizarra de letras móviles.
  Además de director de orquesta, el profesor Pacheco era un compositor prodigioso, tenía en su haber composiciones que según los entendidos como Pepe Flores, podían ser ejecutadas sin interrupción durante dos años seguidos-
Fue autor de la marcha marcial de la VI División de Infantería de Selva y de vals como Susana, dedicado a su hija; Soy Huérfano, Luna y estrellas, Barba Azul, Amistades sinceras, el Jardín de Flores, dedicado a su amigo el violinista José Rosalino     Flores y del pasodoble Rosita.  Para el momento del deceso contaba 59 años edad.  Era casado y dejó en la orfandad  a 9 hijos. 

viernes, 14 de septiembre de 2012

El Bolivarense

30 de septiembre de 1880.  Aparece por primea vez en la historia del periodismo guayanés un periódico diario con el nombre de El Bolivarense, bajo el signo de la balanza y en formato 62x44 cms como diario de la tarde. En su cabezal se leía en letras grandes: Director, J. M. Ortega y Rodríguez y Cleto Navarro. Administrador Luis A. Gómez. Más abajo: Industria-Ciencias-Artes-Noticias-Anuncios. Luego el lema: Dada nuestras instituciones, basta el trabajo por la parte del pueblo y la justicia por la de los gobiernos, para felicidad y progreso de Paz a todo trance.
            Su cuerpo de cuatro páginas impuestas con tipos sueltos y grabados impecablemente elaborados, conformaba lo que podríamos conceptuar hoy como un diario de avisos toda vez que la primera y última página estaban enteramente destinados a los anuncios y ofertas comerciales y las páginas internas a una información escueta y escasa, pues difícilmente se aplicaba el hexámetro técnico de las circunstancias. Las informaciones de la vida diaria –ya ese era el estilo de las publicaciones de la época- iban prácticamente mezcladas con los edictos, decretos, comerciales, artículos de opinión, festividades religiosas, cartas, material literario y refritos de publicaciones de otras parte de Venezuela y del extranjero llegadas por la vía del Orinoco.
            Los anuncios aparecían en recuadros generalmente ilustrados con grabados. Entre otros casi fijos, del Amargo Aromático de Guayana, de Mathison y Hermanos; Barbería Fígaro, de José Natividad Pineda; Fotografía Artística, de Luis Aristeguieta Grillet; Colegio Talavera, dirigido por J. R. Camejo; Oficina de Abogado del doctor Luis Natera Ricci; Amargo de Ciudad Bolívar de Guillermo Eugenio Monch; Aceite para alumbrado Luz Diamante, Cigarrillo Cacique, Aceite de hígado de bacalao y Pianos verticales de cola fabricados por H. Kohl en Hamburgo.
            Recorriendo las páginas de El Bolivarense, no todas, sino las disponibles en la colección de la Sala Febres Cordero de Mérida, microfilmadas por la Biblioteca Nacional, nos damos cuenta como era de apacible la vida en la provincia y tardía la comunicación entre un lugar y otro, no obstante que ya para la época los barcos se movían, igual que los ferrocarriles, a fuerza de las máquinas de vapor producido con carbón antracita.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Convocatoria del Congreso


Primero de Octubre de 1818. El Jefe Supremo reunió a los miembros del Consejo de Estado en el Palacio de Gobierno y después de un discurso sobre los avances del Ejército patriota y los Decretos dictados, propuso la convocación de un Congreso Constituyente dada la convivencia de darle al Gobierno “una forma y carácter de legalidad y permanencia”. En este punto sugirió para un proyecto y reglamento de elecciones populares la designación de una Comisión Especial.
            Los miembros del Consejo de Estado, luego de discutir la propuesta, convinieron al fin, y nombraron la Comisión Especial, integrada por Juan Germán Roscio (Director de Rentas) en calidad de Presidente; Fernando Peñalver (Intendente del Ejército); Diego Urbaneja (Auditor de Guerra) y a los miembros de Alta Corte de Justicia doctor Juan Martínez (Presidente); doctor Ramón García Cádiz (Fiscal) y el doctor Luis Peraza (Ministro). El doctor Ramón García Cádiz quedó como Secretario.
            En la misma reunión el Jefe Supremo nombró Presidente interino del Consejo de Gobierno al General de División Rafael Urdaneta y por Vocales al Señor Director de Rentas Juan Germán Roscio y al Señor intendente del Ejército Fernando Peñalver.
            Nombró también para Secretario del Consejo de Estado al Señor Fiscal de la Alta Corte de Justicia, doctor Ramón García Cádiz.
El proyecto de Reglamento para la convocación del Congreso de Angostura lo discutió el Consejo de Estado los días 17 y 19 de Octubre y Simón Bolívar, luego de ponerle el ejecútese cinco días después, lo envió a los Comandantes Generales de las Provincias libres de Venezuela, al de la Provincia de Casanare, y al Gobernador del Obispado de Guayana a fin de que procediesen de inmediato al proceso electoral según el cual cada provincia o división debía elegir cinco diputados y comparecer acto seguido en la Capital para la instalación del Congreso el primero de enero de 1819.
            El Reglamento fue promulgado en el Correo del Orinoco por partes en las ediciones 14 del 24 de octubre y  15  del 21 de noviembre.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Piar conducido preso a la Angostura

2 de octubre de 1817. El General Manuel Cedeño comisionó al coronel Juan Francisco Sánchez para que con un escuadrón de carabineros condujera a Piar hasta Maturín y de allí al Cuartel General de Guayana donde sería puesto a la orden del Libertador, mientras él proseguía a entrevistarse con el General  Rafael Guevara y otros disidentes en Cumanacoa.
            Piar es conducido a Guayana y llega a la plaza de Angostura en la noche del 3 de octubre de 1817 y es recluido en uno de los inmuebles, al norte de la Plaza, que servía de despacho al Estado Mayor.  Debidamente informado el Libertador, quien permaneció en vela toda la noche, decide poner a Piar en manos de Carlos Soublette, en calidad de Fiscal y Juez con la siguiente documentación adjunta:
Señor  General de Brigada Jefe de Estado Mayor General, Carlos Soublette.
Señor General:             El señor General  Piar, acusado de los crímenes de insubordinado a la autoridad suprema, de conspirador contra el orden y tranquilidad pública, de sedicioso, y últimamente de desertor, debe ser juzgado conforme a nuestras leyes.
            Como en virtud del artículo 4º  capítulo 3º del reglamento de 29 de Mayo último corresponde a US instruir el proceso, procederá US a ello a la mayor  brevedad en clase de Juez  Fiscal, hasta poner la causa en estado de ser juzgada por el Consejo   de  Guerra que se nombrará oportunamente para su decisión, con arreglo al mismo capítulo 3º del citado reglamento.
            El Capitán ciudadano José  Ignacio Pulido actuará en calidad de Secretario.
            Los trece adjuntos documentos impondrán a US de la conducta y atentados del acusado.  US hará de ellos en el proceso el uso que es debido.
Dios guarde a US muchos años.
Cuartel General en Angostura a 3 de Octubre de 1817.-  BOLÍVAR.

martes, 11 de septiembre de 2012

Laudo Arbitral de Paris

3 de octubre de 1899.  Un Tribunal Arbitrar reunido en Paris, dictó sentencia favorable a la Gran Bretaña en la eclamación plantead  por Venezuela, de más de 150 kilómetros cuadrados del territorio al Oeste del Río Esequibo.
Dicho Tribunal estuvo integrado por cinco jueces: los británi­cos Lord Russel, Justicia Mayor de Inglaterra y Lord Col ns, Justicia de la Corte Suprema de la Gran Bretaña; dos norteamericanos, M Fuller, Presidente de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos y D. Brewer, Magistrado de la misma Corte norteamericana; y como Presidente el profesor ruso de derecho internacional F. De Martens. Como se ve, Venezuela carecía de representación.
El Tribunal Arbitral se instaló en enero de 1899 y sesionó durante varios meses conforme al tratado firmado en Washington el 2 de febrero de 1897 y mediante el cual se sometía el viejo conflicto de límites a un arbitramiento que determinaría la línea divisoria entre los Estados Unidos de Venezuela y la colonia de la Guayana Británica. Meses antes, en noviembre de 1896, habían firmado Estados Unidos e Inglaterra las bases del tratado que debía decidir la cuestión. Dicho tratado fue negociado entre Londres y Washington, negándose a Ve­nezuela sus derechos de participar directamente sobre este asunto que incumbía a su integridad y soberanía.
De acuerdo con el Laudo Arbitral dictado el 3 de octubre de 1899, la nueva frontera de Venezuela por la región de Guayana, co­menzaría en Punta Playa, a varias millas de la desembocadura del Orinoco y remataría, por el sur, en la fuente del río Corentín. Es decir, que otorgaba a Venezuela una zona de la desembocadura del Orinoco y una pequeña faja al sur del Venamo. En resumen, unas cinco mil millas cuadradas de las 60.000 mil en disputa. La nueva demarcación coincidía de esta manera con la línea del naturalista prusiano Robert Schonburg expandida en 1840, y privaba a Venezue­la de un inmenso territorio heredado de España a raíz de su indepen­dencia.
En noviembre de 1962 el entonces Canciller de Venezuela, Dr. Marcos Falcón Briceño, denunció ante las Naciones Unidas el Laudo de 1899 y de allí en adelante Venezuela se lanzó a una ofensiva que dio lugar, primero, al acuerdo de Ginebra que fijaba las normas y alternativas para una solución pacífica de la reclamación, y poste­riormente, el protocolo de Puerto España provocado por las tensiones entre Venezuela y la antigua colonia de Guyana que había recobrado su independencia de Inglaterra. Vencido el Protocolo que duró doce años, Venezuela reanudó la reclamación confome a los pautado en el Acuerdo de Ginebra.



lunes, 10 de septiembre de 2012

Sedición de Piar

4 de Octubre de 1817. Bolívar le escribe al General José Francisco Bermúdez para que vuele y se encargue del mando de la provincia de Cumaná a fin de acabar de una vez con el resto de los elementos sediciosos estimulados por el General Piar.
La carta dice lo siguiente:  “Mi querido General y amigo:  De la correspondencia oficial para U,  de ayer, he dispuesto que se le dirija hoy un duplicado, que irá con esta carta.
            Se impondrá U, por aquella, que he encontrado muy conveniente para el servicio y urgente para la seguridad del Gobierno, que U. marche a Maturín, y que volando se encargue del mando de la provincia de Cumaná, en donde acabará de conjurar los elementos de sedición y de guerra civil, obras, como U. sabe, del General Piar
            Desde que este llegó a esta, fue sometido a la autoridad competente y se abrió su causa que sentenciara el Consejo de guerra conforme a las leyes vigentes.
            Piar debió haberse sometido, sin seguir armado, cuando vio de bulto que el país, ni el ejército seguían el crimen. Habría tal vez, ameritado el perdón pacífico del Gobierno; le seguiría el General Mariño, y quedando así sofocada la sedición acaso hubiera caído un velo sobre todo.
            Mi deseo particular, privado, es ahora que el Consejo pueda conciliar el rigor de la ley y el crédito del Gobierno con los merecimientos del reo. Escogeré para el Consejo de guerra, de entre los oficiales generales con las cualidades que quiere la ley, aquellos que yo sepa que no tienen motivos de resentimientos con Piar. Brion, su paisano y su más intimo amigo, será el Presidente y en los demás vocales se encontrarán criaturas de aquel.
            Ojalá que si el Consejo aplica la pena mayor; me abra camino, camino claro para la conmutación; y que el ejército ó los cuerpos más cercanos y de la Capital, por sus órganos naturales, la pidan sin separarse de la disciplina. Entonces, la responsabilidad del perdón, si este fuere indiscreto, lo compartiremos los que estamos levantando y sosteniendo el edificio de la Republica.
            Sofocada la sedición, sometidos o castigados de alguna manera los culpables, la vindicta pública estará satisfecha; se vigorizarán la disciplina y obediencia del ejercito; nuestros enemigos del extranjero no tacharán nuestra obra de falta de autoridad; y los malvados godos se encontrarán sin base para culminarlos; no dirán “que somos una horda de vagabundos.
            Qué más tengo que decirle?  Lo demás que no es de una carta privada lo encontrará U. en la correspondencia oficial.  Vuelvo a recomendarle prontitud en encargarse del mando de Cumaná.          Adiós general y amigo. Soy siempre su afectísimo amigo, Bolívar.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Apolinar Díaz de la Fuente


5 de Octubre de 1768.  El Rey envía una instrucción al Gobernador Manuel Centurión, aprobando que Apolinar Díaz de la Fuente sea dotado de 6.000 pesos para emprender otra expedición, en la que deberá poblar La Esmeralda., fundar un hato y estimular las misiones en la región.
            Apolinar Díaz de la Fuente fue de los que acompañaron a José de Iturriaga y a José Solano y Bote en la Expedición de Límites que tenía como finalidad establecer las fronteras entre las posesiones portuguesas y las hispanas, vale decir, entre lo que es hoy la Guayana venezolana y el Brasil.
            Como teniente y comisario de límites, Apolinar Díaz de la Fuente encabezó la segunda expedición que José Solano envió en busca de las fuentes del Orinoco, con instrucciones precisas  de explorar el enlace Orinoco – Río Negro  a través del Caño Casiquiare.  Estaba igualmente autorizado para fortificar los puntos estratégicos de la ruta.  Esta expedición arrancó de San Fernando de Atabapo el  3 de diciembre de 1759 y estuvo activa hasta el mes de junio de 1760 cuando la Comisión de Límites recibió órdenes de  retornar varios de los expedicionarios a España utilizando el puerto de La Guaira.
            Díaz de la Fuente permaneció en Guayana junto con Iturriaga para emprender nuevas expediciones y continuar poblando la región.  Fue entonces cuando el rey instruyó a Centurión para  Díaz de la Fuente fundara La Esmeralda como en efecto la fundó y pidió fuera elevada a la categoría de villa, luego que levantó 32 casas de bahareque e instaló en ellas a 13 familias.  Seguidamente  fundó a Santa Gertrudiz a la orilla del río Padamo y finalmente el Rey lo recompensó nombrándolo Gobernador de los Quixos en el Reino de Quito.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Creación de la Municipalidad

6 de Octubre de 1817.  Un decreto de carácter administrativo dictó el Libertador estableciendo el régimen de la Municipalidad en Angostura y disponiendo que el Gobernador político de la provincia sea el Presidente con derecho a voto en las deliberaciones.  La sala municipal contará además con seis regidores vocales y un escribano.  Los electores serán nombrados por los padres de familia vecinos de la ciudad de Angostura, que no hubiesen tenido causa criminal abierta, que no hubieran sufrido pena aflictiva o infamatoria impuestas por las autoridades de la República y que además supieran leer y escribir.
            Con la misma fecha, el Jefe Supremo, dictó otro decreto disponiendo la creación de los Tribunales de primera y última instancias, correspondiendo al Gobernador Político, con asiento en la capital, que “oiga y decida en primera instancia, las acusaciones, quejas, denuncias,  acciones y demandas por escrito que ocurran en la proincia, así civiles como criminales”.
            Los integrantes de la Municipalidad  debían ser escogidos en asambleas parroquiales (un elector por cada 500 habitantes), aptos para elegir y ser elegidos, es decir, electores mayores de 21 años, poseedores de propiedad raíz del valor de mil pesos o que segùn la ley electoral gozaran de empleo o renta de 500 pesos anual, o bien que ejerzan alguna ciencia.
            Se trataba de una Municipalidad distinta, pues así se llamaría en adelante y no Cabildo y en vez de Regidores, Vocales, y en cuanto al poder local ejecutivo, no habría primer y segundo Alcaldes, sino que sus funciones las asumiría el Gobernador de la provincia, no obsante qe existiera un Alcalde provincial.
            Las elecciones se efectuaron el 8 de diciembre y los resultados conformaron la Primera Municipalidad bolivarense con los vecinos Lorenzo Lezama, José Luis Cornieles, José Tomás Machado, Felipe Delepiani, Guillermo Grillet, Tomás de Urbina y Casiano Bezares, se instaló bajo la presidencia del gobernador político de la provincia, Juan Vicente Cardozo el primero de enero de 1818.
           

viernes, 7 de septiembre de 2012

Primera sublevación de los Caribes

7 de Octubre de 1648.  Al mando del cacique Quira-uera los caribes se sublevaron contra un poblado misionero en la zona de los raudales de Ature que era una avanzada  de extensión de Santo Tomás de la Guayana dispuesta desde  Santa Fe de Bogotá por el Arzobispado y el Presidente de la Real Audiencia Francisco Castillo de la Concha.  Los caribes incendiaron el poblado y asesinaron a mansalva a los frailes jesuitas Fiol, Beck y Teobast.  Sólo pudo escapar el fraile Julián de Vergara, Procurador de la expedición.  Un quinto que formaba parte del grupo, el reverendo Radiel se había ahogado a fines de agosto de ese año.
            Dice el historiador Bartolomé Tavera Acosta en sus “Anales de Guayana” que para esos días habían logrado establecer los religiosos una casa fuerte en Carichana, de la cual fue jefe el capitán Tiburcio de Medina, con una dotación de 12 soldados, que servían a la vez de escolta a los misioneros.  Fueron capellanes de ese fuerte: primero el Rvdo. Francisco Urbina y luego, el Rvdo. Carlos Pinigati, quienes fallecieron a los pocos meses de residencia.    Con la muerte de estos frailes quedó el capitán Medina con sus soldados hasta 1690 en que desguarnecieron aquel fuerte.  A fines del año siguiente regresó el dicho capitán escoltando a los Reverendos Alonso de Neira, José Cobarte, Vicente Loberto y José de Silva, quienes se dieron a reedificar los destruidos pueblos fundados de Carichana, Sinaruco y San Lorenzo.
            Dos años no completos tenían esos frailes en aquellas regiones, trabajando heroicamente por tener mayor número de indios posible bajo su dirección, cuando el 7 de febrero de 1693 ocurrió la segunda sublevación de los caribes, al mando del mismo Quira-uera.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Muerte de Monseñor Mejía

8 de Octubre de 1947. Fallecimiento  de Monseñor Miguel Antonio Mejia, noveno Obispo de la Diócesis de Guayana.  Había nacido el primero de junio de 1877 en el pueblo de Mendoza, Estado Trujillo.  Estudió bachillerato en el Colegio “Sagrado Corazón de Jesús”, de la Grita, y luego en los Seminarios de Mérida y Curazao.
Fue Ordenado Sacerdote el 13 de octubre de 1901 y tres años después recibió en la Universidad de los Andes, el titulo de Doctor de teología. Su destino inmediato como simple pastor de almas fue Betijoque y Valera, donde prestó servicios como párroco, educador y periodista hasta alcanzar, primero, la condición de Vicario y luego de Obispo.
Fundó en 1905 el Colegio Santo Tomás de Aquino que dirigió durante dieciocho años al igual que las revistas El  Caudillo y El Mensajero Católico.
            La transferencia de Monseñor Sixto Sosa a la diócesis de Cumaná produjo un vacío  en la Guayana que el Congreso Nacional se apresuró a llenar el 9 de junio de 1923 designando al prelado trujillano Miguel Antonio Mejía, quien fue preconizado por Su Santidad el Papa Pío XI, diez días después.
            La Consagración de Monseñor Mejía, en la Catedral de Caracas, 21 de octubre del mismo año, estuvo a cargo de Monseñor Felipe Cortesi, quien antes, 17 de diciembre de 1922, se erigió en el Primer Nuncio Apostólico que visitó a Ciudad Bolívar.
            La Diócesis de Ciudad Bolívar abarcaba los territorios de los Estados Bolívar (sede), Anzoátegui, Monagas y el Territorio Federal Amazonas, excepto la parte comprendida en el Vicariato de la Misión del Caroní.
El Prelado se posesionó de la Diócesis acompañado de sus paisanos presbíteros doctor Dámaso Cardoso y Rafael María Villasmil. Al primero lo nombró Cura del Sagrario de la Catedral y el segundo Cura de la Iglesia de Santa Ana.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

El Salto Ángel

9 de Octubre de 1937.  El  explorador norteamericano Jimmy Ángel (James Crawford Ángel), acompañado de su esposa Marie y los venezolanos, Miguel Ángel Delgado y el ingeniero Gustavo Henny, aterrizó su avioneta "Ryan Flamingo" sobre la Meseta Auyantepuy para dar a conocer una de las cataratas más elevadas del mundo que hasta entonces había permanecido ignorada.
            Jimmy Ángel, quién falleció en Panamá el 8 de diciembre de 1956, fue una de las figuras novelescas de la historia de la aviación.  En sus comienzos románticos era uno de los más arriesgados pilotos dando exhibiciones de vuelo en primitivos aviones, de un lugar a otro del mundo.
            Había nacido en Yuba City (California) en 1897 y llegó por primera vez a Venezuela en 1920 contratado por aventureros que querían explotar la Guayana en busca de oro y otros minerales.
            Su esposa Marie con la que hizo el aterrizaje sobre el Auyantepuy cuenta que Ángel había sido piloto de la famosa Amelia Earhart.
El 9 de octubre de 1937 cuando Ángel exploraba la Meseta del Auyantepuy al sur de Ciudad Bolívar, comisionado por Thomas Guillard, del Museo Norteamericano de Historia Natural, su avioneta cayó en una ciénaga junto al Salto más imponente del mundo (1005 metros) y desde entonces lleva su nombre.
            La avioneta de Ángel estuvo plateando el Auyantepuy hasta febrero de 1970 que fue rescatada mediante una operación helitáctica de alta envergadura y llevado al Museo Aeronáutico de Maracay donde fue restaurada y exhibida con motivo del año jubilar de la Fuerza Aérea Venezolana.  La avioneta había sido declarada monumento público nacional en septiembre de 1964.  Jimmy Ángel, quién peleó en la Segunda Guerra Mundial al servicio de la Fuerza Canadiense y también al lado de la China Nacionalista, dijo antes de morir:  “La avioneta es mía y nadie debe tocarla, ni puede, pues está en lugar inaccesible”.  Sin embargo el gobierno del Estado Bolívar accedió a que la sacaran bajo palabra y documento de que la FAV devolvería la Flamingo una vez restaurada.  La FAV cumplió su promesa de devolverla, pero diez años después, el 26 de abril de 1980.

martes, 4 de septiembre de 2012

Confiscación de bienes

10 de octubre de 1817.  Bolívar, jefe supremo de la República, dicta en Angostura un decreto por medio del cual dispone que aquellas propiedades de los españoles que no se pudieran enajenar a beneficio del erario público, se repartiesen y adjudicasen al  ejército en cantidades y proporciones, desde 500 pesos al soldado y hasta 25.000 al general en jefe.
            Este decreto tenía conexión con el del 3 de septiembre de 1817  expedido  en Guayana la Vieja, por el cual se secuestran y confiscan a favor de la República los bienes, muebles e inmuebles pertenecientes al gobierno español, a sus vasallos de origen europeo o a los americanos realistas, embarga también las propiedades quitadas por los españoles a los patriotas.
            Con el decreto del 10 de octubre, Bolívar busca recompensar los servicios de los defensores de la República y lo concreta en los siguientes   dos artículos:    Todos los bienes raíces e inmuebles que con arreglo al citado  decreto y reglamento (se refiere al del 3 de septiembre de 1817) se han secuestrado y confiscado, o deben secuestrarse y confiscarse, y no se hayan enajenado, ni se puedan enajenar a beneficio del Estado Nacional, serán repartidos y adjudicados a los Generales, Jefes, Oficiales y Soldados de la República en los términos que más abajo se expresarán.  Art. 2º Siendo los  grados contenidos en la campaña una prueba incontestable de los diferentes servicios hechos por cada uno de los individuos del ejército, la repartición de las propiedades de que habla el artículo antecedente,  se harán con arreglos a ellos, es a saber:  al General en jefe, 25.000 pesos; al General de División, 20.000 pesos, al General de Brigada, 15.000; al Coronel 10.000; al Teniente Coronel, 9.000; al Mayor, 8.000; al Capitán, 6.000; al Teniente, 4.000; al Subteniente, 3.000; al Sargento Primero y Segundo, 1.000; al Cabo Primero y Segundo, 700 y al Soldado, 500.
            El Decreto del Presidente del Congreso de Angostura, General Juan Bautista Arismendi, del 11 de diciembre de 1819, publicado en la edición 41 del Correo del Orinoco, amplía esta recompensa a las tropas extranjeras que luchan bajo la bandera de la independencia.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Monseñor Juan José Bernal Ortiz

11 de Octubre de 1949. Monseñor Juan José Bernal Ortiz, nativo de Duaca (Barquisimeto) fue preconizado Obispo de Guayana para llenar la vacante de Monseñor Miguel Antonio Mejía, por su Santidad el Papa Pío XII y como tal fue consagrado en la Catedral de Caracas el 13 de noviembre de 1949.
            El 18 de diciembre de ese año llegó en avión a Ciudad Bolívar para tomar posesión de la Diócesis. Entonces fue objeto de un caluroso recibimiento contagiado con las festividades de Navidad y año Nuevo. Ese mismo año, dos meses antes, había sido electo también Obispo de Cumaná, Monseñor Crisanto Mata Cova.
            La gestión episcopal de Monseñor Bernal se extendió hasta julio de 1966 –16 años-. Tiempo durante el cual creó 19 parroquias, construyó el Seminario Cristo Rey de Ciudad Bolívar y las Iglesias de Pariaguán, El Tigrito, San Tomé, Santa Ana, San Joaquín, Anaco, Guasipati, Puerto Ordaz, Ciudad Piar, El Pao, Upata, El Dorado, Tumeremo, San Francisco de la Paragua, Caripito, Maturín, Quiriquire y Caicara de Maturín. Así mismo fue construido un nuevo Palacio Arzobispal en las afueras de la ciudad y la capilla y Colegio de la Divina Pastora. Parte del Vicariato Apostólico del Caroni fue incorporado a la Diócesis.
            Durante la gestión de Monseñor Bernal Ortiz, la Diócesis de Ciudad Bolívar fue nuevamente desmembrada. Por decreto de la Santa Congregación Consistorial del 2 de enero de 1953 le fue sustraído todo el territorio del Estado Anzoátegui y creada, con Monseñor José Humberto Paparroni al frente, la Diócesis de Barcelona.
            Por Bula Pontificia el 21 de julio de 1958, Ciudad Bolívar es erigida canónicamente en Arquidiócesis y Monseñor Bernal se convierte en el Primer Arzobispo de la capital bolivarense. Ese mismo año Maturín igualmente fue elevado a la categoría de Diócesis con Monseñor Antonio José Ramírez Salavarría de titular.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Juegos Florales

12 de Octubre de 1920. Ciudad Bolívar, siguiendo el ejemplo de Caracas y el Zulia, montó en esta fecha los llamados Juegos Florales para los cuales sirvió de escenario el Teatro Bolívar y la voluntad de hombres incondicionales de la cultura como el médico y poeta J. M. Agosto Méndez. Hubo tres torneos: el primero, dedicado al Día de la Raza; el segundo, el centenario de Juan Bautista Dalla-Costa y el último al Día de la Paz.    Los juegos florales fueron certámenes poéticos en los que se premiaban las mejores composiciones con una flor de oro, de plata o con una flor natural. Se iniciaron en Toulouse, Francia, en la tercera década del siglo XIV y luego pasaron a  España y de aquí a Venezuela.  En el siglo veinte empezaron en Caracas, promovidos por La Revista, que era un semanario de arte y literatura, dirigido por Luis Alejandro Aguilar. 

            Luego de Caracas, se realizaron en Maracaibo y en 1920 en el Teatro Bolívar de Ciudad Bolívar en el que participaron intelectuales como F. Cova Fernández, ganador de la Flor Natural, con su Canto Inmortal de diez versos, el primero de los cuales dice: “Bajo el palio glorioso de las ínclitas velas/ la gran Alma Latina, sobre tres carabelas, / a las vírgenes playas de América arribó / Aclamando el prodigio de la madre Castilla / desató el Orinoco su argentea maravilla, / y sobre el Nuevo Mundo nueva raza nació.”
            El premio  la Gardenia de Oro lo obtuvo B. Tavera Acosta por su trabajo de historia: “Las estrellas de la Bandera nacional” y el premio de Violeta de Oro fue adjudicado al cuento” Música Criolla.”
            Hubo accesit para los poemas “La Insignia de la Cruz”, de María Cova Fernández; “Ve de cara a la gloria de la apoteosis”, de R. Del Valle Lavaux y “Canto de la vida”, de T. Marcano Villanueva. Asimismo para los trabajos de historia “Jardín Heroico”, de Darío Monserrat y “La agonía de la colonia”, de Leonte Olivo. También recibieron accesit los cuentos “El propio esfuerzo”, de Eduardo Oxford López y “El nido roto” de Leonte Olivo.